«Restituir la dignidad de la lengua es restituir la dignidad de los hablantes»

María Cueto Fernández, ayer, en la Casa de Cultura riosellana. / N. A.
María Cueto Fernández, ayer, en la Casa de Cultura riosellana. / N. A.

La filóloga María Cueto defendió en Ribadesella la importancia de que las instituciones usen el asturiano para evitar su pérdida ante el castellano

L. RAMOS RIBADESELLA.

El contacto lingüístico entre el castellano y el asturiano está propiciando la desaparición paulatina de este último. Una pérdida que no cesará si desde las instituciones no se toman medidas «reales» cuanto antes. Es el mensaje que quiso trasladar ayer por la tarde la filóloga e investigadora María Cueto Fernández en una conferencia organizada por la Asociación Cultural Amigos de Ribadesella en la Casa de Cultura de la villa marinera.

La licenciada en Filología Románica y especialista en Filoloxía Asturiana recordó cómo durante el pasado siglo se instaló el «desprecio» hacia la lengua asturiana por parte de la sociedad. «Se vinculaba a los pueblos, a las zonas rurales, a las clases populares... Además, la falta de políticas institucionales encaminadas a la protección de la lengua, a lo largo del siglo XX y desde que existe la autonomía, está provocando que ese proceso de pérdida no se revierta, a diferencia de lo que sucede en otros sitios de España», lamentó la joven experta. En concreto, agregó, «en el Oriente no existe ningún ayuntamiento que lleve adelante medidas de protección y de normalización lingüística».

En este sentido, Cueto recalcó la importancia de que desde las instituciones se ponga freno a esta pérdida y, advirtió, son las propias administraciones las que tienen que llevar las medidas que promulgan a la práctica. «Si no las usan, esas iniciativas se quedan en nada, no sirven para lo que deberían servir, como sucede, por ejemplo, con la toponimia oficializada en Ribadesella», indicó.

La diversidad lingüística, continuó la filóloga, «es importante porque las comunidades humanas históricamente hablaron lenguas diferentes y el ser humano se desenvolvió en comunidades plurilingües». Así, lamentó que «lo que tenemos en la actualidad es una defensa ideológica de que el monolingüismo tiene ventajas, cuando lo que es natural en las comunidades humanas es que vivamos en entornos plurilingües». Una pluralidad que, puntualizó, no tiene por qué impedir una correcta comunicación entre personas, «como a veces nos quieren hacer creer».

«Restituir la dignidad de la lengua es restituir la dignidad de los hablantes», aseveró, e instó a «concienciarse». «Aunque la lengua sea un bien inmaterial es necesario planificar su conservación, igual que se hace con cualquier otra realidad», defendió, y recordó que el asturiano es una lengua viva en el concejo riosellano, con hablantes en los pueblos y la villa.