La quiebra de la inmobiliaria de Blas Herrero abre la mayor subasta de suelo de Oviedo

Viviendas construidas y solares vacíos en Prados de la Fuente./Á. PIÑA
Viviendas construidas y solares vacíos en Prados de la Fuente. / Á. PIÑA

Pone en el mercado 159 lotes de solares, fincas y pisos en Cerdeño y Prados de la Fuente por valor de más de 30 millones

Gonzalo Díaz-Rubín
GONZALO DÍAZ-RUBÍNOviedo

La quiebra de la promotora del empresario Blas Herrero, Argia Inversiones Inmobiliarias, y el desinterés de su financiera, Liberbank, por la mayoría de sus activos dará paso este mes a la mayor subasta de suelo privado de la ciudad. 159 lotes por valor de más de 30 millones de euros y que comprende desde fincas urbanizables en Cerdeño, a solares edificables en Prados de la Fuente o medio centenar de viviendas acabadas en este último barrio.

Se trata, en realidad, de inversiones muy recientes. Herrero no buscó rentabilidad en el negocio del suelo y la vivienda en España, hasta 2005 cuando tomó el control de Inverural Capital y la transformó en Argia Inversiones Inmobiliarias. Tras unos pocos años de actividad, la sociedad dejó de presentar cuentas anuales –las últimas en 2009– y entró en letargo.

En Oviedo, había promovido uno de los mayores lotes de suelo de Prados de la Fuente bajo el nombre comercial de Galana Residencial. Las obras de este conjunto de edificios que cierran la manzana de San José de Calasanz no salieron del todo bien, como tantas otras que se entregaron en los meses posteriores al estallido de la crisis inmobiliaria. Los primeros compradores denunciaron problemas con los remates, humedades en los garajes o la mala calidad de la pista de pádel. Con la empresa en retirada, algunos arreglos se eternizaron.

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Ocho años después de entregar las viviendas, saldrán a la venta aún 51 pisos en los distintos portales y edificios de la promoción, con tasaciones que van desde los 155.484 euros por un primero con tres habitaciones a viviendas que se aproximan al cuarto de millón de euros a medida que ganan altura y superficie construida.

No es más que un signo de que, pese a los reiterados mensajes de brotes verdes, el mercado inmobiliario emite señales extrañas. El precio de la vivienda sube un 3,8% en términos interanuales, pero la media oculta que se trata de un fenómeno ligado principalmente a las grandes ciudades, con Madrid a la cabeza (13,3%), y que para el resto las cifras siguen siendo muy pobres. El precio de la vivienda en la ciudad de Oviedo en el tercer trimestre de 2017 se situó en 1.264 euros por metro cuadrado, según la sociedad de tasación Tinsa. En términos interanuales, subió un 1,5%, pero el número de transacciones sigue siendo bajo y, en 2016, el precio aún caía un 0,8% en términos interanuales. Desde mediados de 2008, cada propietario de una vivienda en Oviedo ha perdido de media el 37% de su valor.

Por cosas así, un día es Procoin la que da un susto acogiéndose a preconcurso; otro día, es Los Álamos la que anuncia que tiene vendidos el 85% de su futura promoción en el Sanatorio Blanco y, al siguiente, Sogepsa pone precios especiales a sus últimos lotes de suelo en Prado de la Vega. Volatilidad y baja rentabilidad, dos factores que han acabado por llevar al empresario asturiano Blas Herrero a dejar caer su rama inmobiliaria apenas diez años después de haberla puesto en marcha y tras sumar más de un lustro sin actvidad reseñable. En 2015, Argia Inversiones Inmobiliarias presentó concurso voluntario de acreedores. El plan de liquidación, con una pequeña salvedad para salvaguardar los intereses de los créditos con privilegio especial (los intereses de los bancos) se aprobó en enero de este año sin oposición.

Un final pacífico que anticipa la subasta voluntaria que se cerrará el próximo 20 de este mes. Los 159 lotes sale a puja independiente, incluyen como cargas hipetecas en favor de Liberbank, que es quien más se juega en el éxito de la enajenación. Las posturas y toda la información relativa a tramos, propiedades o valores depositada en la notaría de Javier Merino Gutiérrez, en Uría, 16, en el teléfono 984280076 o en el correo electrónico jmerino@correonotarial.org.

Precios y lotes

Los datos no son halagüeños. En el último año –de julio de 2016 a julio de este ejercicio– se vendieron en toda Asturias 633 viviendas en total. Solo las 70 (a los 51 pisos de Galana Residencial hay que sumar otras viviendas en Cerdeño o El Palais) que se pretende adjudicar a partir del próximo día 20 de este mes supondrían el 11%.

Son cifras de crisis aún. Una década atrás el Consejo General de la Notaria apuntaba tres veces más transacciones inmobiliarias cada 12 meses. Algunos lotes, además, están lejos de estar alcance de cualquiera. Argia Inversiones Inmobiliarias dejó sin iniciar varias de sus promociones en Prados de la Fuente, donde aún es propietaria, al menos de cara al Registro porque el dinero lo puso Liberbank, de lotes edificables para vivienda colectiva en la zona. En concreto, tres parcelas del plan especial valoradas en 10,5 millones de euros.

La inmobiliaria también es dueña de las parcelas para vivienda unifamiliar incluidas en el plan especial y que debían de servir como transición ordenada hacia la falda del Naranco y los núcleos de Fitoria y Cuyences. Cada una de ellas, con mil metros cuadrados de superficie, está tasada en 223.094 euros. Si sirve para ver el agujero en el que se metió este país hace diez años y del que todavía no ha salido, valga decir que Argia pagó a toca teja, con cheques nominativos, 370 euros por cada metro cuadrado de suelo urbanizable que compró en 2008 en La Tenderina. Un 65% más de lo que vale ahora un metro cuadrado edificable para unifamiliar en una zona más cara y menos de una década después.

De la gigantesca subasta se extraen otros datos, al margen de la complicada relación de interdependencia entre las entidades financieras y las promotoras que ha dado lugar a apaños, refinanciaciones o compras al margen del mercado. En 2008, Blas Herrero pagó, financiado por Liberbank, a 370 euros el metro cuadrado una finca de Cerdeño llamada Huerta junta a la casa de casi 12.000 metros. Lo lógico sería que se hubiese depreciado y mucho. Tal vez, ese 37% que calcula Tinsa para las viviendas o mucho más dado que el valor del suelo cayó un 35% solo en el último año. No es así. Sale a subasta a 352 euros el metro cuadrado.

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