El primer bonito de la costera marca un nuevo récord de 330,60 euros el kilo

Fidel Álvarez, Armando Prendes, Enrique Zabaleta e Iván Álvarez, ayer en la lonja con los bonitos. / MARIETA
Fidel Álvarez, Armando Prendes, Enrique Zabaleta e Iván Álvarez, ayer en la lonja con los bonitos. / MARIETA

Fue adquirido por Alimerka y el precio medio de los 6.971 kilos puestos a la venta en la subasta inaugural se situó en 17,30 euros

J. F. GALÁN AVILÉS.

El bonito pulveriza todos sus récords. La primera tina, unos 111 kilos de tamaño medio (recortado), alcanzó ayer en la rula de Avilés el desorbitante precio de 330,60 euros el kilo, treinta más que el año pasado, cuando a su vez había batido con holgura el tope anterior, 200,80 euros, establecido en 2016. Un año más, y van veintiuno, fue adquirida por Alimerka, que compró 3.209 de los 6.971 kilos (6.679 de bonito y 292 de bonita) puestos a la venta en la subasta inaugural de la costera de la costeras.

La subasta se celebró a las siete de la mañana en medio de gran expectación y como es habitual el precio del segundo lote cayó bruscamente, 19,80 euros el kilo. El bonito pequeño (mono) se pagó a 7,23 y la bonita a 5,10. Al final el precio medio se situó en 17,30 euros el kilo, 17,90 si se excluye la bonita.

La cadena de supermercados asturiana donará la primera tina a las cocinas económicas de Oviedo y de Gijón y a la Asociación Mierense de la Cocina Solidaria (Amicos), y pondrá el resto a la venta en sus establecimientos «a unos treinta euros el kilo, aunque todavía es pronto para saberlo», manifestó Armando Prendes, responsable de pescaderías de Alimerka». Mercadona se llevó 2.600 kilos y el resto fue adquirido por diferentes comercializadores.

Los 6.971 kilos fueron pescados al curricán (cacea), el arte más selectivo, en aguas atlánticas próximas al archipiélago de las Azores (Portugal) por el 'Esmeralda Tercero' y el 'Berriz Amatxo', patroneados por Fidel Álvarez y su hermano Iván, ambos con base en Avilés, y por el 'Goienkale', de Bermeo. Si los dos primeros son habituales en la carrera por el primer bonito del año, el buque vasco participaba por primera vez. «Ha sido un a gran experiencia, y el precio muy bueno», manifestó su patrón, Enrique Zabaleta.

Los tres presentaron sus capturas en común. Habían zarpado de Avilés el pasado día 14 y faenaron «a unas 180 millas de San Miguel», la mayor isla del archipiélago. «Pescamos más o menos la misma cantidad que el año pasado, con la diferencia de que entonces tardamos ocho o nueve días y ahora tres o cuatro», manifestó el patrón y armador del 'Esmeralda Tercero', que se mostró satisfecho. «Sacaremos unos 40.000 euros brutos cada uno. Si no se pagan estos precios no merece la pena embarcarse en esta aventura».

La de ayer fue, junto a la de 2016, la subasta más tempranera de la historia (el año pasado se celebró el 11 de junio), y la segunda no se hará esperar demasiado, a finales de la próxima semana o principios de la siguiente. Varios barcos asturianos, gallegos, cántabros y vascos ya han partido o ultiman los preparativos para zarpar rumbo hacia las Azores, a unos 1.400 kilómetros al Oeste de Lisboa, donde a estas alturas del año aún se encuentra el bonito en su migración anual hacia el Golfo de Vizcaya. De momento todo son incógnitas. «La temperatura del agua era un grado superior a la del año pasado. Eso nos hace pensar que subirá pronto», aventuró Álvarez Garaot, que tiene previsto hacerse de nuevo a la mar hoy o mañana.

Más cuota

Es un arma de doble filo. Si el bonito se acerca demasiado pronto a la costa, la distancia con respecto a la zona de pesca se reduce, con el consiguiente ahorro en combustible y en tiempo de travesía, pero al mismo tiempo permite que los 'tanqueros', barcos de gran capacidad, en su mayoría vascos, que faenan con cebo vivo, entren en escena antes de lo previsto, restando así capturas a la flota de curricán, la que vende en Avilés y en el resto de puertos asturianos.

Fue lo que sucedió el año pasado. A principios de julio el bonito ya había doblado Finisterre y las capturas se multiplicaron, hasta el punto de que la pesquería se cerró en agosto por agotamiento de cuota. Con todo, fue la mejor costera de los últimos años, por encima de los 1,2 millones de kilos subastados en Avilés. La buena noticia es que la cuota para 2019 ha aumentado un 10% hasta alcanzar las 16.600 toneladas.

Más información