Antonio Gamoneda: «Vivimos una democracia ficticia»

Antonio Gamoneda, ayer, durante la presentación. / EFE
Antonio Gamoneda, ayer, durante la presentación. / EFE

Antonio Gamoneda publica el segundo volumen de 'Esta luz', una recopilación de toda su poesía

MIGUEL LORENCI / AGENCIASMADRID.

Con 88 años, el poeta Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) asegura no haber vivido «nunca una historia aceptable de España». «E incluyo la historia actual», dice desde la atalaya de su edad y el magisterio de su palabra poética, ya que para el ganador del Premio Cervantes en 2006 «vivimos en una democracia de ficción, porque no es una realidad, al menos por el momento».

«¿Cómo se puede entender una democracia que alberga una dictadura económica? ¿O no es el Ibex-35 el que decide la vida de los españoles?», se pregunta Gamoneda. «Es así, y eso es una dictadura», se responde categórico el poeta al presentar el segundo volumen de 'Esta luz' (Galaxia Gutenberg), la recopilación de toda su poesía revisada casi en su totalidad y a veces reescrita.

Son más de 500 páginas que recogen su obra desde 1995 a 2019 y en las que se incluye el poemario inédito 'Las venas comunales'. «Solo sé que no sé nada», dice Gamoneda como Sócrates, asegurando que esa ignorancia es la que explica las claves de su poesía. «Dios me libre de interpretar mi propia poesía, porque no sé nada, insisto, y menos de mis propios poemas». «Me mantengo en el no sé y dejo al lector en el ya sé», dice irónico este gran poeta asturleonés al que mueven más las incertidumbres que las certezas.

Por eso duda de unos poemas que «jamás se agotan en sí mismos» y que están en permanente revisión. «Los poemas se terminan solo en apariencia; siguen vivos y significan mi voluntad de reescritura», advierte Gamoneda. «Mi deseo es que el poema no sea una piedra tallada, que no sea una lápida, porque los poemas están vivos», reitera. «En mis versos hay pensamiento impensado; me entero de lo que quiero decir cuando lo dice la palabra escrita», asegura.

«Voluntad de huelga»

También recordó el poeta, distinguido recientemente con uno de los premios que otorga EL COMERCIO, los momentos de «silencio» que ha tenido a lo largo de su larga carrera literaria, entre ellos casi quince años en los que se bloqueó «completamente», dijo, una época en la que también influyó «una cierta voluntad de huelga».

Algo que ocurrió cuando la censura franquista intervino un libro suyo llamado entonces 'Actos'. El censor estableció que «quitando esto y lo otro se podría publicar. Pero yo no podía aceptar la generosidad de la censura». Y Gamoneda decidió que si no podía escribir, haría huelga. Y el libro no se publicó hasta veinte años después con el título 'Blues castellanos', ha rememorado.

Vivencias que aparecerán seguramente en sus memorias, cuyo segundo volumen ultima en la actualidad y se publicará en los próximos meses bajo el título 'La pobreza'. Han transcurrido catorce años «largos» desde la primera edición del primer tomo. Años en los que, confiesa, la vejez se ha instalado más firme en él: «Lo mismo le habrá ocurrido a mi escritura si, como pienso y digo, la poesía no se parece a la vida o tiene que ver con la vida, sino que es vida».