Nava suspende el servicio especial de vigilancia estival por falta de personal

Una agente de la Policía Loca señala una de las principales calles de Nava durante una jornada de trabajo. / PABLO NOSTI
Una agente de la Policía Loca señala una de las principales calles de Nava durante una jornada de trabajo. / PABLO NOSTI

El BOPA ya ha publicado la convocatoria de dos plazas para cubrir la falta de efectivos de Policía Local en el concejo y retomar la normalidad

JUAN VEGANAVA.

La Policía Local de Nava se ha visto obligada a suspender, después de 14 años, el servicio especial de vigilancia y control de salida vacacional - que controlaba las viviendas de los vecinos durante sus vacaciones- por la limitación de efectivos policiales en el concejo. Sin embargo, el Boletín Oficial del Principado de Asturias ya ha publicado la convocatoria oficial de dos plazas para cubrir la falta de efectivos de Nava producida por un traslado y por una jubilación recientes. Fuentes policiales apelaron a mantener la calma y aseguraron que «es una pena que se haya suspendido este servicio después de tanto tiempo, pero eso no quita que la Policía no pueda seguir realizando su trabajo». Además, prosiguieron, «al tratarse de un servicio de carácter especial y temporal, el resto de funciones que ejercemos en la Policía se mantienen completamente intactas».

El servicio se instauró en el año 2004 de la mano de Benjamín Fernández Queipo, concejal delegado de la Policía Local de Nava, y durante los primeros años, la vigilancia se realizaba solo en los meses de verano, pero debido al éxito del programa, se comenzó a extender el servicio que, finalmente, se iniciaba durante la Semana Santa y se prolongaba hasta el final de las vacaciones de Navidad. Durante este periodo el cuerpo de Policía Local de Nava, prestaba servicio a casi treinta personas anualmente.

El objetivo del plan de Seguridad de Salida de Vacaciones era ofrecer un servicio de vigilancia personalizada para aquellos vecinos que se ausentasen temporalmente de sus domicilios. Para solicitar el servicio, los vecinos que se marchaban de vacaciones debían personarse en la Policía Local de Nava donde se le recogían datos como la filiación del solicitante, la ubicación exacta del domicilio, las medidas de seguridad adoptadas, la dirección vacacional, el teléfono de contacto y el tiempo estimado de ausencia. El entorno de los domicilios registrados era objeto de un control en el que se realizaban tres visitas al día en diferentes horarios. Además, el servicio no solo comprobaba que no se hubiese robado en el domicilio, sino que también inspeccionaba otros aspectos como las cañerías del agua o posibles fugas de gas. A su regreso, cada solicitante del servicio recibía un escrito con indicación expresa de los días, horarios e incidencias acaecidas. Fuentes policiales aseguraron que «en el 99% de los casos nunca ocurría nada reseñable ya que la criminalidad en Nava es muy baja» y confirmaron que en cuanto vuelvan a disponer del número habitual de efectivos se cesará la suspensión y el servicio «vovlerá a funcionar como lo hacía antes».

Por otra parte, el alcalde de Nava, Juan Cañal Canteli considera que trata de una situación excepcional debido a dos bajas «imprevistas» y espera que tras la convocatoria de las plazas el problema se resuelva «cuanto antes».

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