«Estamos pasando del 'prohibido animales' al 'prohibido niños'»

Asturias suma dos hoteles 'solo para adultos' mientras Zara y 400 establecimientos se declaran amigos de las mascotas

R. MUÑIZ

Los negocios que se declaran amigos de las mascotas proliferan al tiempo que crece lo que los sociólogos denominan 'niño fobia' o 'antiniñismo'. «Estamos pasando del cartel de 'prohibido animales' al de 'prohibido niños'», resume el decano del Colegio de Sociología de Asturias, Jacobo Blanco.

En las últimas semanas ese rechazo ha vuelto a ser noticia, después de que una madrileña aprovechara los presupuestos participativos de Madrid para solicitar que el Ayuntamiento invierta en reducir la «contaminación acústica» de una escuela. «El abuso, que no uso, por parte del colegio con respecto al patio es impresionante», se queja la mujer, que defiende el derecho a descansar de los enfermos y mayores del barrio «desde las 8.30 a las 17 horas». «Es un hito del 'antiniñismo'», replicó por su parte el sociólogo César Rendueles sobre un caso que también tiene precedentes en la región. En 2010 una comunidad de vecinos de Oviedo denunció ante el Ayuntamiento, la Consejería de Educación y el Tribunal Superior de Justicia de Asturias el bullicio del colegio de La Ería. El Consistorio reaccionó cerrando de inmediato el centro por las tardes. La consejería prohibió después usar el polideportivo. En una economía donde el cliente siempre tiene razón hay hueco para espacios libres de críos. Hasta su cierre hace un año, Fuente La Lloba servía delicias japonesas en un rincón de Piloña con lista de espera. «Debido a las características del local y para poder mantener un ambiente tranquilo, rogamos que tanto bebés como niños menores de seis años no sean incluidos en sus reservas», prevenía su web. En los portales de hoteles 'solo para adultos' hoy se puede reservar noche en dos alojamientos asturianos que aplican la misma cautela.

«Hay niños que a veces son molestos, y padres que los quieren llevar a todas partes y son demasiado permisivos, pero también estamos ante un problema mayor y es que nos cuesta cada vez más convivir con los otros», valora Blanco. «Como en política, nos molesta el que no es de mi tribu, mi grupo, como yo; nos volvemos hipersensibles a la diferencia», dice.

Mientras los padres se tropiezan con esos recelos, la economía se abre al auge perruno. La comida para mascotas factura 1.300 millones en España, según estimaciones de la patronal europea Fediaf. Una encuesta de la empresa Tiendanimal cifra en 1.200 euros al año el desembolso de los españoles en sus mascotas. «Todo depende del tipo de alimentación y cuidados que le des, pero creo que la mayoría andaremos entre los 50 y los 80 euros mensuales», rebaja Agustín Ronda, de la tienda Fauna Urbana.

Hace años este animalista desarrolló una aplicación para localizar establecimientos donde ir con su perro. «Lo hice por pura necesidad», recuerda. Hoy el mapa está caído de internet y su promotor no lo echa en falta. «El centro de Gijón está lleno de sitios». Su registro llegó en toda la región a los 400 bares, restaurantes y hoteles que aceptaban animales, política que ya extienden las tiendas de la cadena Inditex. Zara y otros 400 establecimientos se declaran amigos de las mascotas.