Los grandes compositores suenan en el Palacio

EL público abarrotó la plaza de Camposagrado para este singular concierto.
EL público abarrotó la plaza de Camposagrado para este singular concierto. / MARIETA

Cientos de personas siguieron una actuación muy aplaudida para la que solo faltaron las 800 sillas anunciadas

C. DEL RÍO AVILÉS.

Gran noche de ópera al aire libre la que ayer reunió a cientos de personas frente al Palacio de Camposagrado, el escenario desde el que el coro Ópera Oviedo desgranó alguna de las piezas líricas más conocidas por el gran público y avanzó una muestra de su próxima temporada en el ovetense Teatro Campoamor.

Las protestas por la ausencia de las sillas anunciadas se evaporó tan pronto como los cantantes, con su directora Elena Mitrevska al frente, abrieron el concierto con '¡¡Hallelujah!' del 'Mesías', de Händel.

Ópera Oviedo había informado el pasado 31 de julio de que «el Consistorio dispondrá de ochocientas sillas» para seguir un recital de unos cincuenta minutos. Ayer, la concejala de Festejos, Ana Hevia, que atendió las protestas de algunos asistentes, aseguraba que nunca se había planteado tal posibilidad y que el Ayuntamiento nunca lo había anunciado. Pese a la «sorpresa» de haberlo visto publicado, la edil no desmintió luego públicamente la información difundida por la organización y que ocasionó falsas expectativas entre los asistentes.

Los espectadores más jóvenes se sentaron en el suelo de la plaza y algunos llevaron su silla

Así fue que, contando con esos asientos, el público se congregó en la plaza con antelación suficiente como para hacerse con uno. El resultado fue que tuvieron que permanecer mucho más tiempo de pie . Algunos residentes en calles cercanas decidieron llevar sus propias sillas. Y los más jóvenes se sentaron en el suelo, frente al escenario. Entre ellos, unos cuantos niños que siguieron con mucha atención el recital.

Todo se olvidó, o al menos pasó a un segundo plano, cuando la música comenzó a sonar y la directora Elena Mitrevska dio la bienvenida al público y celebró el buen tiempo. Animó a los espectadores a unirse al coro «y si no están muy seguros del idioma, canten en el internacional: la, la, la», bromeó. Los primeros 'bravos' llegaron con el 'Nessun dorma' de la 'Turandot', de Puccini, al que siguieron temas como el 'Brindis Libiamo ne'lieti calici' de 'La traviata', o el 'Va pensiero' de Nabucco, ambos de Verdi. El coro interpretó también 'Barcaola: Belle nuit ô nuit d'amour', de 'Los cuentos de Hoffmann', de Offenbach, el 'Dúo de las flores' de 'Lakmé', de Delibes y el 'Placido è il mar' del 'Idomeneo', de Mozar, entre otros.

Una de las componentes del coro, desde el balcón, introdujo los temas que formarán parte de la próxima temporada de Ópera Oviedo y que la formación lleva meses ensayando. Piezas de 'Il trovatore' (Verdi), 'L'elisir d'amore' (Donizetti) o 'Andrea Chénier' (Giordano), entre otras.

Con Mario Álvarez Blanco, al piano, el coro estuvo formado por Vanessa del Riego Ledo (soprano), Dimitri Garazha (tenor), Pedro José González Martínez (tenor), Ana María Peinado García (soprano), Ana Belén León García (mezzosoprano), María Fernández López (soprano), Marina Acuña Aller (mezzosoprano) y Víctor Manuel Fernández Sánchez (tenor).

Fotos

Vídeos