La Policía detiene a la novia y a un amigo del joven asesinado a tiros hace diez meses en La Felguera

La Policía detiene a la novia y a un amigo del joven asesinado a tiros hace diez meses en La Felguera
La novia de Iván Castro, ahora sospechosa del crimen, segunda por la derecha, saliendo del garaje en el que apareció el cadáver. / J. C. ROMÁN

Los dos jóvenes fueron enviados a prisión tras prestar declaración durante horas en el juzgado langreano

MARTA VARELA LANGREO.

El esclarecimiento del asesinato del joven langreano Iván Castro Verdejo podría estar muy cerca, diez meses de que tuviera lugar. El caso ha dado después un vuelco inesperado porque ayer prestaron declaración en los juzgados de Langreo su entonces novia y otro joven langreano. Ambos como presuntos autores materiales del crimen. Tras la declaración, que duró varias horas, los dos jóvenes fueron enviados a la cárcel a petición de la Fiscalía. Ambos ingresaron ayer tarde en el Centro Penitenciario de Asturias como presuntos autores del crimen y se encuentran en prisión comunicada y sin fianza.

La cuestión se centra ahora en conocer las razones por la que estos chicos decidieron, si finalmente se prueba, acabar con la vida de Iván. Hasta el momento nadie se atreve a aventurar lo que esconde este crimen, pero la consternación entre los amigos del fallecido no tardó en salir a la luz: «Son unos asesinos, incluso estuvieron en su funeral».

El asesinato de Iván Castro tuvo lugar la tarde del 7 de diciembre de 2017, dentro de un garaje comunitario ubicado en el número 10 de la calle Ingeniero Fernández Casariego, de La Felguera. El hallazgo del cadáver de un joven con un tiro en la cabeza, con el que presumiblemente había sido rematado, conmovió a todos y generó una enorme alarma en el barrio. Después se supo que se trataba de Iván Castro, un joven muy querido en Langreo, al que nadie asociaba con ningún problema que pudiera desembocar en tamaño crimen.

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Los policías rebuscaron durante la noche tanto en los contenedores de la zona como en cualquier rincón en el que se pudiera encontrar el arma del crimen, pero han tenido que pasar más de diez meses para empezar a llegar a algunas conclusiones. Iván Castro Verdejo, de 31 años, fue encontrado por una pareja, cuando iban a buscar su coche, muerto en el suelo. Tenía un tiro en un costado y, según datos de la autopsia, fue rematado en el suelo con un segundo disparo en la cabeza.

Después de medio año sin avances visibles en la investigación. La Policía Nacional quiso dar un impulso a las pesquisas y el pasado mes de julio agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), de Madrid, se desplazaron a Langreo en busca de nuevas pistas.

Pidieron imágenes de las cámaras de seguridad de negocios de la zona, de antes y de después del crimen, así como del funeral, que se celebró pocos días después en la iglesia parroquial de Riaño, de donde es natural la familia de la víctima. De esas imágenes se extrajeron algunas conclusiones que resultaron determinantes.

Satisfacción en Langreo

La noticia de la detención corrió con rapidez. Amigos y familiares del joven fallecido se mostraron satisfechos aunque cautos: «Esperamos que el asesinato de Iván pueda solucionarse en breve y que, de confirmarse su autoría, pasen muchos años en la cárcel».

Sin embargo, algunos conocidos perdieron los nervios y llegaron a acercarse al domicilio de la familia de uno de los detenidos para pedir explicaciones e, incluso, increpar a alguna de las personas que en ese momento se encontraban en la casa.

Cabe recordar también que el crimen tuvo un capítulo polémico que hizo movilizarse a los langreanos. Ocurrió cuando el entonces delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, apuntó a un posible «ajuste de cuentas» vinculado a problemas de drogas como el motivo del crimen. Algo que de momento se desconoce, pero que en principio se descarta por completo.

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