El Comercio

Hugh Herr insta a los médicos a modificar sus técnicas de amputación

Adolfo Menéndez, secretario de la Fundación Princesa, observa las prótesis de Hugh Herr minutos antes de que se iniciase el desayuno con expertos celebrado por la Real Academia de Medicina.
Adolfo Menéndez, secretario de la Fundación Princesa, observa las prótesis de Hugh Herr minutos antes de que se iniciase el desayuno con expertos celebrado por la Real Academia de Medicina. / M. ROJAS

Consiguió sorprender por igual a catedráticos, médicos, expertos en mecatrónica, rehabilitadores e investigadores. Nadie quedó indiferente ante el llamado 'hombre biónico' y sus prótesis, hacia las que se dirigían todas las miradas. Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, que ayer mantuvo un encuentro con veinticinco profesionales médicos, de investigación y la Universidad en la Real Academia de Medicina, está más que habituado a que los ojos de sus interlocutores, da igual que sea un ciudadano mundano a un prestigioso cirujano, se centren en sus 'piernas' artificiales. Unas extremidades diseñadas por él mismo tras sufrir de joven una amputación, y que están valoradas cada una en 36.000 euros.

Les contó Herr que cada prótesis tienen tres ordenadores y doce sensores que se conectan con su cerebro. En Europa, su comercialización empezará por Bélgica y Austria y se prevé que en unos diez años «tengan un precio asequible en países desarrollados», relató el presidente de la Real Academia de Medicina y catedrático de Psiquiatría, Julio Bobes.

Durante la hora larga que duró el encuentro, Herr instó a los médicos a modificar las actuales técnicas de amputación. Les indicó que era aconsejable conservar músculos y arterias para poder emplear prótesis como las suyas. «Ha sido una cita muy interesante», indicó el jefe de Traumatología del HUCA y presidente del Colegio de Médicos, Alejandro Braña. Este experto comparte lo dicho por el hombre biónico: «Las técnicas de amputación han ido cambiando para adaptarse a nuevas prótesis. Está claro que tenemos un gran reto por delante».

Entre tanto especialista destacó la voz y las preguntas de María Manzaneque, bióloga de 48 años que en 2009 sufrió un accidente (un coche se la llevó por delante cuando ella bajó a auxiliar a otro conductor). Perdió parte de su pierna derecha. Ayer, la que es vicepresidenta de la Asociaicón de Amputados de España, quiso saber cómo funcionaban las prótesis biónicas, cómo se conectan al cerebro de Herr y lo que quedó de sus piernas fantasmas. «Sentí que hablábamos el mismo idioma. El problema es el precio. Son como de ciencia-ficción».