La demanda de ayuda a Cáritas baja un 19% aunque «la pobreza es más intensa»

Angelita Carrillo, Bárbara Fernández, Vicente Pañeda, Francisco Álvarez-Buylla, Juana María Ristra y Carmen Gutiérrez en la presentación de la memoria de actividad de Cáritas. / MARIETA
Angelita Carrillo, Bárbara Fernández, Vicente Pañeda, Francisco Álvarez-Buylla, Juana María Ristra y Carmen Gutiérrez en la presentación de la memoria de actividad de Cáritas. / MARIETA

El 52% de las familias demandantes de ayuda tienen menores a su cargo y 158 de ellas llevan más de dos años formando parte de los programas de la entidad

SHEYLA GONZÁLEZ AVILÉS.

Cáritas Arciprestal de Avilés atendió el año pasado a 2.163 personas, que acudieron en busca de acogimiento, atención y ayuda. La cifra descendió un 19% respecto al ejercicio anterior aunque esto no se ha visto reflejado en la demanda real, que se mantiene ya que el equipo de trabajadores de la entidad insiste en que «ha bajado el número de demandantes pero la pobreza es más intensa y más crónica».

Entre esas más de dos mil personas atendidas se trabajó con 846 familias, de las cuales 263 acudieron por primera vez a Cáritas el año pasado. De todas ellas más de doscientas llevan un año recibiendo ayuda de Cáritas, mientras que 158 forman parte de los programas del arciprestazgo desde hace más de dos años.

«El perfil más habitual de las personas atendidas es el de cualquier persona de una comunidad de vecinos de la ciudad. Son perfiles muy comunes», destacó el arcipreste Vicente Pañeda. Ahondando más en este sentido son muchas las familias demandantes las que tienen menores a su cargo. «Hay más riesgo de exclusión en aquellos hogares en los que viven jóvenes, especialmente cuando se trata de familias monoparentales», destacó Bárbara Fernández, responsable de animación.

«El perfil de la gente que atendemos es el de cualquier comunidad de vecinos»

Así, el año pasado se atendió a 27 niños acompañados y a quince familias en el centro infantil 'Colores', situado en la parroquia de San Agustín de La Magdalena. Y es que el 52% de las familias atendidas cuentan con menores a su cargo y de estas el veinte por ciento son monoparentales, presididas en su mayoría por mujeres. Desde Cáritas resaltan también que «la pobreza no llega solo a los hogares con sus miembros en paro, ya que 74 de las familias atendidas tienen algún miembro trabajando. El empleo ya no es garantía para prevenir la pobreza», matizó Fernández.

Han aumentado también las personas mayores o con problemas de salud mental que recurren a Cáritas. «Estamos evaluando cada caso para saber por qué llegan a esta situación y cómo podemos ayudarles», comentó, que aclaró que «en muchos casos nosotros no contamos con la ayuda especializada que requieren por lo que los derivamos a Servicios Sociales».

En cuanto a las personas inmigrantes, la gran mayoría están asentadas en la comarca y muchas contaron anteriormente con una buena situación económica. «Como a todos les afectó la crisis, llegando a perder sus puestos de trabajo lo que provocó la pérdida de la documentación y que tuvieran que volver a la casilla de salida», matizó Carmen Gutiérrez.

La presentación de la memoria anual contó con la participación del arcipreste, Vicente Pañeda, del presidente de Cáritas Arciprestal, Francisco Álvarez-Buylla, la trabajadora social, Carmen Gutiérrez, la secretaria, Juana María Ristra, la tesorera, Angelita Carrillo, y la responsable de animación, Bárbara Fernández.

Más de 400.000 euros

En total el gasto realizado por Cáritas en la comarca ascendió el año pasado a 401.032 euros. Las ayudas de alimentación siguen siendo las más solicitadas por las familias y cuyo gasto ascendió a los 260.135 euros, seguidas de las de vivienda, que engloban el pago de facturas y suministros por un importe de 31.319 euros. Por otro lado, la entidad invirtió cerca de nueve mil euros en ayudas sanitarias. En este programa se atendió a 44 familias. «Representa más del doble que el año anterior. Fueron ayudas para la adquisición de gafas y tratamientos de dentistas, psicólogos y ortopedias, así como para la compra de medicamentos», explicó Carmen Gutiérrez.

Las líneas de ayuda abarcaron también más de 11.000 euros en formación y 5.577 euros en gestiones administrativas y de transporte. Cáritas lleva a cabo varios programas sectoriales. El primero de ellos dedicado a las personas sin hogar, con un total de 782 personas demandantes de ayuda. De estas, la mayoría pasaron por el albergue municipal de Avilés, mientras que otras 41 lo hicieron por la Casa de Acogida 'Luz Rodríguez Casanova' de Valliniello. Mientras que desde el servicio de empleo e inserción socio-laboral se acompañó a 242 personas, intermediando en la creación de 29 puestos de trabajo gracias a los programas Labora, Horizontes y Bioescuela.

Todos los programas que desarrolla anualmente Cáritas se llevan a cabo gracias a la colaboración desinteresada de su red de voluntariado, compuesto por 293 personas. «Están muy comprometidos pero seguimos necesitando más gente dispuesta a ayudar, especialmente jóvenes con ganas de aportar y de colaborar en todos los proyectos. Los hay para todos los perfiles y habilidades posibles», comentó Juana María Ristra.

 

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