El Comercio

Extrabajadores de Trubia proponen los chalés de El Vasco para el Museo de las Armas

Los pabellones de El Vasco, en Trubia, donde proponen ubicar el Museo de las Armas.
Los pabellones de El Vasco, en Trubia, donde proponen ubicar el Museo de las Armas. / ALEX PIÑA
  • Los tres pabellones frente a la estación de la localidad cañonera están en desuso y son municipales

  • El colectivo plantea que el centro museístico esté gestionado por Defensa y sirva para dinamizar la zona

El pasado 29 de agosto el Boletín Oficial del Estado publicó que el Ministerio de Defensa trasladaría fondos de la fábrica de armas de Trubia al Archivo General Histórico de la Defensa de Madrid. No precisaba ni cuánta ni de qué documentación se trataba pero sí que la Subdirección General de Servicios Económicos y Pagadurías había contratado a la empresa Normadat S. A. para la ejecución de ese traslado por 15.424 euros. El contrato había salido a licitación por 18.663 euros.

La noticia corrió como la pólvora y no por tratarse de una fábrica de armas. Desde el grupo municipal de Somos Oviedo calificaron el hecho de «intolerable» e incluso exigieron al Ministerio de Defensa la permanencia de esos fondos en Trubia a través de la creación de un centro de documentación e interpretación en la localidad cañonera.

La propuesta no es nueva y la idea de crear un museo armamentístico en Trubia, tampoco. Un colectivo de trabajadores de la fábrica de armas propuso, en el año 1995, la creación de un Museo de las Armas y Artes Industriales en la localidad. Se lo expusieron al por aquel entonces presidente del Principado de Asturias, Sergio Marqués.

Ante la noticia de ese posible traslado de fondos a Madrid, dichos empleados, hoy ya jubilados, han recuperado la propuesta que realizaron por aquellos lejanos años noventa.

El colectivo propone la utilización de los tres pabellones, conocidos como El Vasco, junto a la estación de Trubia, como sede de un posible centro museístico.

Consideran que cumplen con todos los requisitos para albergar un centro de Historia y Cultura Militar. Primero, porque son terrenos municipales; segundo, porque están ubicados en Trubia; y tercero, porque serviría de reclamo turístico y dinamizador de la economía de la localidad. «Mucha gente pasa de largo por Trubia cuando se dirige hacia la Senda del Oso. Si contásemos con un museo la gente pararía, entraría en él, daría una vuelta por el pueblo, se tomaría algo y activaría el turismo», expone uno de los extrabajadores promotores de la idea. «Todo serían ventajas porque además cuenta con aparcamiento propio», apuntaron.

Defensa, gestor del museo

Los impulsores de esta iniciativa tienen claro el modelo: «El museo debería gestionarlo el Ministerio de Defensa porque es el propietario de ese patrimonio», aseveró uno de sus ideólogos, que prefiere mantenerse en el anonimato y dirigirse junto a su excompañeros como colectivo a las administraciones. Al llevarlo el ministerio, se podría actuar «en red» con los diferentes centros de Historia y Cultura Militar que existen en España y «crear exposiciones temporales o ceder fondos».

Ocuparía los tres pabellones de El Vasco y contaría con un área destinada al fondo documental de las fábricas de armas de Trubia y de La Vega. Se complementaría con otra área dedicada a publicaciones militares y pinacoteca. La zona estrella sería la dedicada a la exposición de armamento. «La gente no va a ver los libros, quieren ver armas».

En este sentido, los jardines anexos a los barracones albergarían parte de esa colección, con «las piezas más grandes». Por ejemplo, el cañón de 122/46 mm. modelo 390/02, ubicado ahora delante del taller de artillería.

Para que la propuesta llegue a buen puerto, los impulsores tienen claro que se necesita voluntad política y rescatar unos terrenos que actualmente están abandonados, llenos de maleza y con los chalés semiderruidos. «El Ayuntamiento, el Principado de Asturias y el Ministerio de Defensa deben tener voluntad para ello», aseveró uno de los ideólogos de la iniciativa.

La historia de crear un museo de las armas en Trubia se ha retomado con fuerza a raíz del anuncio de Defensa de trasladar parte de los fondos de la fábrica de armas a Madrid. Pero, a parte de la propuesta que acaba de lanzar este colectivo de extrabajadores, hubo otra.

Tanto el grupo municipal de Somos Oviedo como el propio alcalde de la ciudad, Wenceslao López, solo tienen que acceder a la web municipal para comprobar que en sus páginas digitales se recoge la creación de un «futuro Museo Histórico de la Tecnología y la Industria Militar». Este documento data del año 2003. Por aquél entonces Gabino de Lorenzo era alcalde, Francisco Álvarez-Cascos, ministro de Fomento y Federico Trillo ocupaba la cartera de Defensa.

La publicación expone la creación de un museo que «acogerá diversas colecciones, que permitirán exponer maquinaria industrial de los siglos XIX y XX, armas de fuego y piezas torneadas, así como una muestra de esculturas de bronce, pinturas de interés y fotografías históricas». Ocuparía las áreas del casino, los garajes o la residencia de ingenieros. Decían los políticos por aquellos tiempos que «esta iniciativa constituye una actuación clave para la conservación del patrimonio histórico de las fábricas y la recuperación para uso público de un importante patrimonio industrial». Sin embargo, el proyecto quedó en papel mojado y colgado, como recordatorio, en la web municipal.