Los técnicos que informaron el accidente de la rula aseguran no haber visto el grillete que hirió al marinero

El armador delante y el marinero que resultó herido detrás. /Patricia Bregón
El armador delante y el marinero que resultó herido detrás. / Patricia Bregón

La Fiscalía pide acusar de un presunto delito de falso testimonio al técnico de la empresa de prevención que aseguró en el juicio no haber hecho el informe presentado

YOLANDA DE LUISAvilés

El juicio por un accidente vivido en el muelle pesquero en 2013 que se vio esta mañana en los juzgados de Avilés quedó visto para sentencia. La fiscalía mantuvo su petición de dos años y medio de prisión para el armador del barco en el que se rompió el grillete que soltó la pluma e hirió al marinero que trabajaba en la descarga de la pesca, mientras que la defensa pidió la libre absolución. Durante el juicio declaró el propio armador, el hombre herido, los máximos responsables de la embarcación, el representante de la empresa que suministra al barco, los policías que recogieron el grillete, el técnico del Instituto Asturiano de Prevención, el inspector de trabajo, una investigadora de AIMEN (centro tecnológico de materiales gallego) y el técnico de la empresa de prevención contratada por el armador, así como su jefa. El primero afirmó no haber visto el grillete y haber extraído las concluisones sobre el mal estado del mismo por fotografías, mientras que el técnico de prevención del barco negó haber firmado el informe que recoge la instrucción, algo por lo que la fiscal ha pedido al juez que se le abran diligencias por un presunto delito de falso testimonio al estar su firma en el documento.

La Fiscalía sostiene su acusación en que el accidente se debió a que la pluma que tenía la embarcación utilizaba un grillete en mal estado y la obligación de mantenimiento de los equipos por parte del armador. Durante el juicio preguntó tanto al armador, como al patrón, segundo patrón y jefe de máquinas sobre esas labores. Todos indicaron que se realizan periódicamente, sin poder concretar fechas más allá del momento anual en que el barco queda varado en tierra para su revisión completa. También señalaron que esas revisiones son visuales y que los grilletes se cambian cuando se ven en mal estado.

Sobre el posible estado del grillete que provocó el accidente arrojó más luz la investigadora del centro tecnológico de los materiales gallegos que lo analizó recientemente. Afirmó que la ruptura se produjo por corrosión bajo tensiones y que para determinar esa corrosión interna tuvo que analizarlo en laboratorio, por lo que visualmente sería difícil verla. Aclaró además, que se veía un aplastamiento en el grillete que no debería influir en la rotura y que si ésta se hubiera producido por sobrecarga sería distinta.

En cuanto a la obligación del mantenimiento de los elementos del barco, el técnico del Instituto Asturiano de Prevención aclaró durante el juicio que aunque en su informe se hace referencia al Real Decreto 1694/2008, éste no obliga a los barcos pesqueros sino simplemente a los mercantes y que si lo había introducido era solo a modo «orientativo». Por su parte, el inspector de trabajo dijo haber propuesto «las sanciones mínimas» por el accidente y señaló que su propuesta se basaba en el informe del Instituto Asturiano de Prevención.

La fiscalía pide para el armador, además de la condena de cárcel, que indemnice al marinero portugués con más de 20.000 euros por las lesiones y 40.000 por las secuelas del accidente. Al respecto, la defensa esgrimió un informe de su médico en Portugal que indica que dice que la enfermedad no es grave.

El accidente se produjo hace cinco años cuando el barco descarga su pesca en la rula de Avilés. En un momento dado, el grillete que sujetaba la polea de la pluma se rompió y esta cayó golpeando al trabajador en la cabeza rompiendo el casco. El accidente le provocó varias lesiones, entre ellas diversas fracturas, de las que tardó en curar 196 días, y le ha dejado secuelas de movilidad.

El Ministerio Fiscal mantuvo en sus conclusiones finales que el accidente se debió a que la pluma que tenía la embarcación utilizaba un grillete en mal estado basándose en los informes periciales, no admitiendo el del centro tecnológico de los materiales gallego. Por su parte, el abogado de la defensa, utilizó este último informe para asegurar que era imposible que en la revisión ocular que habitualmente se hace por parte de la tripulación se detectase que el grillete estaba en mal estado. Además, esgrimió como argumento que el armador cumple con todas las medidas en relación a la ley de prevención de riesgos laborales. «Si estamos aquí es porque en un informe se dice que el grillete estaba en mal estado cuando ni el técnico del Instituto de Prevención, ni el inspector de trabajo lo vieron y el que más sorprende es el técnico de la empresa de prevención, que probablemente dice que no hizo el informe porque copió el del Instituto de Prevención».

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