«Paz no se ha ido de forma voluntaria», asegura la familia de la gijonesa desaparecida en Navia

Paz Fernández Borrego, en una imagen del pasado verano. / E. C.
Paz Fernández Borrego, en una imagen del pasado verano. / E. C.

La Guardia Civil peina los alrededores de un monte en el que el teléfono móvil de la mujer, de 43 años, dejó de dar señal

OLAYA SUÁREZ / DAVID S. FUENTE GIJÓN.

«No se ha ido de forma voluntaria». Los familiares son contundentes sobre la desaparición de Paz Fernández Borrego, una vecina de Nuevo Roces de 43 años de la que nada se sabe desde que se desplazase a Navia el martes 13 de febrero. La Guardia Civil busca pistas de la mujer en el entorno de la localidad de Busmargalí, a unos ocho kilómetros de la capital naviega. Fue allí, en un paraje de bosque de montaña y sin apenas viviendas, donde las antenas de telefonía recogieron por última vez la señal del móvil de la gijonesa. Su teléfono permanece apagado desde entonces.

Las fuerzas de seguridad consideran que se trata de una desaparición inquietante. Paz llegó esa tarde en su coche a Navia, una zona que visita con frecuencia y en la que tenía numerosas amistades. Reservó habitación para una noche en un céntrico hostal de la calle San Francisco y salió. Nada se ha vuelto a saber de ella. Su perro, de nombre 'Bronco', un yorkshire que siempre la acompañaba, apareció vagando a la mañana siguiente por la misma calle del hostal. Llevaba collar, pero no la correa. El coche de la gijonesa fue localizado en las inmediaciones del hospital de Jarrio, a unos dos kilómetros de donde debería haber pasado la noche Paz Fernández Borrego.

Al no poder ponerse en contacto con la mujer, su hermana viajó al día siguiente hasta Navia. Fue allí donde interpuso la denuncia por la desaparición en el cuartel de la Guardia Civil. Únicamente se pudo llevar de vuelta a Gijón al perro, del que se había hecho cargo la protectora de animales del Occidente después de que la policía municipal alertase de la aparición del animal en el casco urbano. Ninguno de los conocidos que tiene por la zona manifestó haberla visto ese martes en Navia.

Zona de Busmargalí en la que se concentra la búsqueda de Paz.
Zona de Busmargalí en la que se concentra la búsqueda de Paz. / D. S. F.

A medida que fueron pasando los días sin tener ni una sola noticia el desánimo fue apoderándose de sus allegados. Tanto, que ayer su familia optó por repartir carteles en Navia, Puerto de Vega y Luarca y difundir la historia en la redes sociales en busca de alguna información que pueda arrojar luz a un caso que mantiene desplegado un amplio operativo de rastreo en la zona del Occidente de la región.

La investigación corre a cargo de la Comandancia de la Guardia Civil de Oviedo. Numerosos efectivos recorrieron a pie y en coches patrulla el paraje de Busmargalí, al mismo tiempo que se tomaba declaración a varias personas con las que pudo haberse comunicado el día de la desaparición.

Contacto con sus hijos

La Benemérita se hizo cargo de las pertenencias que la mujer había dejado en la habitación del hostal a la que previsiblemente tenía previsto volver a dormir. Además, inspeccionó minuciosamente el cuarto y el vehículo en que viajó desde Gijón en busca de pruebas e indicios que pudieran ser de interés para la investigación.

Los familiares de Paz se muestran consternados. «Nunca pasaría más de un día sin hablar con sus hijos, estamos convencidos de que la desaparición no es voluntaria, ese mismo día estaba tan contenta. No se trata de una fuga», consideran los allegados. El paso del tiempo y la ausencia de noticias hacen a la familia ponerse en el peor escenario posible. «Esperamos que aparezca pronto y bien, pero estamos muy nerviosos porque ya son muchos días sin saber nada», lamentan.

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