El Sespa está «muy preocupado» por lo sucedido en el laboratorio de Arriondas

Una trabajadora en el laboratorio del hospital de Arriondas. /
Una trabajadora en el laboratorio del hospital de Arriondas.

Sanidad ha suspendido de sus funciones a la técnico que trató de intoxicar presuntamente a dos de sus compañeros de trabajo

TERRY BASTERRALlanes

El Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) está «muy preocupado» por los sucedido en el laboratorio del hospital de Arriondas. Así lo aseguró ayer José Ramón Riera, gerente del Sespa durante una visita a la Facultad de Enfermería de Gijón. Riera manifestó que el del Hospital del Oriente «es un caso que nos preocupa muchísimo a todos, fundamentalmente a las personas que están trabajando en ese hospital». También que el organismo regional actuó con la máxima diligencia y siguiendo el procedimiento previsto para situaciones anómalas como la ocurrida en el centro sanitario parragués.

Riera se refería al supuesto intento de intoxicación llevado a cabo por una de las técnicos de laboratorio del hospital hacia dos de sus compañeros. Según la investigación llevada a cabo por la Policía Judicial de Llanes, dependiente de la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón, esta mujer, de 43 años de edad y con iniciales C. N. C., introdujo utilizando una jeringa compuestos reactivos del laboratorio en las botellas de agua de uso personal de dos de sus compañeros para que estos la ingiriesen.

Los hechos fueron denunciados por los propios afectados, un hombre y una mujer, así como por la Gerencia del hospital el 8 y 9 de junio. Al parecer los facultativos habían constatado un sabor raro en el agua embotellada que bebían, así como un cambio de actitud de su compañera ya desde principios de año. La principal hipótesis por la que se cree que la investigada pudo cometer presuntamente estos hechos es la de un ascenso laboral frustrado.

Tras las denuncias la Policía Judicial de Llanes instaló una serie de cámaras ocultas en el laboratorio de Arriondas que permitieron grabar a la mujer manipulando las botellas de sus compañeros e introduciendo en ellas un líquido por determinar que preparaba previamente. Se cree que ese líquido llevaba compuestos reactivos del propio laboratorio y para conocer su composición se han enviado una decena de botellas intervenidas al Instituto Toxicológico Nacional para determinar qué elementos introducía la mujer en los envases. Los resultados se espera que no se conozcan hasta, al menos, dentro de un mes.

La Benemérita detuvo a C. N. C. el pasado 5 de octubre y fue puesta a disposición judicial en el juzgado de Cangas de Onís, donde se negó a declarar y quedó en libertad con cargos a la espera de la instrucción del caso. También se decretó una orden de alejamiento para la arrestada tanto del hospital como de sus dos compañeros, ninguno de los cuales tuvo que ser hospitalizado a causa de este presunto intento de intoxicación.

La Guardia Civil le achaca a la investigada tres delitos: uno de daños por la manipulación de los dispositivos del laboratorio, de lesiones por los daños que pudo causar a los dos compañeros y un tercero contra la seguridad colectiva, al contaminar el agua de varias botellas con productos que podrían resultar nocivos para la salud.

José Ramón Riera comunicaba ayer que el Sespa «ha suspendido de sus funciones» a la técnico de laboratorio. «Hemos hecho lo que teníamos que hacer. Ahora el asunto está en el ámbito judicial. Una vez que haya pronunciamiento judicial se tomarán las decisiones que se tengan que tomar», manifestaba ayer en Gijón, e insistía en que «desde el Sespa hemos suspendido de funciones a la persona que está implicada y hemos iniciado un procedimiento de información reservada». «Este documento todavía no lo he podido analizar con detenimiento pero ya se ha finalizado. También se ha abierto un proceso de inspección. Ahora es la justicia la que deberá resolver el caso. Por nuestra parte la colaboración es máxima», recalcó el gerente del Sespa.