Covadonga va a por los 300

El abad Adolfo Mariño y Esperanza López junto a parte de los voluntarios, ayer en Covadonga. /  J. LLACA
El abad Adolfo Mariño y Esperanza López junto a parte de los voluntarios, ayer en Covadonga. / J. LLACA

El Real Sitio contará a partir de febrero y, por primera vez, con visitas guiadas por la asociación de Amigos, que busca ahora nuevos voluntarios

GLORIA POMARADA COVADONGA.

Este 2018 es en Covadonga un año de grandes números. A los cien años de la coronación canónica de la Santina, de la creación del Parque Nacional de los Picos de Europa y los 1.300 años del origen del Reino de Asturias se suman ahora 'los 300' de la asociación Amigos de Covadonga. Esa es la cifra de voluntarios que esta entidad integrada por devotos de la Santina de todos los rincones de Asturias e, incluso, del otro lado del charco, se han propuesto reunir con motivo de la triple efeméride que vive el Real Sitio.

La cifra no es casual. Amigos de Covadonga quiere que a partir de febrero el santuario cuente con un servicio de visitas guiadas cada día del año y, para ello, son necesarios unos ocho voluntarios en las jornadas de máxima afluencia y entre tres y cuatro de lunes a viernes. Dado el carácter voluntario del proyecto, la asociación busca garantizar un relevo hasta finales de año.

Está previsto que el SAP, Servicio de Acogida de Peregrinos, preste tanto asistencia como información a los visitantes. «Hasta ahora cuando vas a Covadonga ves la cueva, la Basílica, haces la foto con Pelayo y para casa. Queremos enseñar todo lo que hay además de eso», explica Esperanza López, presidenta de Amigos de Covadonga y coordinadora del servicio de voluntariado.

«Hasta ahora veías la cueva y la Basílica, te hacías la foto con Pelayo y te ibas para casa»«Vamos a ayudar y programar un día especial para personas con movilidad reducida»

Hasta el Real Sitio se desplazaron ayer una veintena de voluntarios procedentes de Gijón para perfilar con el abad Adolfo Mariño los últimos detalles del SAP e inspeccionar sobre el terreno el espacio en el que desarrollarán su acción. El propio abad fue en la tarde de ayer el encargado de guiar a los futuros voluntarios por la que es su casa desde el pasado mes de junio. Juntos recorrieron la Basílica, la Cripta o la Casa de Ejercicios. «Las explicaciones del abad son una maravilla», apreciaron los integrantes de Amigos de Covadonga desplazados hasta el Real Sitio. Además, pudieron comprobar el espacio de la galería comercial donde se exhibirá un audiovisual creado para la ocasión.

Por el momento, en el SAP se han inscrito 30 personas, principalmente jóvenes, a las que se sumarán parte de los 900 miembros de Amigos de Covadonga, en su mayoría gijoneses. No obstante, recuerda López, el perfil del voluntario requiere de ciertas habilidades. La juventud es un plus, especialmente en momentos como la jornada para jóvenes de la provincia eclesiástica programada para el 14 y 15 de abril. «Ese día nos gustaría que fuesen todo jóvenes ayudando a otros jóvenes», desea la coordinadora del voluntariado.

El dominio de los idiomas también es un detalle que Amigos de Covadonga trata de incorporar a sus colaboradores. «Ya tenemos gente con inglés, francés y árabe», cuenta. Ante las previsiones para este 2018, que estiman en 1,2 millones los visitantes que podrían pasar por el Real Sitio, nunca se sabe las sorpresas que podrían deparar las nacionalidades de los devotos. Por ello, buscan expandirse en el campo de los idiomas. «Nos falta gente que sepa ruso y japonés».

En cuanto a las visitas, López explica que los voluntarios «no son guías profesionales, pero están preparados para dar explicaciones de todo» a lo largo de «un recorrido ameno y con una pincelada en cada sitio. Se va a tratar la historia de Covadonga en todos los sentidos, tanto el cultural como el espiritual», promete.

Hallazgos inéditos

En el tour, augura, también habrá espacio para los hallazgos inéditos. Los propios miembros de Amigos de Covadonga se han encontrado con rincones desconocidos del conjunto durante la planificación de la ruta, como la capilla de la Colegiata de San Fernando. «Es una maravilla, una imagen realmente bella», destaca Esperanza López.

A pesar del «esplendor» artístico del santuario, en Amigos de Covadonga son conscientes de las carencias en materia de infraestructuras. «Hace falta un aparcamiento de cuatro pisos, así se podría evitar aparcar en la explanada», defiende la presidenta de la entidad. La falta de espacio para el estacionamiento, abunda, «obliga a dejar los coches mal aparcados y es un dolor porque puede haber accidentes».

La casa del abad es otro de los puntos negros que señala. «Está muy mal, cualquier casa de las más humildes que podamos imaginar está mejor. Covadonga no es lo que creemos, tiene muchas necesidades económicas», sostiene.

Una de las últimas inversiones anunciadas por el abad es la eliminación de barreras arquitectónicas en el acceso a la Santa Cueva, obra de especial «ilusión» para Mariño y también para Amigos de Covadonga. De hecho, la entidad se propone prestar una atención personalizada a las personas con movilidad reducida para que puedan disfrutar de todos los rincones que las instalaciones actuales permiten. También dedicarán un día en exclusiva a las visitas para grupos con movilidad reducida. «Acogeremos a todos esos peregrinos en una jornada especial, queremos que sepan que con nosotros allí van a poder ir». Una ver finalicen los centenarios, la intención de los voluntarios es mantener el servicio. «Es momento de hacer algo por Covadonga con ayuda de la Virgen para que todos los peregrinos tengan un buen recibimiento».

 

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