Más de doscientas reses participaron en el concurso de raza casina en Nava

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Los mejores animales de 41 ganaderías compitieron en cuatro categorías individuales y otras tantas grupales

JUAN VEGA NAVA.

La primera jornada del Concurso Nacional de raza Asturiana de la Montaña volvió a celebrarse en el día de ayer en la localidad de Nava. La edición ha supuesto un coste de 30.000 euros para el consistorio naveto. Su alcalde, Juan Cañal Canteli, explicó que el concurso supone un «esfuerzo económico importante» pero que es «necesario» apostar por las razas autóctonas.

El evento acogió -en los terrenos del antiguo campo de fútbol de Grandiella- a 41 ganaderías, procedentes de 15 concejos asturianos y de la provincia de León, que aportaron un total de 215 cabezas de ganado. Ángel Rodríguez Castañón, presidente ejecutivo de la Asociación de Criadores de Raza de la Montaña - ASEAMO-, calificó de «inmejorable» la jornada de ayer en la que a partir de las nueve de la mañana, tres reputados jueces del sector - Roberto Díaz Arduego, del concejo de Amieva, Ángel Fernández Escandón, de La Borbolla -Llanes- y el cántabro, Esteban Pacheco- se encargaron de valorar, durante casi 8 horas, la calidad de las reses de los ganaderos en las categorías individuales de: machos, terneras, novillas, vacas. En el segundo turno de valoraciones, los jueces calificaron el ganado de los participantes de manera grupal: lotes de vaca, lote de semental, lote de establo -3 vacas y un toro- y el lote de mejor criador - 4 animales que hayan nacido en la misma ganadería-, que es el que más prestigio otorga al ganadero.

Tras la deliberación de los jueces, los ganaderos premiados fueron: Rafaela Cuervo Estrada, ganadera de Morcín, Ovidio Beneitez Silva, ganadero de León, Jorge Raúl Alonso Carrera, ganadero de Nueva - Llanes- y María Teresa Iglesias, ganadera de Porrua - Llanes-.

La competición puso el broche final a la jornada del sábado, a las nueve y media de la noche, con la celebración del homenaje al ganadero del año en el Llagar de La Lolina, a las afueras de Nava. El galardón fue para Luis Onís Pérez, natural de Cantudova - Piloña-, que se jubiló hace pocos meses y que «fue brillante y contribuyó a la mejora de la raza casina», aseguró Castañón. El presidente de ASEAMO, Valeriano Remis, le hizo entrega de una placa y dio paso para que los participantes de la competición y sus familiares disfrutasen de una cena con la carne de raza casina como protagonista.

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