Medallas de Asturias mineras y feministas

Medallas de Asturias mineras y feministas

Rosa Menéndez, la Red de Casas de Acogida y María Jesús Rodríguez obtienen la Medalla de Plata. Areces y la Brigada de Salvamento Minero, la de Oro | El Principado aprovecha las distinciones de la región para reforzar su discurso político

RAMÓN MUÑIZ / SUSANA D. TEJEDOROVIEDO.

La Medalla de Asturias premia «méritos verdaderamente singulares que concurran en personas e instituciones» de importancia para la región. Así lo fija desde 1986 la ley que regula unas distinciones que definen a quien la recibe tanto como a quien las concede. El palmares se inició con la Medalla de Oro al entonces Príncipe Felipe y el vínculo con la Casa Real se siguió cultivando con iguales condecoraciones a Sabino Fernández Campo, la Fundación Príncipe Felipe, Graciano García y Alberto Aza. En otras ocasiones el Gobierno autonómico ha preferido reservar ese aplauso a figuras de la sociedad civil como el Padre Ángel o al colectivo de Víctimas del 11-M. Ha habido momentos para impulsores de la economía y las artes, como la Corporación Masaveu y Plácido Arango, y también once ediciones en las que el jefe del Ejecutivo de turno renunció a entregar a alguien este galardón en forma de disco de oro de siete centímetros de diámetro diseñado para formar parte de los actos del Día de Asturias.

No ha sido el caso del presidente Adrián Barbón, quien en su primera ocasión ha buscado una combinación de premiados que refuerce el discurso político con el que ha desembarcado en el cargo. A las ya anunciadas Medallas de Oro a Vicente Álvarez Areces, quien fuera presidente del Principado, y a la Brigada Central de Salvamento Minero, se suman tres de Plata: a Rosa Menéndez -la primera mujer que preside el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)-, la artista María Jesús Rodríguez López y la Red de Casas de Acogida para mujeres maltratadas. Todo un mensaje de aliento al feminismo y las cuencas mineras. «Con las medallas se recoge lo mejor de Asturias, su apuesta por el progreso», apuntó Barbón. Los condecorados son para él un ejemplo de «esa Asturias que no se deja caer en el pesimismo generalizado, que reconoce los problemas pero que con una llamada a la autoestima sale adelante». No ha querido el presidente alargar la nómina de medallas de plata hasta las seis máximas que prevé la normativa.

La primera distinción de Oro es a título póstumo, para Álvarez Areces. Quien fuera presidente regional y alcalde de Gijón falleció el 17 de enero pasado y la condecoración se justifica en su «compromiso con la libertad y la democracia, su impecable trayectoria política y su fundamental aportación para el desarrollo y la modernización de Asturias», según recoge el expediente. El suyo fue «el mandato más longevo, doce años como presidente del Principado y otros doce de alcalde que transformaron la ciudad de Gijón», añadió Barbón. Entregar la condecoración está «en sintonía» con las anteriores Medallas de Oro a los expresidentes Rafael Fernández y Sergio Marqués.

Operativos internacionales

Dos son el máximo de condecoraciones de Oro que permite la legislación y el Principado lo ha aprovechado para incluir en la categoría a la Brigada Central de Salvamento Minero, por su «participación en operativos nacionales e internacionales en situaciones de peligro, principalmente incendios, ambientes tóxicos y explosivos», según el decreto.

«Llevan más de cien años ligados a un trabajo sensible en la extracción del carbón y lo han ampliado a otras labores», indicó Barbón. La proyección mediática que tiene el grupo este año es evidente. «Tiene ya la medalla de Andalucía por su labor en el rescate del niño Julen, que no terminó con éxito pero dio paz recuperando el cuerpo del pequeño», recordó. La labor de los profesionales de la empresa Hunosa lleva la historia y la vinculación minera de Asturias «por todas partes», destacó.

El pasado año 243 mujeres maltratadas, acompañados por 213 de sus hijos y 11 parientes a su cargo trataron de escapar del maltrato recurriendo a la Red de Casas de Acogida del Principado. Se trata de un conjunto de pisos tutelados y centros donde los psicólogos y trabajadores sociales intentan que las víctimas dejen atrás ese infierno doméstico, cojan confianza, aprendan un oficio si es preciso, reinicien su vida. Darles la Medalla de Plata es un tributo a «su labor para proporcionar una atención urgente y permanente a las víctimas», reconoce el expediente.

La condecoración «va muy ligada a nuestra apuesta como Gobierno y Principado por la igualdad y la lucha contra la violencia machista», desgranó Barbón. La gestión de la red está encomendada a Cruz Roja y «no es un trabajo del Principado, es también de los ayuntamientos que se han implicado en sacarla adelante», compartió el presidente.

Las artes son una constante entre las distinciones y de mantener esa tradición se cuida la medalla a María Jesús Rodríguez. El expediente reconoce su singular y brillante labor artística y «el talento y la fuerza que ha volcado en una obra que dialoga con su experiencia vital, siempre ligada a la creación desde la curiosidad intelectual». De ella en la rueda de prensa subrayó el presidente autonómico que se formó en la Escuela de Bellas Artes, «primero como pintora, luego evolucionó hasta la escultura donde tiene su máximo exponente, con materiales tipo cartón y pizarra». En su currículum está el haber formado parte del Grupo Abra que convulsionó las artes plásticas de la región en la década de los 80.

«La quinta medalla es para Rosa Menéndez, la primera mujer que preside el Centro Superior de Investigaciones Científicas», destacó Barbón. El Consejo de Gobierno se fijó en ella por «su ejemplar trayectoria, por el elevado nivel que ha alcanzado en tosas las facetas vinculadas a su profesión de química» además de por ser la primera en ponerse al frente del mayor ente de investigación del país.

Formada en Asturias «ha dado una mayor visibilización de las mujeres científicas», agregó Barbón. «Este gobierno tiene una especial sensibilidad con la ciencia y lo quiere demostrar con esta medalla a Rosa Menéndez», abundó. El presidente aprovechó para reconocer el trabajo «tanto de hombres como de mujeres científicas que desarrollan su compromiso con esta comunidad de forma permanente». Barbón ya había anunciado las condecoraciones de oro antes de su aprobación en el consejo de Gobierno y ayer, al término del mismo, se encargó de dar la rueda de prensa, tarea habitualmente reservada para el portavoz del Ejecutivo. En redes sociales Ignacio Blanco, diputado de Vox, tildó de «falta de recato» otorgar la distinción a Álvarez Areces

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