Roxos con dolor de muelas

Eugenia Suárez, Juan José del Coz, Francisco José Borge, Santiago García Granda, Luis Miguel Torres, José Ramón Obeso y Marco de la Rasilla./
Eugenia Suárez, Juan José del Coz, Francisco José Borge, Santiago García Granda, Luis Miguel Torres, José Ramón Obeso y Marco de la Rasilla.

La Universidad acerca el estudio de los neandertales de El Sidrón

GLORIA POMARADA

Eran individuos pelirrojos, con una estatura media de 1,64 metros, que alternaban el canibalismo con una dieta a base de vegetales, se mondaban los dientes con palillos, sufrían problemas estomacales y dentales y calmaban los dolores con ácido salicílico. Los neandertales que vivieron hace 50.000 años en la zona de El Sidrón, en Piloña, comparten con el actual homo sapiens características externas y un 2% de carga genética.

La Universidad de Oviedo celebraba ayer su día, el primero de la institución académica en las sesenta y un ediciones de la Feria, con la filosofía que marca este año su presencia en la cita, abrir el conocimiento al público. Con esa vocación repasó ayer el arqueólogo Marco de la Rasilla, director de las excavaciones de El Sidrón, los últimos diecisiete años de descubrimientos. Más de cuatrocientos instrumentos líticos y 2.560 restos óseos han permitido a un equipo de investigadores multidisciplinar trazar el perfil de los neandertales. «Hemos tenido mucha suerte porque los huesos no se suelen conservar», explicaba De la Rasilla. Una de las primeras incógnitas que surgió en la excavación fue el motivo por el cual los neandertales habían llegado al interior de la cueva. «No hubo enterramiento, la geología indica que los restos llegaron por algo brutal, rápido y expeditivo». Ese «algo», apunta el profesor de la Universidad de Oviedo, fue un incremento del nivel del cauce de un riachuelo, que arrastró cueva adentro a los conocidos como «trece del Sidrón». «Los materiales quedaron atrapados en trampas naturales donde se produjo la fosilización».

Las distintas dataciones llevadas a cabo, en colaboración con instituciones internacionales como la Universidad de Oxford o laboratorios de París, indican que los restos se remontan «a no más allá de 50.000 años», momento en el cual «los sapiens no habían llegado» a Europa, zanja De la Rasilla sobre el debate científico que apunta a la coexistencia de ambas especies en este área.

Coníferas como palillos

No obstante, los individuos de El Sidrón, al contrario que los neandertales de otros yacimientos encontrados en Europa, se alimentaban también a base de vegetales. Su conocimiento de la flora les permitía además emplear plantas como la camomila o hongos con penicilina con fines medicinales.

En cuanto a las herramientas que utilizaban para trabajar la madera, la piel o cortar alimentos, todas ellas son de «sílex viajero», expresión con la que los investigadores designan a esta material «duro para trabajar y que se talla muy bien», encontrado también en otros yacimientos del continente.

ADN, «giro copernicano»

Los descubrimientos de El Sidrón «representan como la Universidad de Oviedo es puntera es investigación», así como «el capital humano de la institución», valoraba el rector Santiago García Granda.

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