La torre de control recupera sus ojos

La torre del aeropuerto de Asturias, que controla el tráfico aéreo de la región. / JORGE PETEIRO
La torre del aeropuerto de Asturias, que controla el tráfico aéreo de la región. / JORGE PETEIRO

Tras destinar 400.000 euros a renovar los equipos, AENA continúa con las obras de mejora del campo de vuelo para acreditar la pista | El aeropuerto de Asturias reactiva el sistema para aterrizar sin visibilidad

CHELO TUYA GIJÓN.

La torre de control del aeropuerto de Asturias ha recuperado sus ojos. Durante los dos últimos meses, el gestor del tráfico aéreo de la región no ha podido contar con el sistema que permite el aterrizaje sin visibilidad, debido a las obras de mejora realizadas por AENA. Conocido por sus siglas en inglés ILS, el Instrumental Landign System es un complejo conjunto de dispositivos que envían las señales necesarias a las aeronaves para poder tomar tierra aún cuando el piloto no la ve. En síntesis, los aviones reciben dos señales: una vertical, con la senda de planeo, y otra lateral, para evitar desviaciones respecto al eje de la pista. El dispositivo tiene tres categorías y la de Asturias es la más alta: la III. Permite al piloto descender hasta 30 metros sobre el umbral de la pista antes de tomar una decisión sobre la operación.

Sin embargo, desde el pasado 23 de octubre, cuando comenzaron los trabajos, el sistema estuvo desconectado. Eso significó que los pilotos, en caso de niebla o nula visibilidad, debían quedarse por encima de los 60 metros sobre el umbral de la pista antes de decidir sobre las opciones de aterrizaje.

Pese a ello, durante este periodo no hubo cancelaciones, con lo que el aeropuerto puede cerrar el año con la cifra de 15 vuelos anulados que tenía acumulados hasta el 23 de octubre. Los trabajos, que han costado 400.000 euros, fueron retrasados (estaban previstos para el verano) para evitar problemas en la temporada alta de vuelos.

Aunque desde el aeropuerto siempre se deja claro que «el índice cero de cancelaciones no existe», lo cierto es que con el nuevo equipamiento las anulaciones por falta de visibilidad deberían ser mínimas porque, como explicó en la presentación el proyecto el director, Carlos San Martín, con este equipo el aeropuerto de Asturias «está a la vanguardia del país».

Además de la vanguardia, el aeropuerto debe estar también certificado por la Unión Europea. Para ello, está llevando a cabo un conjunto de obras para adecuar el campo de vuelos. El ILS era uno de los equipos afectados, ya que los 113 reflectores que recrean en la cabecera 29 una pista virtual sobre la vaguada de Santiago del Monte deben ser elementos no frangibles. En total, Aena invertirá cinco millones de euros en las actuaciones en el campo de vuelo, así como la regeneración de las calles, la adecuación de las cabeceras y la eliminación de obstáculos alrededor de toda la pista. Un proyecto que no incluye, como se había diseñado inicialmente, el recorte operativo de 150 metros de la pista.

Calle de rodadura

Los trabajos que se están llevando a cabo ahora se centran en la mejora de las cabeceras. Durante estos días se está trabajando por la noche, para asfaltar la cabecera 29 y reparar la calle de rodadura. Según pudo saber EL COMERCIO, eso afectará a los despegues de los aviones.

Las aeronaves tendrán que acceder a la pista por el acceso que hay a mitad de la misma. Deberán rodar por ella hasta llegar al final, hacer allí un giro de 180 grados para proceder al despegue. No obstante, diversas fuentes explicaron que los profesionales de la torre de control están preparados para que este trayecto no implique demoras en las operaciones, incluso en los momentos punta de las navidades.

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