Reabre la ruta del Cares tras retirar las piedras desprendidas hace once días

Reabre la ruta del Cares tras retirar las piedras desprendidas hace once días
Operarios del parque, tras despejar el camino. / E. C.

El riesgo de nuevas avalanchas obligó a demorar un operativo que por las reducidas dimensiones del paso no pudo usar maquinaria

R. M. GIJÓN.

El Parque de Picos de Europa reabrió ayer la ruta del Cares, un paseo de once kilómetros abiertos en roca entre Poncebos y Caín. El pasado día 10 dos argayos de grandes dimensiones bloquearon su recorrido a la altura de los parajes de Cuarmada y La Raya.

En un primer momento la dirección del parque se tuvo que limitar a prohibir el acceso a la ruta y esperar a que la meteorología diera un respiro. Había toneladas de nieve en las cimas, un temporal y era elevado el riesgo de nuevas avalanchas. La ruta discurre entre paredes que llegan a entre 1.000 y 1.500 metros de altitud, casi verticales, y con mantos de nieve de dos metros en sus cimas.

Dado lo angosto del paso, trabajar con maquinaria quedó descartado desde el inicio. La retirada del alud se haría a base del esfuerzo de los operarios. Cuando las condiciones fueron propicias y el riesgo se redujo, los empleados del parque acudieron al lugar, retiraron parte de las piedras desprendidas y lograron abrir un camino de dos metros de ancho a lo largo de los 35 metros afectados por los aludes.

En un comunicado remitido ayer, la Consejería de Medio Ambiente subrayó que el paso admite la llegada de nuevos turistas, pero recomienda «que se extremen las precauciones en la ruta, donde se mantiene el riesgo habitual de las zonas de montaña, con posibilidad de caída de rocas, particularmente en los días de lluvia o viento fuerte y las jornadas posteriores». El riesgo se incrementa en invierno «por las heladas y los cambios de temperatura», agregó.

La decisión de reabrir el paso se comunicó a los ayuntamientos de Cabrales y Valdeón, así como a los servicios de emergencias del Principado y de Castilla y León. Se elimina, así, una de las últimas consecuencias del pasado temporal. Sus nieves fueron capaces de dejar sin luz a cerca de diez mil asturianos, además de cortar durante cinco días el servicio ferroviario con la meseta a través de la rampa de Pajares.

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