El Comercio

Las siete vidas del cocido

    Viri Fernández, con un pimiento en una mano y el libro de recetas en la otra, antes de iniciar su demostración en Trascorrales.
    Viri Fernández, con un pimiento en una mano y el libro de recetas en la otra, antes de iniciar su demostración en Trascorrales. / Piña
    • La guisandera Viri Fernández ofrece un 'show cooking' en la plaza de Trascorrales

    • El centro intergeneracional Ovida organiza el evento para concienciar a los mayores de la importancia de una alimentación saludable

    Las personas mayores se aburren, no cocinan y se alimentan mal. No es la afirmación de ningún nutricionista ni dietista. Es de Viri Fernández, una mujer que se pilla, casi siempre, con las manos en la masa. Esta guisandera ofreció ayer un 'show cooking' en la plaza de Trascorrales: «Yo prefiero llamarlo cocina en directo, lo otro se lo dejamos para los del Brexit», bromeó.

    El objetivo de este evento culinario fue concienciar a las personas de mayor edad de la importancia de seguir una dieta saludable. «Se nos enseñó a vivir pero no a envejecer», sentenció la protagonista momentos previos a meterse en harina.

    Según la guisandera, cuando se llega a partir de una edad -ella la cifró en los sesenta años-, uno «se aburre» incluso en la cocina. «Mucha gente deja de cocinar. Yo a veces también; de hecho alguna vez ceno un bocata de una lata de atún», confesó.

    Para remediar este aburrimiento generacional, tiene la receta: «Hay que echarle imaginación». Como ejemplo, se trajo de casa un cocido de garbanzos para enseñar al público asistente que, como los gatos, los cocidos también tienen siete vidas. «No vamos a estar comiendo garbanzos cuatro días, eso no es bueno, pero le podemos dar la vuelta». Y esa pirueta se traduce en seis platos nuevos a partir del cocido: garbanzos con verduras, croquetas de compango, empanadilla de ternera, canelones de pollo y pisto y puré de garbanzos. Y listo, un plato para cada día de la semana. «Esto es lo que se llama cocina creativa porque de un mismo plato puedes sacar algo distinto», explicó.

    Fernández insistió en que hay que «cambiar el chip» de las personas de la tercera edad. «Nuestro cuerpo sufre cambios pero hay que saber encajarlos». Lo aseguró mientras destapaba su cocido con sopa de fideos incluidos. «El truco para los garbanzos radica en el tipo de agua con los que se cocinan», apuntó Fernández, cuya guía de cocina es un libro de recetas, escrito a mano, que data de 1906. «La base es una cocina sencilla», comentó.

    El evento culinario lo organizó el centro intergeneracional Ovida, que transformó la plaza de Trascorrales en una cocina en la que se pudo ver el contraste entre la olla colorada de las abuelas y el más tecnológico de los microondas. Todo para seguir la máxima de Viri Fernández: 'Desarrollar la creatividad alegra los estómagos'. Y para ello, no hay edad.