La fuga de aerolíneas dispara los precios

La fuga de aerolíneas dispara los preciosGráfico

Ante la ausencia de competencia en la región, algunos trayectos se han situado en números récord | Un billete de ida y vuelta a Madrid se sitúa en unos 250 euros de media, casi el doble de lo que le cuesta a un asturiano viajar a Londres o Munich

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

El crecimiento en el número de pasajeros, aerolíneas y trabajadores que ha experimentado el Aeropuerto de Asturias en los últimos años corre el riesgo de estancarse. Esta es la impresión que manifiestan en privado desde el Principado y en la que coincide una buena parte del personal que conforma la compleja maquinaria que hace funcionar a la terminal aérea. La recientemente confirmada marcha de Easyjet adquiere casi más importancia desde el punto de vista simbólico que la que ya de por sí tiene a nivel estratégico. El cese de las operaciones en Asturias por parte de la 'lowcost' británica evidencia de forma explícita la falta de competencia que impera en Ranón desde hace algún tiempo y resta atractivo a la base asturiana.

Esta falta de alternativas, acentuada en algunos trayectos con gran flujo de pasajeros como es el caso de Madrid, deriva en un considerable aumento del precio del billete, que pasa a situarse en números récord. Un comportamiento lógico por parte de las aerolíneas, desde donde se contempla la falta de competencia como una oportunidad empresarial para sacar un mayor beneficio, que preocupa mucho a sectores importantes en la región como el empresarial y el industrial. Ayer, EL COMERCIO adelantaba que desde la Federación Asturiana de Empresarios (Fade) exigían al Principado una respuesta inmediata en forma de una nueva aerolínea que cubra el trayecto Asturias-Madrid y que rivalice con Iberia, actualmente la única compañía que gestiona esta línea.

Como consecuencia de ello, un billete de ida y vuelta a Madrid se sitúa en unos 250 euros de media, casi el doble de lo que le cuesta a un asturiano viajar a puntos más lejanos como Londres, que aunque no de forma regular, se mueve en cifras por debajo de los 150 euros. Si se realiza una búsqueda exhaustiva de ofertas y combinaciones que abaraten el desplazamiento, se pueden conseguir vuelos a lugares como Venecia, Roma o Munich por un valor inferior al de un boleto para la capital española.

Se trata de una situación nada común en otras regiones de la geografía española, donde el trayecto a Madrid viene operado por compañías de bajo coste que se posicionan como una fuerte competencia a Iberia, la cual redunda en una bajada del precio por parte de la gigante española, que fija sus billetes en casi la mitad de lo que marca en Asturias o delega el trayecto en Iberia Express.

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2,9 millones anuales

Abrir una nueva conexión con Madrid que rompa el 'monopolio' de Iberia siempre ha estado entre las prioridades del consejero de Empleo, Industria y Turismo, Isaac Pola, quien recientemente avanzaba que en las próximas semanas se publicarán los pliegos para un nuevo contrato que persigue incentivar este trayecto. También adelantó un segundo contrato que tratará de fijar conexiones directas con importantes ciudades europeas como París y Frankurt. Sin embargo, la oposición, especialmente a raíz de la marcha de Easyjet, ha arremetido duramente contra la gestión aérea desplegada desde el Gobierno de Javier Fernández, que califican de «política de mínimos».

El Ejecutivo destina, desde 2014, unos 2,9 millones anuales desde en apoyos e incentivos a determinadas conexiones aéreas hacia el Principado. Un gasto que justifican en la pretensión de fomentar el turismo en la región y consolidarlo como una de las principales fuentes de ingreso para la economía asturiana. No obstante, antes de que esos contratos salgan a licitación, Pola ha afirmado que desde el Principado han querido incorporar nuevas tecnologías, y desarrollar diferentes estudios sobre los hábitos de los turistas, con el fin de intentar configurar políticas y estrategias en materia turística que puedan favorecer el crecimiento del aeropuerto, que parecía imparable hasta estos últimos días.