El 'Claron' desembarca 59.751 toneladas de blenda para AZSA

El 'Claron', de 229 metros, amarrado en el muelle Sur de la Dársena de San Agustín, junto a las dos grandes naves de acopio de AZSA. / O. ANTUÑA
El 'Claron', de 229 metros, amarrado en el muelle Sur de la Dársena de San Agustín, junto a las dos grandes naves de acopio de AZSA. / O. ANTUÑA

El buque, de 229 metros de eslora, amarró ayer en la dársena de San Juan y lleva a cabo la descarga mediante un sistema de cintas cubiertas

J. F. G.AVILÉS.

El 'Claron' atracó ayer en la dársena de San Juan e inmediatamente inició la descarga de las 59.751 toneladas de blenda con destino a Asturiana de Zinc que alija en sus bodegas. Es la primera de las tres partidas que tradicionalmente recibe la multinacional procedente de Alaska (Estados Unidos), de la mina Red Dog. Las siguientes se esperan para septiembre y octubre, aprovechando que el verano es la única época del año en la que los grandes graneleros pueden abrirse paso en el círculo polar Ártico. La travesía es larga, no menos de un mes por la ruta del canal de Panamá.

La blenda es la principal materia prima de Asturiana de Zinc. La recibe a lo largo de todo el año desde diferentes partes del globo, si bien los fletes de mayor volumen son los de Alaska, unas 160.000 toneladas, el 15% de su consumo anual, por encima del millón.

La descarga se realiza mediante cintas cubiertas que transportan directamente el mineral a las dos naves que ha construido en los últimos años la empresa en la dársena de San Juan, en el que opera de forma poco menos que exclusiva. La segunda entró el servicio el año pasado tras una inversión superior a los diez millones de euros y su capacidad de almacenamiento alcanza las 250.000 toneladas, cuatro veces la que transporta el 'Claron', de 229 metros de eslora.

Ambas y las cintas y silos asociadas forman parte del conjunto de medidas implantadas por AZSA para reducir su impacto ambiental. La empresa afirma en su balance anual que en 2018 redujo las emisiones de partículas contaminantes a la atmósfera en un 46% con respecto al año anterior, en el que a su vez las habría reducido en un 56%.

También batió un año más su récord de producción, 505.079 de zinc vendible -dirigido en gran medida a la industria del galvanizado, con los sectores del automóvil y de la construcción como mercados principales- y elevó su benefició hasta situarlo en 58.306.000 euros antes de impuestos, un 72% más que en 2017 pese a que la cifra de negocio apenas creció en cinco millones de euros, de 699.569.000 a 704.205.000. La explicación radica dos hechos puntuales, una disminución en el gasto por amortización derivado de un cambio de normativa contable y la venta de su participación en una planta de Glencore, grupo al que pertenece.

En cuanto al 'Claron', pese a sus dimensiones no bate registro portuario alguno. El de eslora lo ostenta desde 2006 el turco 'Kiran Asya', 235,15 metros, el de calado lo estableció en 2015 el 'Sky Globe', 12,6 metros, y el de carga data de 2009, cuando el filipino 'Billon Trader' arribó con 62.524 toneladas, también de blenda procedente de la mina Red Dog.