Las empresas de turismo activo rechazan regular las canoas en el Sella

Las canoas pueblan estos días el río Sella al ser el descenso de este río la actividad de turismo activo más demandada. / JUAN LLACA
Las canoas pueblan estos días el río Sella al ser el descenso de este río la actividad de turismo activo más demandada. / JUAN LLACA

Niegan que el río esté masificado, salvo algunos días puntuales, y aseguran que en julio las compañías registraron entre un 10 y un 40% menos de clientes

T. BASTERRA ARRIONDAS.

«Puede parecer que hay muchas canoas en el Sella, pero son días puntuales de verano, como pasa también en las playas, que están abarrotadas, o en los Lagos de Covadonga, la ruta del Cares o incluso los restaurantes. A nivel global estamos teniendo menos clientes que en años anteriores a causa del tiempo». El que habla es Juan Feliz, vocal de Turismo Activo de Incatur, la asociación que agrupa a los empresarios del entorno de los Picos de Europa, quien muestra su rechazo a las voces, caso de IU, que estos últimos días hablan de regular esta actividad en el Sella. «Una regulación que venga de la Administración va a suponer pérdida de empleos y de ingresos. La gente que viene a bajar el río en canoa son de fuera del Oriente y dejan dinero en la comarca, no solo en las empresas de turismo activo», advierte, por lo que añade que una medida de este tipo tendría consecuencias negativas, no solo en las propias empresas de turismo activo, también en los hoteles y alojamientos del Oriente, así como en los restaurantes.

Más noticias

De similar forma se expresa Alberto García, de Jaire Aventura, una de las empresas más veteranas de la zona y que da empleo en estas fechas a casi medio centenar de trabajadores. Ante la propuesta de retirar 1.700 canoas del río -desde Incatur se estima que la cifra actual permitida por CHC rondará las 2.750-, García explica que «traducido en personas son 3.400 turistas que llenan los alojamientos de la comarca y gastan en los comercios». «¿Cuántos turistas dejarían de visitarnos?» si se el Principado o CHC autorizan este recorte, se pregunta el responsable de Jaire Aventura.

García contesta a las voces que hablan de «masificación» en el Sella con datos: «Las empresas de turismo activo que se dedican a ofertar descensos en el Sella, en términos generales, este mes de julio han tenido una bajada de usuarios de entre un 10 y un 40% menos».

Tanto Feliz como García coinciden a la hora de realizar una propuesta que puede servir para descongestionar el Sella de canoas en los días centrales de verano de mayor aglomeración de gente: que CHC amplíe el horario en el que estas embarcaciones pueden bajar el río por la mañana y no esperar a las 11 horas. «Se tardan unas cuatro horas y media en bajar el Sella tranquilo. Si la gente no puede empezar el descenso hasta las once de la mañana y a las seis de la tarde tienen que estar todas la canoas fuera del agua, nos encontramos con que las empresas tenemos que meter a la gente al río entre las once y la una, y así se producen aglomeraciones. Con un horario más amplio a la mañana esto se evitaría», detalla.

Feliz indica que las 22 empresas de turismo activo que ofrecen el desceno en canoa del Sella entre sus actividades tienen contratadas a cerca de 500 personas en esta temporada alta. Por eso insiste en que desde la Administración regional «antes de plantearse recortar el número de canoas deberían reunirse con las empresas para buscar entre todos soluciones».

García propone también a los ayuntamientos ribereños -Parres, Cangas de Onís y Ribadesella- que habiliten unos chiringuitos en las orillas para dar «un servicio de calidad». Se otrogarían a través de una concesión y se evitaría la imagen de los puestos ilegales que desde hace años se ven en el río, pese a los esfuerzos de los consistorios por erradicarlos.

Seguridad y titulación

Desde la empresa Cangas Aventura Manuel Villarroel coincide con sus compañeros en que «este año está bajando menos gente el Sella por el mal tiempo». También en que «los días que hace sol vienen muchas personas que no lo ha hecho cuando llovía, por eso se ven los volúmenes de gente que se ven alguno de estos días. Pasa como en la playa».

En cuanto a la posibilidad de regular la actividad, el de Cangas Aventura considera que, de hacerse finalmente, debería ser en profundidad y afectar a otras cuestiones como la titulación que pueden precisar las personas que trabajan en las empresas de turismo activo, recoger aspectos como la seguridad en el río o el estado en el que se encuentra el cauce para detectar aquellas zonas que pueden ser menos aconsejables para navegar debido a la caída de árboles y ramas. «Si se decide regular y a exigir un título a la gente que trabaje que se haga con todas las empresas», reclama, en caso de que finalmente la Administración regional adopte esta decisión.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos