Gillón espera que se restauren los arroyos afectados por la mina «como es debido»

Segundo Menéndez, en la zona afectada. / B. G. H.
Segundo Menéndez, en la zona afectada. / B. G. H.

Los vecinos reclaman que «se pongan las pilas» y recuerdan que siguen pendientes de los planes para la zona de Vega, Coto y La Matiella

BELÉN G. HIDALGOGILLÓN.

«Ya era hora». Es la frase más repetida entre los vecinos de Gillón después que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) sacase a información pública el proyecto para la rehabilitación de los cauces de los arroyos La Braña y La Raíz, afectados por el grupo Perfectas-Riotorno. Una sentencia que en 2015 obligaba a CHC, de forma subsidiaria, a la restauración de los terrenos en el valle de Gillón, afectados por la actividad minera de la empresa Antracitas de Gillón, que abandonó las labores de extracción en el año 1991.

«Todos los días se dice que se va a hacer algo, que se restaurará en no sé qué meses, que si será este o el otro año... Pero aquí nada cambió», decía el vecino, Santiago Rodríguez. «De aquí sacaron lo que les dio la gana, pero dejaron todo tirado. No hicieron nada en las pistas, ni en las escombreras. Cerraron y se fueron», continuó este minero que trabajó en La Matiella, que junto a Vega, Coto y los subpisos 1 y 2, esperan también las actuaciones de recuperación. «Cobraron las subvenciones y se fueron», reiteró, sin ocultar la indignación con la firma minera y su forma de actuar.

El alcalde del pueblo, Alfredo Santamarina, se muestra «esperanzando». Eso sí, lamenta que sigan esperando porque esa recuperación se haga realidad y hayan tenido que llegar hasta los juzgados para ello. «Ya era hora después de la sentencia en la que se dio la razón a los vecinos. Solo queda esperar que se hagan las cosas como es debido», señaló Santamarina, recordando que llegaron a denunciar una supuesta actuación de recuperación que jamás llegó a término, pero que figuraba como realizada.

«A ver si ponen las pilas», urge el alcalde pedáneo de Gillón, recordando que el proyecto recoge una parte de la zona afectada por la actividad extractiva de la mina. «Hay que restaurarlo todo. Fue todo la misma empresa. Están en la parte más alta y próxima al pueblo. Al ser la más antigua está cubierta por la vegetación. Además, forma parte del parque natural Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. Tiene que estar en condiciones», concluyó Santamarina.

Por su parte, el portavoz de la Asociación de Vecinos y Amigos del Valle de Gillón-Fuentes del Narcea, Segundo Menéndez, advirtió que estaremos «vigilantes». «No me fío ni un pelo hasta que los veamos trabajar. Una cosa es el proyecto y otra cómo lo hagan. Han sido remolones y esto ha sido por la sentencia, no por iniciativa propia», afirmó, mostrando cierto recelo. No obstante, Menéndez considera que este proyecto para La Raíz y La Braña «se acerca a las pretensiones que teníamos. No cumple al 100% las expectativas. Veremos cómo lo hacen y si se corrigen».

El proyecto, con una inversión de 410.758,57 euros y un plazo de ejecución de dos meses, prevé «un movimiento moderado de escombros, llevando a cabo la excavación de cauces y acondicionamiento de taludes, así como restaurando las márgenes y zonas de policía mediante la revegetación y plantaciones, con la mejora del entorno, eliminando los restos antrópicos presente».