El Comercio

El Gobierno ve «prematuro» buscar responsables de la tragedia de Marruecos

Imagen capturada de la televisión marroquí 2MTV de un miembro de los equipos especiales durante las labores de rescate del policía Juan Bolívar Bueno.
Imagen capturada de la televisión marroquí 2MTV de un miembro de los equipos especiales durante las labores de rescate del policía Juan Bolívar Bueno. / Efe
  • Espeleólogos, montañeros y compañeros de los fallecidos han expresado sus dudas de que el país africano tuviera los medios necesarios y adecuados para hacer frente al rescate

El Gobierno ve "prematuro" buscar responsables tras la muerte de dos espeleólogos españoles en Marruecos, cuyos cadáveres ya han sido recuperados, mientras que montañeros y compañeros siguen cuestionando la operación de rescate por parte de las autoridades marroquíes.

El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, ha subrayado que no hubo problemas burocráticos para llevar a cabo el rescate ante las quejas de que Marruecos dilató los permisos para llevar a cabo la operación.

Con anterioridad, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, había asegurado que el país vecino tuvo "buena voluntad y afán de colaboración" para intentar rescatar a los tres espeleólogos que quedaron atrapados en el fondo de un barranco, en la región de Uarzazate, una zona montañosa del sur de Marruecos.

"Las autoridades de Marruecos desde el minuto uno estuvieron en contacto directo con las autoridades del Ministerio de Interior y del Ministerio de Asuntos Exteriores" y creyeron "que las cosas podían hacerlas por sus propios medios", ha añadido Rajoy.

Espeleólogos, montañeros y compañeros de los fallecidos han expresado sus dudas de que Marruecos tuviera los medios necesarios y adecuados para hacer frente al rescate. "El desenlace podría haber sido otro" si el operativo del Gobierno español hubiera actuado antes en la zona, ha dicho el presidente de la Federación Andaluza de Montañismo (FAM), Julio Perea.

La Gendarmería marroquí probablemente no cuenta con el equipo específico de rescate en cavidades, ya que en este país "no hay demanda social de actividades de este tipo", ha declarado el portavoz de la Federación Andaluza de Espeleología, José Enrique Sánchez.

Un diagnóstico similar al del presidente de la Federación Española de Espeleología, Juan Carlos López Casas, que ha señalado que este accidente hubiera tenido otro desenlace en nuestro país porque "casos como este se producen muchos en España, pero aquí la Guardia Civil te rescata en 48 horas".

Las tareas de rescate de los cadáveres de José Antonio Martínez Jiménez, inspector de policía de 41 años, destinado en Almería, y de su compañero de expedición Gustavo Virués, un abogado de Cádiz de la misma edad, han resultado muy difíciles porque se encontraban a 400 metros de profundidad del primer lugar accesible a pie. Los miembros del equipo de rescate lograron evacuar a última hora de este lunes los cadáveres.

El barranco en el que ambos deportistas perdieron la vida se estrecha en pasillos de solo 40 centímetros de ancho, por el que tuvieron que ser sacados los dos cadáveres para llevarlos a la superficie, según ha informado la televisión oficial marroquí 2M.

En este rescate han colaborado los cuatro guardias civiles del equipo de montaña y tres agentes del GEO de la Policía Nacional desplazados desde España, aunque tuvieron que esperar dos días para volar a Marruecos, puesto que cuando este país autorizó su entrada, la Gendarmería avisó que había localizado a los montañeros y que ya no necesitaba ayuda porque contaba con los medios necesarios.

No obstante, Marruecos autorizó ayer la entrada del avión de la Policía Nacional que llevaban los medios y materiales especializados necesarios para un rescate que calificaron de "muy complejo técnicamente".

También la Federación Andaluza de Espeleología optó el mismo sábado por desplazar a dieciséis miembros como personal civil hasta la zona con material específico para colaborar, pero Marruecos "decidió gestionar la situación con sus propios medios" sin permitirles acceder como grupo organizado de rescate.

El único superviviente del grupo, el policía Juan Bolivar Bueno, de 27 años, permanece hospitalizado en buen estado de salud, mientras en España su madre, Encarnación Bueno, afronta lo ocurrido entre la "alegría" de no haber perdido a su hijo, la "pena" por los fallecidos y la "impotencia por no poder hacer nada" en un asunto que en su opinión no ha gestionado bien aquel país.

En su opinión, "si se hubiese mandado el avión (desde España) cuando estaba fletado, otra cosa" hubiera ocurrido.

Por su parte, la familia de Gustavo Virués cree que "ahora no es momento de polemizar" sobre la tardanza de las autoridades marroquíes en permitir la entrada en el país del operativo español de rescate. "Ahora mismo nuestro principal objetivo y esfuerzo es que lleguen a casa", ha señalado a Efe Víctor Rangel, primo de Virués.

Los tres españoles accidentados habían viajado al sur de Marruecos en un grupo organizado procedente de Sevilla, compuesto por nueve personas y tras perder contacto con ellos, el jefe de esta expedición deportiva presentó una denuncia el 1 de abril ante la Gendarmería marroquí y avisó a las autoridades consulares españolas.