«Es importante que las trabajadoras sexuales se protejan. Si un sindicato lo logra, adelante»

Esteban Beltrán Verdes, ayer, en la Librería Cervantes. / HUGO ÁLVAREZ
Esteban Beltrán Verdes, ayer, en la Librería Cervantes. / HUGO ÁLVAREZ

Esteban Beltrán Verdes, escritor y director de Amnistía Internacional España: «Criminalizar al cliente de prostitución como se hizo en Suecia solo provoca que las mujeres sean más vulnerables»

AZAHARA VILLACORTA OVIEDO.

Vivir es jodido, así que, cuando a Esteban Beltrán (Madrid, 1961) se le juntaron una relación que acababa de romperse y «la imposibilidad de superar la dependencia perruna hacia ella»; la muerte inesperada de un inmortal amigo de la infancia y seis meses de agonía consciente junto a la mujer de su vida, decidió escribir para «tratar de ordenar el caos» que lo habitaba. Y de ese marasmo con dos fallecimientos y una ruptura nació 'La jodida intensidad de vivir', poemario -el primero que escribe en treinta años-, diario y novela en los que ha volcado sus abismos, del amor ciego a la locura de psiquiátrico. Pero, además de presentar ayer obra en la Librería Cervantes, Beltrán, director de Amnistía Internacional España, aprovechará su visita a Asturias para presentar esta tarde en el Filarmónica 'Grietas', un documental que conmemora los cuarenta años de existencia de la organización en territorio nacional denunciando «las grietas de cuarenta años de democracia» y para reunirse con el consejero de Presidencia del Principado.

-En esta obra, se ha abierto en canal, sin pudor ni miedos.

-Así entiendo yo la literatura. Cuando el escritor Mario Levrero enviaba a los editores su libro, respondían con comentarios sobre el estilo y él les contestaba: «¿Pero qué me decís del estilo si me estoy jugando la vida?». Pues eso es exactamente este poemario: descender hasta aquello que no te gusta ver de ti.

-Tampoco a muchos les gustará colocarse ante las 'Grietas' de esta democracia. ¿Cuáles son?

-El documental habla de desahucios, del franquismo, de la inmigración, del País Vasco, con dos víctimas: las de ETA y las de las torturas, que es como si no hubieran existido. También con el consejero hablaremos de cómo Asturias puede colaborar en la acogida de refugiados, porque estamos muy lejos de cumplir nuestros compromisos, de franquismo y de educación. Hay unos 25 países europeos que tienen Derechos Humanos como asignatura obligatoria y el Gobierno asturiano tiene capacidad de ponerla en práctica dentro de sus competencias.

-Vayamos al principio: Franco.

-España es un país raro y único por la total impunidad que aún rodea al régimen franquista. Por ejemplo, de 1975 a 2010 ha habido 45 países que han tenido una Comisión Verdad. España, no. Y no solo eso: sino que, a medida que avanzaba la democracia, ha habido cada vez más obstáculos para que las víctimas obtengan verdad, reparación y justicia. Hablamos de un país con 14.000 desaparecidos, más que en toda América Latina en el siglo XX. El único lugar del mundo en el que la exhumación la hacen los propios familiares de forma privada. Es insólito.

-¿Qué hacer?

-Debería anularse la Ley de Amnistía, que hace que no avance ningún caso. Y se debería colaborar también con la justicia argentina, porque España ni investiga ni deja investigar. Hay, por ejemplo, 19 presuntos autores de crímenes como 'Billy el Niño' que tienen una orden de busca y captura si salen de España, pero aquí no se les molesta. Ni siquiera se permite que se les interrogue. Es tremendo. Y ha habido en sede judicial 2.089 bebés robados, pero solo un caso ha avanzado en los tribunales... Hay que hacer un esfuerzo importante de futuro. Si se hiciera, avanzaríamos como país.

-Pedro Sánchez parece decidido a sacar los restos del dictador de Cuelgamuros.

-Aquí se ha intentado pasar la página del franquimo sin leerla. Ahora ha habido una serie de anuncios por parte del Gobierno que nosotros llamamos «prometedores anuncios», pero tienen que convertirse en hechos para ver si España por fin logra saldar esa deuda que nos hará sentir mejor como país. Ahora hay tensiones y, si las hay, es porque la herida no se ha cerrado.

-La herida catalana también supura. ¿Son presos políticos?

-No. El primero de octubre hubo un uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía. De hecho, se han documentado al menos tres casos con cinco policías imputados y Amnistía sí que ve con preocupación la prisión de Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, porque ha documentado que la inmensa mayoría de los hechos de los que se les acusa están relacionados con la libertad de expresión. Deberían ser puestos en libertad. Para el resto de presos lo que pedimos es un juicio justo. Hacemos una diferencia entre quienes tuvieron responsabilidades de gobierno y quienes no.

-34 mujeres asesinadas en España en lo que va de año.

-Lo que está ocurriendo es que la violencia de género ha perdido prioridad política, peso, presupuesto, visibilidad, y eso tiene un efecto. Y, por lo tanto, lo que fue una buena ley se ha convertido en una acción ineficaz de los poderes del Estado para proteger a las víctimas. Necesitamos un nuevo impulso y lo mismo ocurre con la violencia sexual. Es otra asignatura pendiente, porque, además, no hay estadísticas.

-El Gobierno central se plantea ahora prohibir la prostitución.

-Amnistía Internacional lo que dice es que debe protegerse a las trabajadoras sexuales. Eso significa que debe permitirse que se descriminalice la prostitución. Criminalizar al cliente como se ha hecho en Suecia solo provoca que las mujeres sean más vulnerables. Es importante que el centro de las políticas sea la protección de las trabajadoras sexuales frente al abuso y la trata y que ellas mismas intenten organizarse. Si un sindicato permite que haya menos abusos, adelante, ningún problema.

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