La Policía asegura que el móvil del crimen de Iván Castro en Langreo «fue pasional»

La Policía asegura que el móvil del crimen de Iván Castro en Langreo «fue pasional»
Nelson A., autor confeso de la muerte de Iván Castro, y Marta R., detenida como cooperadora necesaria en el crimen. / E. C.

Su novia mantenía una relación con Nelson A., un taxista que confesó haber acabado a tiros con la vida del joven

MARTA VARELA LANGREO/OVIEDO.

Iván Castro Verdejo murió con 31 años por celos. «Un crimen pasional», según afirmó ayer la Policía de manera textual, y sin ningún tipo de relación con el mundo de las drogas, como llegó a comentar el entonces delegado de Gobierno, Gabino de Lorenzo. Su pareja sentimental, la felguerina Marta R., de 28 años, mantenía en la fecha del asesinato, en diciembre de 2017, dos relaciones sentimentales: una por todos conocida con el fallecido y otra, clandestina, con el taxista de Morcín y Riosa, Nelson A., de 42 años. Éste último está ahora acusado de haber asesinado el pasado día 7 de diciembre a Iván.

La investigación policial determina que «se realizaron tres disparos, primero en el tórax, después en la cabeza y el último, de nuevo, en la cabeza cuando ya estaba en el suelo, con ánimo totalmente homicida», según confirmaba ayer el jefe superior de Policía de Asturias, Jesús Herranz Yubero.

Además, el imputado reconoció la autoría del crimen, aunque «con una versión distinta a la que se comprobó en la investigación policial», en la mañana de anteayer, en el juzgado de Langreo. Tras horas de declaración, la Fiscalía envió a ambos al Centro Penitenciario de Asturias. Nelson, como autor material confeso, y Marta, como colaboradora necesaria. Los dos están en prisión comunicada sin fianza

Los dos implicados se trasladaron a Oviedo, donde vivían en pareja sin levantar sospechas

La investigación continúa abierto, centrada en la localización del arma con la que se cometió el crimen. La Policía ve probable que en las próximas horas pueda ser localizada ya que en los registros efectuados en los últimos días en los domicilios de los dos imputados, y en un bajo comercial que gestionaban, «localizamos indicios que se están comprobando para ver si coincidieran con la utilizada en el crimen de Iván Castro». Además, durante su declaración, Nelson «nos indicó donde podría encontrarse ese arma».

Otra de las cuestiones que se intenta probar es si Marta estaba en la cochera cuando se produjo el asesinato de Castro aquella fatídica tarde de diciembre. Allí acudió una vez que una pareja dio la alarma tras descubrir el cuerpo del joven, y coincidió con el mellizo de Iván al que estuvo abrazada y llorando en todo momento.

La noticia de la detención y posterior entrada en prisión de Nelson y Marta sorprendía a muchos, pero no a Jonathan Castro, mellizo del joven asesinado. Ayer explicaba que «hace tiempo que le dije a la Policía que desconfiaba de cómo actuaba Marta. Cuando se descubrió el cadáver de mi hermano no dejaba de llorar abrazada a mí, pero a los pocos meses al verme, bajaba la vista y ni me saludaba. Nos bloqueó en las redes sociales a mí y a mi madre. Perdimos todo contacto con ella. Ni siquiera iba al cementerio». Además, remarcó que «vivía al lado de la cochera donde apareció el cuerpo y, pasados los días, cuando la Policía acudía al lugar ni se acercaba a ellos; tenía comportamientos extraños. Es fría y calculadora».

Las sospechas se acentuaron con el paso de los meses, cuando Marta, aparentemente muy afectada «en el tanatorio y en el entierro de Iván», se trasladó a vivir a Oviedo. Allí en la zona de Pórtico 2 trabajaba en una panadería, que finalmente pasó a regentar.

En la capital comenzó una nueva vida precisamente con Nelson, 'el taxista'. A pesar de ello, Marta seguía contando a sus conocidos de Langreo que estaba muy afectada y que se acordaba de Iván, de manera que «nunca sospechamos de ella», explica un amigo de la pareja.

Castro y su madre esperan ahora que «si son culpables se pudran en la cárcel porque nos han dejado sin Iván». La familia también necesita que «se remarque que su muerte no tuvo que ver con asuntos de drogas: Mi hermano era muy deportista». En este sentido, ayer, la delegada de Gobierno, Delia Losa, apuntaba que «cuando termine la investigación no tendré inconveniente en reconocer el error de mi antecesor en el cargo porque todo hace presuponer que la muerte no se debió a un asunto de drogas. No descarto pedirles disculpas más adelante». En este sentido, el jefe superior de Policía explicó que «recibimos mucha información de los ciudadanos y se han investigado todas las pistas. En las primeras horas hubo gente que lo vinculó con el mundo de las drogas. No creemos que las haya distribuido ni que fuese traficante, pero sí que ese día había visitado a un conocido que tenía una plantación de hachís en la zona de Carbayín». También se siguió la pista de una fotografía realizada a los pocos minutos del cadáver de Iván Castro y que se difundió entre algunos vecinos de Langreo.

Vida normal en pareja

Marta y Nelson eran muy conocidos en la zona y por eso muchos apenas podían creer en su presunta vinculación con el asesinato de Iván Castro. «Ella, siempre con una sonrisa; con un detalle para todos, aquí todo el mundo la quería», apuntaban ayer con incredulidad sus clientes de la panadería que regentaba. La recuerdan además con su coche 'tuneado', una «pasión que compartía con Iván Castro».

Una situación similar se vivía en Morcín y Riosa donde Nelson, de origen portugués, pero nacionalizado español, trabajaba a diario con su taxi: «Todos los vecinos tenemos su teléfono porque estaba siempre disponible, muy atento con los mayores, nos ayudaba en lo que podía. Es increíble que haya matado a alguien».

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