Una tromba de agua deja al mínimo la nieve en las pistas de esquí de Valgrande-Pajares

Pajares, con escasa nieve en sus pistas. /J. M. PARDO
Pajares, con escasa nieve en sus pistas. / J. M. PARDO

Fuentes aguantó mejor la lluvia caída de madrugada y contará con más de cinco kilómetros. Las dos estaciones prevén abrir hasta final de temporada

Alejandro Fuente
ALEJANDRO FUENTEMieres

La tromba de agua que cayó en la región en la madrugada del martes pasó factura a las estaciones asturianas de esquí cuyos empleados trabajan para ofertar el máximo dominio esquiable esta Semana Santa. Aún así, se mantiene la apertura prevista para el puente festivo y hasta el final de la temporada, fijada para el 24 de este mes. Las que más sufrieron la lluvia fueron las pistas de Valgrande-Pajares, en Lena. En la parte baja de la instalación hace ya semanas que ha desaparecido el manto blanco; la última tormenta ha maltratado a la zona media, Valle del Sol, dejando además apenas superficie con nieve en la zona alta, en el Cuitu Negru. Allí sí, todavía hay espesores importantes de hasta sesenta centímetros que permitirán mantener la actividad. Pero la oferta es escasa. Abrirán, de momento, dos remontes para poder utilizar tres de las 37 pistas, lo que supone 1,1 kilómetros útiles, el 3,5% del total. El pasado domingo disponía de casi 8 kilómetros.

La situación es algo diferente en la otra estación asturiana, Fuentes de Invierno. La lluvia también ha causado estragos en las pistas, pero menos. Desde la dirección se señaló que se esperó a que evacuara el agua para poder meter las máquinas pisanieves y adecuar, de este modo, el dominio. La previsión en este periodo vacacional es ofertar casi la totalidad de la superficie, esto es, los cinco remontes con doce de sus quince pistas. Todo suma 5,5 kilómetros. En la parte baja apenas hay nieve pero se mantiene en la zona media (con espesores de 30 centímetros) y con casi metro y medio en la alta.

En la estación leonesa de San Isidro, que se encuentra junto a la allerana, también hay nieve. Aquí, el final de la temporada está fijado para el día 28, un calendario alargado desde su aprobación más allá de la Semana Santa para aprovechar también el festivo de la comunidad de Castilla y León, el día 23. Se espera mantener las pistas operativas hasta entonces. Estarán disponibles 20 kilómetros con espesores que alcanzarán casi el metro y medio.

Expectativas turísticas

Esta situación tiene su reflejo en las reservas en los alojamientos vinculados a la nieve; de este modo, los riesgos evidenciados ya en la estación lenense hicieron que el sector turístico ofreciese ofertas ajenas al esquí. Así lo indica el representante de Astur Central, Luis Núñez, quien calcula que el nivel de reservas ya supera el 60% en la comarca. Se trata de un tipo de visitantes, explicaba, que busca en la región actividades culturales y vinculadas al patrimonio histórico, recorrer sendas y la gastronomía. Se esperaba que la nieve pudiera completar un 20% más de ocupación; en este sentido, no todo está perdido ya que Pajares se mantiene abierta y todavía pueden registrarse más clientes de última hora, estimados en un 10% del total. Algunos turistas ya pisan las pistas lenenses. La familia López Sentanfreu pasa unos días en la región procedente de Galicia. «La verdad es que la zona media de la estación está muy complicada para esquiar, pero en la alta hay mucha nieve y está muy agradable; se puede pasar un buen rato», contaron.

Por su parte, en Aller Experiencias, la asociación turística más vinculada a Fuentes de Invierno, fían casi todo el nivel de reservas a la nieve. El portavoz del colectivo, Armando Valdés, cifra en más de un 60% la ocupación ya registrada y cree que ésta podría llegar al lleno total. Para mañana, Jueves Santo y primer día del puente festivo, la Aemet prevé en la zona de la Cordillera Cantábrica cielos nubosos. Se esperan precipitaciones débiles o moderadas, aunque veces en forma de tormenta. Podrá nevar en zonas a unos 2.000 metros de altitud.