Asturias, destrozada y en lucha durante la Guerra Civil

Destrozos en un barrio de Oviedo./Biblioteca Nacional
Destrozos en un barrio de Oviedo. / Biblioteca Nacional

Desde el cuartel de Simancas de Gijón tras el asedio a los combates en las trincheras de Oviedo, la Biblioteca Nacional de España hace públicas más de 11.000 imágenes de la contienda nacional, muchas de ellas asturianas.

Miguel Rojo
MIGUEL ROJOGijón

La Biblioteca Nacional de España continúa digitalizando su archivo fotográfico de la Guerra Civil: de las más de 44.000 imágenes que ilustran la narrativa bélica de ambos bandos de la contienda, 11.000 acaban de hacerse públicas. De ellas, muchas son asturianas. El efecto de los bombardeos nacionales en diferentes puntos de Asturias, el estado en el que quedó el gijonés cuartel de Simancas tras el asedio, las trincheras en las calles de Oviedo, el puente de Navia destrozado, los efectos de los cañonazos del famoso buque 'Cervera' en Soto de Luiña… Pero no solo paisajes ofrece esta gran colección: también se pueden ver las celebraciones de los favorables al bando nacional celebrando su entrada en Infiesto, soldados lanzando proyectiles desde sus trincheras o tratando de acercarse a carreras hacia su objetivo, el sufrimiento, la desolación.

Este conjunto documental, que se compone de un total de 44.000 imágenes, muchas inéditas, se custodia en el Departamento de Bellas Artes y Cartografía de la Biblioteca Nacional y lleva siendo organizado, inventariado y catalogado desde 1988. Se trata del legado gráfico sobre uno de los hechos históricos más relevantes del pasado siglo XX en España.

Muchas de estas imágenes fueron en su origen un arma propagandística, pero hoy mantienen un uso inestimable como fuente para acercarse a la realidad del conflicto y también para investigar la historia del fotoperiodismo. Corresponden principalmente a dos temas: escenas de retaguardia con la población civil como protagonista (vistas de ciudades bombardeadas, desfiles, actos políticos, escenas de evacuación, colonias escolares…) y la vida de los soldados en el frente (escenas de instrucción, descanso, aseo, alimentación…).

Este archivo fotográfico no ha estado siempre conservado en la BNE, sino que se incorporó a sus fondos en 1980. Tras la Guerra Civil, el conjunto documental fue probablemente trasladado a la Vicesecretaría de Educación Popular, un órgano que en 1945 se transfirió al Ministerio de Educación Nacional y más tarde, al Ministerio de Información y Turismo. Aquí estuvieron custodiadas por la recién creada Sección de Estudios sobre la guerra de España.

Después, en 1973, pasaron al Gabinete de Documentación y Estudios Contemporáneos y de ahí, en 1980 a la BNE. Ya en 1986 se ubicaron definitivamente en Bellas Artes, como se denominaba entonces al Servicio de Dibujos y Grabados. En 1989, en 150 años de fotografía en la Biblioteca Nacional, se publicó un inventario de estas imágenes y en 2009 se comenzaron las tareas de catalogación automatizada.