https://static.elcomercio.es/www/menu/img/asturias-carnaval-desktop.jpg

Una gran tribu desborda Galiana

'Los dioses de Ébano' fueron los últimos en desfilar y los primeros clasificados en el Descenso de Galiana celebrado ayer. / MARIETA
'Los dioses de Ébano' fueron los últimos en desfilar y los primeros clasificados en el Descenso de Galiana celebrado ayer. / MARIETA

'Los dioses del Ébano' se llevaron el primer premio con un colorido y animado artilugio que representaba la iconografía africana | El Descenso sigue en auge con miles de personas en las calles y carrozas cada vez más brillantes

José Fernando Galán
JOSÉ FERNANDO GALÁNAvilés

Exploradores, jirafas, leones, aguerridas tribus de aspecto caníbal mezcladas con otras de corte drag. También conguitos, egipcios faraónicos y negritos de chocolate encaramados en coloridos artilugios articulados, con efectos luminosos, muchos vatios y trabajadas coreografías que representaban la extensa iconografía africana, motivo del Antroxu 2018. Chozas, totems, colmillos, humeantes potas, jeeps, timbales, máscaras, plantas carnívoras y bailes tribales, todo envuelto en un mar de espuma y de diversión que rindió homenaje al vecino continente del sur. El Descenso Fluvial Internacional de Galiana se reafirmó como el acto más multitudinario y divertido del Antroxu de Avilés, un derroche de alegría, imaginación e ingenio que cada año va a más. Ayer volvió a arrollar las abarrotadas calles, especialmente la que da nombre a tan desbordante caudal, además de la de San Francisco, la plaza de España y la de La Cámara, rumbo ya a su desembocadura.

Los diecinueve artilugios tenían mucho mérito, pero el que se llevó el gato al agua fue el último en pasar, el de 'Los dioses de Ébano', de la peña homónima. Era sencillamente espectacular, un festival de colorido, ritmos africanos con puesta en escena carioca sobre una carroza formada por tres grandes timbales sobre los que descansaban un gran elefante, dos guepardos, otras tantas grandes máscaras con orejas móviles, tres tambores, dos alegres jirafas que no paraban quietas, marfil, oro, escudos y en lo más alto la reina, Miriam.

Al frente de la flota marchaban Los Juergapadres, un homenaje al gol de Iniesta con el que España conseguía por primera y hasta ahora única vez la ansiada Copa del Mundo del fútbol. Fue en 2010 en Sudáfrica. Le seguía La Hermandad con un artilugio bautizado con el nombre de 'Tu tan Kabrón', un tributo al legendario Egipto faraónico, con su pirámide, su efigie y su escolta real.

'Los carnívales' es una peña formada por veintiocho amigos que se sumergieron por primera vez en la espumosa calles de Galiana. Navegaban en un barco de cómic, con su hirviente marmita a proa con niños exploradores cocidos de risa y adornada con elementos animales y vegetales al más puro estilo africano.

Todo aquel que ya tenga una edad respetable tendrá aún fresca en su memoria a negritos que anunciaban una conocida marca de chocolate soluble en polvo. Ayer fueron evocados por Los Alonso, que recordaron así su infancia mostrándosela de paso a sus hijos'.

También surcó Galiana una especie de barco de papel construido con plástico con miles de globos en su interior. Simbolizaba a una patera, en recuerdo a los emigrantes muertos en su desesperada travesía por el Mediterráneo. La tribu Todoguay daba de todo menos miedo. Formada por trabajadores y familiares de Vehínsa, su artilugio reflejaba un poblado caníbal, con su pota y su choza. Mas pacífica e igualmente 'bailonga' parecía la tribu Mucho Pringa, que le seguía los pasos.

El desfile ganaba intensidad según avanzaba. Un gran mascarón con forma de cabeza de león engalanaba la proa de La Pecera. Su boca, que no paraba de abrirse y cerrarse, escondía a un grupo de niños. La Peña Jarra y Pedal representó al Rey León en su primera participación en el descenso, con el gran felino como protagonista rodeado de todos los personajes de la obra.

Y a su popa otra tribu, los Tongotongo, con dos explorados en una pota, tan hervidos de risa como los demás, un tobogán por el que resbalaba su entronizada compañera de aventuras y una coreografía que representaba el ritual. Eran Los Polémicos, otros clásicos del descenso. No faltaron jeeps, primero el de Novia a la Caza y después el de La Liga de la Justicia, los Reyes del Goxu y de la Faba.

La tribu de los Afridrag elevó mucho el listón. Eran Los Culebrillas, de Illas, con sus reinas drag perfectamente caracterizadas bailando sin parar en elevadas gogoteras, totem móvil, timbales, choza dj de alto volumen y un colorido y cañero despliegue. Fueron muy aplaudidos y recibieron el segundo premio.

Más información

La peña El Puntazu formó una tribu a la que se le iba la olla, y si bautizaron así a su ingenio no fue por casualidad. La gran pota sobre la que pendía una amenazadora planta carnívora se escapaba de verdad para alegría del explorador que viajaba en ella, y no era el único truco que guardaba. Para sorpresa y admiración del público, al llegar ala plaza de España el artilugio se desplegó, doblando tanto a lo largo como a lo ancho sus dimensiones y las del poblado que representaba con todo lujo de detalles. Totems, chozas, troncos, máscaras y todo lo demás.

Los Sidrones representaron un safari sin armas, fotográfico, el Serengeti Park, con sus fauna y sus exploradores, recién llegados de Piedras Blancas. Los congritos, marrón sobre fondo anaranjado, también hicieron evocar recuerdos. Daban paso a un gran elefante sobre el que pendía un globo, la imagen que ilustra la portada de la primera obra de Julio Verne, 'Cinco semanas en globo', un homenaje de la Peña Anselmo al gran novelista francés que recibió el tercer premio.

Lo dicho, un descenso 'jolgórico', llamativo, divertido, bien estructurado, abarrotado e irreverente en su justamedida, el de la calle de Galiana.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos