Los médicos advierten de que el 60% de los puestos de Primaria no se cubrirán este verano

Una sala de espera del centro de salud Puerta de la Villa, de Gijón, con varios pacientes aguardando su turno. / PALOMA UCHA
Una sala de espera del centro de salud Puerta de la Villa, de Gijón, con varios pacientes aguardando su turno. / PALOMA UCHA

Temen que la escasez de profesionales aboque al cierre de consultas periféricas y reclaman políticas «más ambiciosas» para captar efectivos

LAURA MAYORDOMO / LAURA FONSECAGIJÓN.

En cuestión de semanas, la falta de facultativos en las consultas de Atención Primaria será más que evidente en los centros de salud. También en las urgencias hospitalarias. Es lo que prevén tanto el Sindicato Médico (Simpa) como el Colegio de Médicos de Asturias a la vista de las dificultades con que se está encontrando el Servicio de Salud del Principado (Sespa) para cubrir las vacantes en verano. Los cálculos que hace el Simpa son los siguientes: la región necesitaría entre cien y 130 médicos de familia para dar respuesta a la actual demanda asistencial. Y entre treinta y cuarenta profesionales más para reforzar los servicios de urgencias de los hospitales. Pero ahora mismo solo hay disponibles 72, entre ellos, los nueve MIR que acaban de finalizar la residencia. Una cifra, apuntan, a todas luces insuficiente.

Con este panorama, no descartan que se puedan tomar medidas drásticas, como el cierre de algunos dispositivos periféricos, de modo que la población a la que atienden tenga que se vista en el centro de salud de referencia de su zona. «Entra dentro de lo posible si la situación sigue así», reconoce el presidente de órgano colegial, Alejandro Braña. De hecho, es una de las alternativas que el Simpa plantea como posible solución al déficit de profesionales. Otra es la agrupación de los puntos de atención continuada, una fórmula que ya se intentó hace unos años en Gijón pero que al final fue descartada por la frontal oposición del movimiento vecinal. «Si no hay más remedio, habrá que volver a ponerla sobre la mesa», anota José Antonio Vidal, vocal del Simpa. El sindicato también propone una reorganización interna del trabajo en los centros de salud para descargar a los médicos de ciertas tareas -sobre todo administrativas, «que podrían repartirse empoderando otras categorías profesionales»- y «se centren en el diagnóstico y el tratamiento» de los pacientes.

Para resolver una falta de médicos que el propio Sespa reconoce «acuciante», el Principado ha decidido adoptar «medidas excepcionales» entre las que se encuentra la de crear, por primera vez en la historia, una bolsa única de empleo para realizar las contrataciones de verano. También ha ordenado aplazar los permisos derivados del proceso de traslado, que permite a los beneficiarios disfrutar de entre 15 y 30 días de vacaciones. A Alejandro Braña le parece una solución transitoria para atajar una «situación crítica». E insuficiente. A su juicio, mientras no se apliquen «políticas más ambiciosas para captar y retener profesionales, esto no se va a resolver». Demanda, como hace el colectivo médico, «políticas de personal más atractivas, con incentivos específicos» que garanticen la cobertura de puestos, sobre todo, en las alas de la región.

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«Trato preferente»

Respecto a esa bolsa única de demandantes de empleo mostraron ayer sus críticas los eventuales de las áreas sanitarias IV y V, esto es, las de Oviedo y Gijón. Aseguran que son únicamente ellos -casi unos cuarenta en total- los que la conforman. Que a los eventuales de otras áreas sanitarias que cesarán el jueves al ocuparse su plaza mediante el concurso de traslados «se les ofrecieron automáticamente otras vacantes en sus mismas áreas», que ocuparán como interinos o como eventuales de área. ¿El resultado? Que compañeros con menos méritos han podido optar a mejores puestos que los que previsiblemente les vayan a ofertar hoy a ellos. Critican ese «trato preferente» a colegas como, por ejemplo, los que trabajan en el Área Sanitaria de Avilés cuando «deberíamos estar todos en esa bolsa y elegir por orden de baremo», se quejan. «Hay gente que ha estado en una misma plaza como interino más de veinte años. Incluso casos de médicos que en breve se van a jubilar», anotan. Siempre en el centro de la región. Ahora se enfrentan a ser desplazados a zonas periféricas con un contrato eventual hasta el 31 de diciembre. «Por renunciar no te penalizan, pero no te contratarán para otra área», asegura una de las afectadas. Otro eventual, con más de dos décadas de experiencia en la capital, considera que «el concurso de traslados no era urgente ni pertinente en esta situación» y critica que el Principado lo ha hecho así «de forma intencionada» para forzar a los médicos del centro a cubrir los puestos de difícil cobertura en las alas.