Venezuela parte a Oviedo en dos

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Asistentes a una de las concentraciones organizadas en Oviedo. / Fotos: Mario Rojas

  • Defensores y detractores de Maduro se enfrentan ante una charla del embajador

La visita que el embajador de Venezuela en España, Mario Isea Bohórquez, ha realizado este jueves a Oviedo para impartir una conferencia sobre ‘La dimensión histórica de la Revolución Bolivariana’ congregó a las puertas de la Biblioteca de Asturias ‘Ramón Pérez de Ayala’, en El Fontán, a dos grupos de personas tan variopintos como diferenciados entre sí ideológicamente.

Por un lado, estaban quienes habían organizado la charla, enmarcada dentro de los actos de la Semana Republicana de Asturias y defensores de la «revolución bolivariana y el gobierno de Nicolás Maduro» y, por otro, aquellos que se mostraron totalmente en contra del sistema venezolano y de «la pobreza y las necesidades que están pasando allí nuestras familias, que no tienen ni insulina», lamentaba una de las asistentes. También acudieron a la concentración aquellos que, desde «hace catorce meses» no cobran su pensión y que fueron recibidos por el diplomático para intentar encontrar una solución a este problema. Entre todos extendieron una gran bandera venezolana y reclamaron sus derechos al grito de «Venezuela, libertad».

Con la Policía Nacional vigilante, el embajador Mario Isea entró en la biblioteca aclamado por unos y abucheado por otros, con la intención de dejar claro, desde el inicio, que uno de los principales problemas de Venezuela es que «se la considera una amenaza» debido a que «cuestiona el modelo de desarrollo capitalista». Por esta razón, añadió el diplomático, «se sabotea a los gobiernos. Se ha hecho a lo largo de toda la Historia en cuanto uno demuestra que es posible otro modelo de desarrollo», aseguró.

Reconoció el embajador que «es cierto que existen problemas económicos en Venezuela, como en todos los países, pero lo que se está haciendo en este momento es una campaña mundial contra nosotros», aseguró, al tiempo que defendió su «derecho a resolver esos problemas nosotros, con el respeto a la soberanía y a la autodeterminación del pueblo venezolano». Y defendió también la actuación del Gobierno de Maduro en cuanto a las políticas sociales, sino también en cuanto a que «no se está usando la violencia» y son «integrantes de la oposición quienes provocan a las fuerzas del orden para que intervengan y decir después que el Gobierno ha matado a la gente», manifestó. Tras alguna pregunta incisiva durante el coloquio, y algún ‘rifi-rafe’ entre el público, el momento más delicado se produjo a la salida de la biblioteca, cuando los detractores del líder venezolano reclamaban libertad al grito de «asesinos» y los organizadores del acto comenzaron a vitorear a Maduro. El embajador salió por la puerta de atrás de la biblioteca para evitar que pudiera producirse alguna situación más delicada.