Reclaman realizar una evaluación de riesgos psicosociales en el laboratorio de Arriondas

El Comité de Empresa reclama la realización de una evaluación de riesgos psicosociales en el laboratorio de Arriondas. /
El Comité de Empresa reclama la realización de una evaluación de riesgos psicosociales en el laboratorio de Arriondas.

El Comité de Empresa sostiene que tanto en el hospital como en toda el Área Sanitaria no existe una política preventiva para estos casos

TERRY BASTERRALlanes

El Comité de Empresa del hospital de Arriondas se ha pronunciado respecto a la noticia conocida la pasada semana sobre la detención de una técnico de laboratorio de este centro sanitario que, presuntamente, trató de intoxicar a dos de sus compañeros. Ayer este órgano de representación de los trabajadores del Grande Covián emitió un comunicado suscrito por todos sus miembros, además de por los delegados sindicales del Sicepa-Usipa, CCOO, Satse, Simpa, Sae y CSIF, en el que reclaman la «intervención urgente de los responsables del Sespa para que se realice una evaluación de carácter urgente de los riesgos psicosociales en el servicio de laboratorio» del hospital de Arriondas. También solicitan que «se presente un apoyo psicológico específico a todos los trabajadores que lo requieran».

Para el Comité de Empresa «estas acciones deberán ser el primer paso de una política preventiva hasta ahora inexistente, no sólo en el Hospital del Oriente de Asturias, sino en toda el Área Sanitaria VI, en la que ni siquiera existe un plan de prevención de riesgos laborales», un hecho que ya ha sido denunciado ante la Inspección de Trabajo por parte de Comisiones Obreras.

Pero los representantes de los trabajadores van más allá y denuncian de forma pública la «absoluta inacción y dejación de funciones que en el apartado de la prevención de riesgos laborales vienen realizando tanto la Dirección de Enfermería como la Gerencia del Grande Covián». El Comité de Empresa asegura que advirtió de esta circunstancia a la Dirección de Enfermería y la Gerencia, aunque fue ignorado en ambos casos. También recalcan que estos dos órganos no atendieron «el requerimiento que la Inspección de Trabajo en la que se pedía, ya en agosto del año en curso, 'la apertura de un procedimiento interno y, en su caso, la resolución del conflicto, así como la realización en el servicio afectado de la perceptiva evaluación de riesgos laborales con especial mención de la valoración del riesgo psicosocial y adopción de las medidas preventivas consiguientes'». El Comité de Empresa del hospital de Arriondas considera «especialmente grave» que no se haya atendido este último requerimiento, algo que apuntan, sigue sin llevarse a cabo.

Desde este órgano de representación de los trabajadores del hospital de Arriondas se quiere dejar bien claro que el presunto intento de intoxicación por parte de una técnico de laboratorio a dos de sus compañeros, así como la manipulación que hizo de algunos aparatos para que arrojasen resultados erróneos «no compromete en absoluto la calidad de la atención que venía y viene prestando el servicio de laboratorio del centro, el cual tiene grandísimos profesionales». También piden desde el Comité de Empresa «respeto y apoyo» a estos trabajadores», a la vez que ofrecen sus respaldo a «todas las personas afectadas» y solicitan «tiempo para que el proceso judicial en marcha dictamine lo que convenga».

Este comunicado se lleva a cabo la semana siguiente a que se hiciese pública la detención de una trabajadora del laboratorio de Arriondas por parte de la Guardia Civil. La investigación realizada por la Policía Judicial de Llanes, en la que se instalaron cámaras ocultas en el laboratorio, permitió captar a lainvestigada introduciendo con una jeringa una mezcla de productos reactivos del propio laboratorio en las botellas de agua de uso personal de sus compañeros. Una decena de estas botellas fueron intervenidas y enviadas a analizar al Instituto Nacional de Toxicología de Madrid para determinar qué compuestos utilizó la detenida. La Guardia Civil achaca tres delitos a esta mujer: uno de daños por la manipulación de los dispositivos del laboratorio, otro de lesiones por los daños que pudo causar a sus dos compañeros y un tercero contra la seguridad colectiva, al contaminar presuntamente el agua de varias botellas con productos que podrían resultar nocivos para la salud.

La investigación se inició en junio tras denunciar los hechos tanto los dos compañeros de la detenida afectados -al parecer habían notado un sabor raro en el agua que bebían- como la Gerencia. Dos meses más tarde se detuvo a la mujer que fue puesta a disposición judicial en Cangas de Onís donde se negó a declarar. La investigada está suspendida de sus funciones por el Sespa y el juzgado ha decretado para la investigada una orden de alejamiento tanto de sus dos compañeros como del propio hospital. Una de las hipótesis que barajan los investigadores que puede estar detrás del presunto intento de intoxicación es la de un ascenso laboral frustrado.