https://static.elcomercio.es/www/menu/img/asturianos-por-el-mundo-desktop.jpg

«Quedarme en Asturias era rendirme»

Eva Aguirre, entre maniquíes y con uno de los mandiles que diseña./
Eva Aguirre, entre maniquíes y con uno de los mandiles que diseña.

Eva Aguirre lleva un año en Estados Unidos, «donde el que la sigue la consigue»

Azahara Villacorta
AZAHARA VILLACORTAGijón

Eva Aguirre acaba de entrar en los 40 con una frase en la cabeza: «Every next level of your life will demand a new you». Algo así como: «Cada nueva etapa de tu vida demanda un nuevo tú». Porque esta ovetense licenciada en Pedagogía ha aprendido que «la vida es un regalo y es única. Lo que ocurre es que en estos tiempos termina por ser un desafío vivirla como protagonistas y no como actores secundarios. Y, para conseguirlo, hay que estar dispuesto a aprender, cambiar, emigrar, reinventarse, respetarse y quererse bien a uno mismo… aunque todo ello implique sufrir a veces».

Y esta mujer con carácter y especialista en resiliencia lo dice con conocimiento de causa, porque hace un año que emigró a Miami junto a su marido, su apoyo fundamental. Fue después de trabajar varios años en Asturias como investigadora y docente en distintos organismos y de que, con la crisis picando a su puerta, un día de 2011, tomando un café con su hermana (Sara, veterinaria), decidiese montar un negocio con ella: una consultoría de seguridad alimentaria.

«Decidimos aunar fuerzas y, con la ayuda de nuestra familia, fundamos en Oviedo inoQua-Instituto de Salud Alimentaria», resume. Un periplo de siete años como emprendedoras que «tuvo sus pros y sus contras». Y, ahí, Eva engloba «las dificultades económicas y, sobre todo, una sobrededicación» que la llevaron «a una situación de mucho estrés y de abandono de otras facetas» de su vida como las actividades artísticas, deportivas y sociales, que «llegaron a desaparecer». En otras palabras:«Vivía para el negocio y no de él».

Pero, hace un año, esta «Leo con carácter de Leo» que además se define como «una persona inquieta, con ambiciones profesionales y deseo de prosperar» hizo las maletas y cruzó el charco «en busca de un nuevo escenario» que le permita «ser autosuficiente, lograr calidad de vida y seguir creciendo profesionalmente».

«Dejé atrás el panorama laboral en Asturias, que resulta deprimente y que poco ofrece hoy a personas con mi perfil y mi visión. Personas que no se conforman con el ‘esto es lo que hay’ y que ya están en un punto de agotamiento psicológico y decepción moral respecto a lo que nos ofrece la tierrina en materia de empleo». Yes que a pocos se le escapa que «es doloroso esforzarte y prepararte durante años para desempeñar un trabajo cualificado, de calidad, y ver que, al final, en tu edad supuestamente más productiva, te conviertes en un desempleado crónico o en un profesional mal pagado y dependiente de la ayuda de tu familia ante cualquier imprevisto. Eso es justo lo contrario de lo que mis padres me auguraban al animarme a estudiar la carrera. ‘Es tu inversión de futuro’, me decían».

Sabe que hay muchos como ella:«En mi generación, este desencanto está muy presente. ¿Cuántos amigos emigraron ya?Muchísimos. Y muchos que no emigraron amargaron los lunes al sol», afirma esta luchadora que, cuando habla con su padre, siempre concluye que hubiese preferido nacer en aquella generación, «cuando había tanto trabajo, cuando promocionar era posible y los esfuerzos del estudio tenían un buen retorno de la inversión. Ellos sí tenían buenas condiciones y también tienen segura su pensión al jubilarse».

Pero lamentarse es en vano. Así que lo que toca ahora es seguir adaptándose a la vida en Miami, «un cambio muy drástico» que incluyó «momentos buenos y malos como el paso del huracán ‘Irma’. Estados Unidos es un país de oportunidades, soñadores, retos y autosuperación. Aquí quien la sigue sí la consigue y el esfuerzo da sus frutos, aunque en la otra cara de la moneda están el excesivo individualismo, el consumismo elevado al cubo y la gran competitividad presente por doquier», resume.

De momento, ella ha podido «frenar por fin» y sacudirse poco a poco el estrés que se llevó en el equipaje «para dar tiempo a la reflexión, al autocuidado y las aficiones que el exceso de trabajo le habían arrebatado. Y, aunque a veces la asalte la morriña, sabe que «quedarse en Asturias a verlas venir hubiese sido como rendirse, morir arrodillada». Así que no para:«Compatibilizo mi trabajo en inoQua a distancia con el estudio intensivo del inglés. Además, estoy homologando mis estudios universitarios para comenzar ya pronto a trabajar en mi ámbito profesional, el de la educación. Y, como hobby, dedico parte de mi tiempo a un proyecto creativo de diseño de ropa de hogar».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos