Los casos de VIH repuntan en Asturias, con la mitad de nuevos positivos en Gijón

El director general de Salud Pública, Antonio Molejón, atribuye estas cifras al «aumento en el número de pruebas diagnósticas realizadas»

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Asturias registró 82 nuevas infecciones por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en 2017, la cifra más alta desde 2012, cuando se notificaron 77 diagnósticos. Este aumento rompe la tendencia estable, a la baja, de los últimos años. Pero tiene también, según el director general de Salud Pública Antonio Molejón, una lectura positiva: «Más que a una mayor incidencia de la infección, lo atribuimos al incremento en el número de pruebas realizadas fuera del ámbito sanitario».

Durante los dos últimos años, la Consejería de Sanidad, el Colegio de Farmacéuticos y el Comité Ciudadano Antisida extendieron a toda la región el programa que facilita los test rápidos de VIH. Como resultado, se realizaron 994 exámenes, 850 más que en 2016. «Al haber mayor esfuerzo en la realización de pruebas, disminuye la bolsa de casos de infectados no diagnosticados, que estimamos a nivel nacional en cinco o seis de cada diez», explicó Molejón, satisfecho por la acogida que están teniendo estas pruebas que «permiten diagnosticar con mayor precocidad a aquellas personas susceptibles de estar infectadas que no acuden a los servicios sanitarios».

Noticias relacionadas

Casi la mitad (49%) de los nuevos casos se detectaron en el Área V, que incluye los municipios de Gijón, Carreño y Villaviciosa. Es en esta misma zona donde se realizaron 44 de las 61 pruebas rápidas de las Unidades de Infecciones de Transmisión Sexual de Asturias y donde se encuentra el Comité Antisida, que hizo 343 test de este tipo. Asimismo, cinco de las las diecisiete oficinas de farmacia que hicieron en total 560 test rápidos se ubican en Gijón.

Las prácticas sexuales de riesgo continúan siendo la principal vía de transmisión. De las 82 infecciones detectadas, un 94% se produjeron por vía sexual, como consecuencia de relaciones heterosexuales, bisexuales y homosexuales sin protección (sin el uso de preservativos). Dentro de las prácticas sexuales, la transmisión entre varones se mantuvo como la vía que registró el mayor número de nuevos diagnósticos, el 52%. El 42% de los casos se dieron en relaciones heterosexuales, con una incidencia del 56% en hombres y del 44% en mujeres. Además, el 4% de las nuevas infecciones se debió a prácticas de riesgo en el consumo de drogas por vía endovenosa, un porcentaje dos puntos superior al del pasado año. Los hombres siguen siendo los más afectados, en un 80% de los casos, y el grupo de edad más numeroso para ambos sexos es el de 35 a 44 años.

Pero el VIH, incide la Consejería de Sanidad, «no es un problema de grupos concretos, sino que cualquiera que practique relaciones sexuales de riesgo puede contraer la infección y contribuir a su difusión». Alertan además de que «la disminución de la percepción de riesgo puede llevar a un menor número de diagnósticos ya que estos se realizan de modo tardío». Así ocurre en el 57% de los casos, a pesar de que el retraso en el diagnóstico conlleva «un mayor deterioro del sistema inmunitario y un peor pronóstico». Suele ir acompañado de otra problemática, ya que por lo general la persona afectada no habrá adoptado las medidas necesarias para reducir la transmisión «y puede estar transmitiendo involuntariamente la infección», apuntó Molejón. Eso sí, «desde la generalización de los tratamientos antirretrovirales, han disminuido tanto la mortalidad como la aparición de nuevos afectados por sida». En 2017 se notificaron nueve diagnósticos, es decir, 0,9 casos por 100.000 habitantes.