Los análisis del agua contaminada por la técnico de Arriondas tardarán al menos un mes

La Guardia Civil remitió diez botellas al Instituto Nacional de Toxicología de Madrid para determinar qué sustancias empleó

TERRY BASTERRALlanes

En torno a un mes. Ese es el plazo que, como mínimo, se estima que pueden tardar los análisis que se están llevando a cabo en el Instituto Nacional de Toxicología a las botellas de agua manipuladas por la técnico de laboratorio del hospital de Arriondas detenida a principios de este mes por tratar de intoxicar presuntamente a dos de sus compañeros. La Guardia Civil remitió al centro madrileño una decena de botellas en las que la investigada, valiéndose de una jeringa, introducía presuntamente sustancias reactivas del laboratorio que eran ingeridas por sus dos colegas, aunque ninguno de los dos llegó a tener que ser hospitalizado.

Estas diez botellas fueron intervenidas por la Benemérita durante los cerca de tres meses que duró la investigación llevada a cabo por la Policía Judicial de Llanes. El análisis de los compuestos que C. N. C. introdujo en ellas permitirá conocer el grado de toxicidad de esas sustancias, así como el daño que pueden ocasionar a la salud.

En función de los resultados que se esperan conocer, como pronto, en un mes -aunque también pueden retrasarse se- podrían variar los delitos que la Guardia Civil achaca a la mujer, para la que la juez decretó libertad con cargos tras tomarle declaración. Por el momento se le acusa de daños por la manipulación de los dispositivos del laboratorio, de lesiones por los daños que pudo causar a los dos compañeros y un tercero contra la seguridad colectiva, al contaminar el agua de varias botellas con productos que podrían resultar nocivos para la salud.

Los propios facultativos del hospital de Arriondas constataron que la detenida había manipulado presuntamente los equipos y reactivos del laboratorio, ya que coincidía que las variaciones anormales en estos equipos y materiales -que, en algunos casos, provocaban análisis con unos resultados erróneos- se daban coincidiendo con los turnos de trabajo de C. N. C.

Fueron sus propios compañeros, así como la Gerencia del hospital, quienes la denunciaron el pasado 8 y 9 de junio tras notar que el agua que bebían en su puesto de trabajo tenía un sabor raro. También que su compañera mostraba un cambio de comportamiento. Se cree que la investigada pudo cometer estos hechos en venganza, después de que otra persona fuera designada para el puesto de coordinadora al que ella aspiraba.

Tras la denuncia de los hechos se inició una investigación en la que la Policía Judicial de Llanes instaló unas cámaras ocultas que, al parecer, grabaron a la detenida manipulando las botellas de agua de sus compañeros e introduciendo en ellas reactivos del laboratorio. El 5 de octubre se detuvo a la mujer en su domicilio y se la puso a disposición judicial en Cangas de Onís. Quedó en libertad con cargos a la espera de que se instruya la causa contra ella.

Actualmente se encuentra de baja laboral por motivos psicológicos y el juzgado cangués ha decretado una orden de alejamiento por la que no se puede acercar ni al hospital ni a los dos compañeros a los que presuntamente trató de intoxicar.