La pobreza se enquista en Asturias

La pobreza se enquista en Asturias

«Estamos atendiendo ahora a hijos y nietos de personas a las que ayudamos hace años», señaló la secretaria general de la entidad | «La crisis no acabó para todos: tenemos 555 casos de trabajadores que necesitan nuestro apoyo»

CHELO TUYAGijón

Los números van a la baja, «pero las situaciones de pobreza se enquistan». Ignacio Alonso, director de Cáritas, resumió así los datos que incluye la Memoria 2017 de la entidad.

Porque aunque la cifra de personas ayudadas bajo un 7%, hasta quedar en 19.014, y la de familias un 4%, con 5.723 casos, «la realidad es que la situación no mejora».

No lo hace porque, en palabras de la secretaria general, Mari Luz Baeza, «en Asturias, la pobreza se hereda. Vemos como atendemos hoy a familias de las que, en su momento, atendemos a sus padres e, incluso, a sus abuelos».

En su opinión, Asturias debe reflexionar «qué está haciendo con la infancia», ya que «atendemos a 2.187 familias con menores. Es necesario un plan urgente de atención integral».

Petición a la que suman «un plan de empleo», ya que «tenemos muchos casos de familias con algún miembro empleado, pero que no llegan». En total, 555 familias.

Acompañados del delegado episcopal, Jesús Rodríguez, y de la responsable de análisis y estudios, Carmen Álvarez, los portavoces de Cáritas pusieron de nuevo el acento «en el alto número de personas con problemas de salud mental que viven en la calle. Se alojan en albergues que no tienen preparación para atenderles». Un aviso reiterado que, según explicó Ignacio Alonso, «el Principado responde con un decreto de atención sociosanitaria que solo está en el papel».