«Seguimos con ganas de aventura», dicen los atrapados en un coche en L'Angliru

El conductor del vehículo (de azul) con otros atrapados en L'Angliru, en Llanera. / SUSANA SAN MARTÍN

Emergencias, que afirma que siguió el protocolo, registró hasta cuarenta llamadas vinculadas al incidente en Riosa

ALEJANDRO FUENTE LLANERA / RIOSA.

Para ellos es de lo más normal. «Lo hacemos muchas veces, es nuestra afición. Y lo seguiremos haciendo, no se nos han quitado las ganas de aventura». Cogen un vehículo todoterreno y se desplazan a lugares de difícil acceso. Pero en la última ocasión, no salió como esperaban. Los problemas comenzaron en la madrugada del domingo cuando el Mitsubishi de Héctor Carballo Rodríguez se quedó atrapado en el ascenso de L'Angliru, en Riosa. «Era la primera vez que nos pasaba», afirma. Sus amigos y él se vieron sorprendidos por la nieve en La Cueña de les Cabres, a cuatro kilómetros del área recreativa de Viapará, una zona con una inclinación superior al 23%. No podían dar la vuelta y, después de una hora atrapados, a las cuatro y media de la madrugada, llamaron al 112. «Nosotros admitimos que fuimos imprudentes, pero el Servicio de Emergencias nos dejó tirados», asegura otro de los siete ocupantes del vehículo, Fernando Álvarez. Y es que consideran que el Servicio de Emergencias del Principado no les trató de forma adecuada.

En el SEPA se defienden de estas acusaciones. Aseguran que durante el incidente se registraron más de cuarenta llamadas -entrantes y salientes- vinculadas a este aviso. Asegura el Servicio de Emergencias que se siguió el protocolo en todo momento. Sí admiten que algunas de las expresiones no fueron las más adecuadas.

En contexto

Y es que los jóvenes han dado a conocer algunos extractos de estas conversaciones, en los que el jefe de sala recurre a frases un tanto llamativas. «Se rió de nosotros. Estábamos en una situación de máxima tensión, con miedo, sin saber si nos quedaríamos enterrados por un alud de nieve, sin poder ver nada y sin que nadie viniera a ayudarnos», decían los atrapados. «Hagan ustedes el favor. Lo mismo que bajaron dos compañeros suyos caminando, pues hagan ustedes lo mismo», decía el operador del 112 a través del teléfono. «Somos mayorinos ya para saber lo que hacemos, ¿eh?», fue otra de las respuestas antes las quejas de estos jóvenes, que decían estar en mangas de camisa y con calzado no apto para la nieve.

Carballo dice aceptar que el Principado no tenga «medios suficientes para un rescate cuando estábamos a cuatro kilómetros del área de recreo de Viapará, pero que lo digan y no nos intenten ridiculizar». La conversación grabada se produjo mientras la alcaldesa de Riosa, tras ser contactada con el 112, localizaba a un operario para tratar de acoplar una cuña a un vehículo para ir a rescatarlos.

El aviso se recibió en la sala del 112 Asturias a las 4.34 horas a través del 112 de Cataluña. En el Servicio de Emergencias catalán explicaron que habían recibido una llamada de la aplicación RACC Asistencia en la que un asegurado solicitaba una grúa porque se había quedado atascado con el vehículo en la nieve. Mientras, uno de los implicados estaba llamando al 112.

El SEPA comunicó lo sucedido a la Guardia Civil y se informó a los implicados de las gestiones. En todo momento indicaron que se encontraban en perfecto estado y que el único problema es que no llevaban ropa adecuada. Unos minutos más tarde, a las 4.58 horas, uno de los implicados explicó que él y otro compañero estaban bajando caminando. «Dijo que era más positivo que el compañero con el que habíamos hablado antes. Iba a llamar a alguien con un todoterreno con tacos y dijo que ya lo solucionaba él. Señaló que no nos preocupásemos, que su compañero era un poco exagerado», se indica en el SEPA. «Tenemos derecho a disfrutar de nuestro ocio como un montañero o un esquiador, a quienes se les rescata si sufren cualquier accidente», decía otro de los atrapados.

Así fue la conversación mantenida con el centro de atención telefónica del 112:

(Operadora del 112): 12 Asturias, ¿en qué puedo ayudarle?

- Somos los chicos que estamos aquí en L'Angliru.

- ¿Llamaron ya anteriormente?

- Sí, llamamos anteriormente pero es que llevamos toda la noche aquí. Llevamos aquí cinco horas y empezamos a estar un poco angustiados.

- Un momento, no cuelgue. (Pasan unos segundos). Ustedes que están ¿esperando la grúa todavía?

- El chico de la grúa llegó y me mandó la ubicación y está a cuatro kilómetros. Lo que no podemos hacer es que un chico baje en camisa, sin chaquetas...

- Pues nosotros no podemos enviarles ayuda ahí a L'Angliru. Tienen que esperar a que llegue el de la grúa.

- Tienen que sacarnos de aquí.

- Un momento. (Pasan unos segundos). Mire, estoy comentándolo con el jefe de sala y me dice que no se va a enviar a nadie, que ya lo sabe la Guardia Civil. Que el coche puede quedar ahí. Que bajen ustedes andando.

- Pero, estamos sin ropa para bajar.

- Ya, pues entonces el que está sin ropa tendrá que quedar en el coche, los otros bajar y luego volver a subírsela.

- Estamos todos en playeros.

- Ya, pues eso tenían que haberlo pensado antes de subir con ese estado la carretera.

- Cuando subimos había cuatro dedos dedos y a hora llevamos cinco horas esperando aquí a que alguien solucione algo y pega la nieve en la valla. Está por la rodilla la nieve aquí. ¿Cómo bajamos?

¡Explícamelo! ¿Me oyes?

- Espere un momento

(Otro operador del 112): Señor, somos mayorinos ya para saber lo que hacemos, ¿eh?

-Ya, pero es que cuando subimos había cuatro dedos.

- Bueno, cuando subieron, la alerta ya estaba dada.

- Pero, cinco horas aquí nos lleváis haciendo esperar.

- Y si no se mueven, serán más.

- Vale, vale.

- Hagan ustedes el favor. Lo mismo que bajaron dos compañeros suyos caminando, pues hagan ustedes lo mismo.

- Es que bajaron hace tres horas, ¿eh?, caminando.

- Pues ustedes, ese tiempo que perdieron.

- Pero hay un chico que está en camisa y estamos solos en el asfalto.

- Pues esa persona, que se quede en el coche mientras ustedes van a por ropa para él.

- Pero el tema es que ¿quién le sube la ropa?

- Los que bajen caminando a por ella.

- Y vuelven a subir y vuelven a bajar. Cuatro kilómetros. Tres horas andando entre la nieve, ¿no?

- Ustedes sabían a lo que se exponían cuando subieron.

- Oye, pues dame tus datos.

- Ustedes sabían a lo que se exponían.

- Bueno, yo te digo que esto voy a llevarlo a los tribunales, lo que estáis haciendo.

- Me parece perfecto, señor.

- El equipo... ¿Para qué existe, entonces?

- Y ustedes, ¿salen con un vehículo sin cadenas cuando hay aviso de temporal de nieve?

- Es un cuatro por cuatro con bloqueos y con todo.

- Sí, cuatro por cuatro, 16. Sí, venga, buenas noches, señor.

- Está toda la conversación grabada.

- Por supuesto que está grabada.

- Voy a saber quién es.

- Venga, hasta luego.

- Hasta luego.

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