Un exceso de velocidad, principal hipótesis del choque mortal en Abres

Bomberos y agentes de la Guardia Civil, junto a los restos del vehículo siniestrado el viernes en la N-640. / DAVID SUÁREZ FUENTE

Los tres mecánicos perdieron la vida en N-630 tras salirse de su carril en un tramo con curvas que la lluvia volvió más resbaladizo

BELÉN G. HIDALGO SAN TIRSO DE ABRES.

Aunque aún es temprano para afirmar con rotundidad qué sucedió en el kilómetro 23 de la N-640 la tarde del viernes, la primera hipótesis con la que trabaja la Guardia Civil es que el choque frontolateral entre el turismo en el que viajaban tres mecánicos de entre 23 y 35 años y un camión de reparto fue facilitado por una velocidad inadecuada del vehículo que ocupaban los primeros. El tramo de la tragedia presenta abundantes curvas, el orbayu caído durante el día había dejado el pavimento mojado y más deslizante, circunstancias que, unidas a la velocidad, explican que el turismo se adentrara fatalmente en el carril de sentido contrario. Al menos es lo que sugiere el testimonio de los dos ocupantes del camión -que resultaron heridos leves- y el hecho de que la violencia del impacto partiera el turismo en varios trozos.

El caso está siendo investigado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Castropol. Los primeros datos apuntan a que el mecánico que iba al volante del Peugeot 106 era el más joven de los fallecidos, Carlos Murias G., vecino de Vegadeo. A su lado iría el gallego Andrés Pardo B., de 30 años. Detrás viajaba Nicolás Andrés Carbonel V., uruguayo que acababa de irse a vivir a Piantón (Vegadeo), con su pareja.

El camión contra el que chocaron se dedica al transporte de mercancías para la empresa lucense Transferga. Su conductor dio negativo en la prueba de alcohol y drogas. Viajaba junto a su esposa.

La vía en la que tuvo lugar el siniestro era de sobra conocida por los jóvenes. Los tres compañeros de Talleres Julio tenían por costumbre salir a comer cada viernes, alternando los municipios de Pontenova y Vegadeo. Sin embargo, que fuese una ruta conocida no les libró del fatal desenlace en una vía en la que, explica la alcaldesa de San Tirso de Abres, Goretti Quintana, existen tramos curvos que ofrecen dificultades para la conducción y que «son especialmente peligrosos y los que arrojan las cifras de siniestralidad de esta carretera».

Quintana recordó que esta misma semana, en otra curva de esta misma vía, se produjo también un accidente en el que se vieron implicados una motocicleta y un vehículo pesado, que también colisionaron entre ellos. «Pese a tener el firme renovado y presentar un buen estado, el asfalto ese día estaba bastante resbaladizo por la lluvia que había caído tras días de calor», señaló la regidora popular, lamentando que un cúmulo de factores hayan derivado en tal fatídico acontecimiento.

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