El Comercio

Al rescate de vidas

  • Cientos de españoles acuden a Grecia para paliar el drama de los refugiados. Estos son algunos de ellos

Grecia se ha convertido en el escenario de las dos caras de la migración. Por el sur, decenas de miles de personas llegan huyendo de la guerra, jugándose la vida en el mar. Pero, nada más pisar tierra firme, se enfrentan a un muro infranqueable: la frontera norte. Sin embargo, justo por ahí, de la mano de un puñado de voluntarios, algunos de ellos españoles, les alumbra el único rayo de esperanza. El país heleno, sumido en su propia crisis, se ha convertido en un territorio de encuentro y solidaridad. En ese lugar en el que nos damos perfecta cuenta de que todos, en algún momento de nuestras vidas, podemos ser migrantes.

173.447 personas llegaron a Grecia a través del Mediterráneo el año pasado. 1.662 en el mes de diciembre. Son datos de ACNUR, la agencia de la ONU para la gestión de los refugiados. Pero no todos lo consiguieron, más de 5.000 personas murieron en naufragios. Quizá esa parte más visible de la tragedia es la que ha impulsado a muchos españoles a desplazarse a este país para ayudar tanto a los refugiados como a la sociedad griega en labores de rescate marítimo, atención sanitaria, gestión de alojamiento, espacios educativos y lúdicos, y reparto de ropa y comida.

Es prácticamente imposible determinar la cifra de cooperantes que han viajado a Grecia; españoles hay cientos, quizá miles. Lo que sí sabemos es que dedican tiempo, esfuerzo y dinero a contribuir a que los refugiados vivan con unos estándares mínimos de dignidad. La inmensa mayoría de los voluntarios han viajado de forma independiente y mediante proyectos autogestionados. Algunos han aprovechado las vacaciones, otros no tienen fecha de vuelta y también están los más veteranos. Estos son algunos de sus perfiles.