Una gran comedia sentimental

El tenor José Bros da vida a Nemorino. /  ÓPERA DE OVIEDO
El tenor José Bros da vida a Nemorino. / ÓPERA DE OVIEDO

Esta tarde se estrena en el Campoamor 'L'elisir d'amore', de Donizetti, tercer título de la 70 Temporada de Ópera

RAMÓN AVELLO GIJÓN.

Gaetano Donizetti (1797- 1848) compuso 'L'elisir d'amore' como una ópera bufa. En el estreno en Milán, en 1832, se presentó como 'Ópera bufa en dos actos'. Sin embargo, cuando se editó la partitura se sustituyó esta expresión de opera bufa, que remitía a un genero muy concreto asociado a Rossini, para calificar la ópera de 'Melodramma in due atti'. Este cambio de lo bufo, es decir la comicidad extremada, a lo melodramático, que alude a lo sentimental y afectivo, no fue casual. En 'L'elisir d'amore' nos encontramos con situaciones cómicas y pasajes musicales de estilo bufo, pero a lo largo de la obra, el espectador percibe que la risa se va tiñendo de una sonrisa vagamente melancólica, y que protagonistas como Nemorino y Adina van perdiendo la condición de graciosos, de bufos, para imbuirse de un sentimiento y una pasión romántica.

'L'elisir d'amore' es, salvo en Oviedo, en donde el público se inclina por 'Lucia di Lammermoor', la ópera más representada de Donizetti. En el Campoamor, hemos escuchado a Nemorinos y Adinas memorables en las voces de Bros, Ana María González, José Carreras o más recientemente Patricia Ciofi e Ismael Jordi. Sin olvidar aquella representación pastoril de 1970 protagonizada por Pavarotti, Mirella Freni y 'Lucero', un burro nativo estimulado entre bambalinas por dos aficionados que mostró en escena su poderío de animal excitado.

Hoy, a las 19 horas, y los próximos días 14, 16, 17 y 18 de este mes, a las 20 horas, regresa al Campoamor, en una nueva producción de la Deutsche Oper am Rhein, 'L'elisir d'amore'. Estará dirigida musicalmente por nuestro paisano Óliver Díaz, al frente de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) y el Coro de la Ópera de Oviedo. La responsabilidad escénica recaerá en Joan Antón Rechi -en Oviedo dirigió el mes pasado 'Il Trovatore' y la temporada anterior 'Così fan tutte'- y estará interpretada por José Bros, que vuelve como Nemorino, Beatriz Díaz, en el papel de Adina, Edward Parks, (Belcore), y Alessandro Corbelli (Dulcamara). El elenco del día 17, función fuera de abono, enmarcada en 'Viernes Ópera', lo que antes se llamaba 'Ópera Joven', estará interpretada por Sara Blanch, Marc Sala, Michael Borth y Pablo López, como Adina, Nemorino, Belcore y Dulcamara respectivamente.

Risa bufa, sonrisa melancólica

'L'elisir d'amore'es una ópera que nació con buena estrella. Compuesta de una manera vertiginosa -parece que en seis semanas se escribió, y se ensayó- , supuso la consagración de Donizetti. Y desde 1832 no ha dejado de representarse. A la frescura de la partitura se une un libreto atractivo y ágil del poeta Felipe Romani, inspirado a su vez en 'El filtro', de Eugene Escribe. Romani fue libretista de óperas como 'Norma', de Bellini, y escribió un curioso libreto para Mercadante titulado 'La solitaria della Asturie, ossia la Spagna ricuperata', ambientado en la monarquía asturiana.

El libreto original de la ópera cuenta la historia de Nemorino, labrador pobre y sencillo, enamorado de Adina, dueña de una hospedería, mujer coqueta y caprichosa. Adina se deja cortejar por el pretencioso Belcore, sargento de carabineros. Al pueblo llega un charlatán que se hace pasar por médico, el doctor Dulcamara, creador de productos milagrosos. Dulcamara le vende al crédulo Nemorino una botella de Burdeos como si fuese el elixir mágico y, convencido de las propiedades del elixir, el bueno de Nemorino consigue, tras varias peripecias, el amor de Aldina en un final feliz.

'L'elisir' es una ópera de números cerrados en cada escena, caracterizada por la sucesión de recitativo, aria o cavatina y cabaletta, sin embargo, las frecuentes intervenciones corales propician una flexibilidad y sobre todo una continuidad dramática que enlaza las escenas. El ambiente popular y alegre del pueblo está magistralmente descrito en los coros, los tiempos de danza y las marchas de banda.

Lo más peculiar de la ópera y el rasgo que la aleja de los estereotipos de la ópera bufa es la caracterización psicológica de los personajes. Nemorino es un rústico de gracia inocente, pero también un nombre enamorado y sentimental; el papel de Adina evoluciona desde la joven caprichosa y coqueta a la mujer apasionada y generosa. Esa sonrisa melancólica late en los principales números de la obra, como los dúos de Nemorino y Adina, el aria de Adina, 'Prendi, per me sei libero', o la archiconocida aria 'Una furtiva lagrima', magistralmente orquestada por el arpa, el fagot y el pizzicato de la cuerda.

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