Los niños se convierten en críticos de arte

Los niños se convierten en críticos de arte

La Fundación Princesa de Asturias propuso a los centros escolares asturianos la actividad 'FascinArte en el Prado' para que los alumnos dieran sus impresiones sobre algunas obras emblemáticas

ANA RANERA

La Fundación Princesa de Asturias propuso a los alumnos de Primaria de los centros escolares de la región la actividad 'FascinArte en el Prado', enmarcada dentro del programa 'Toma la palabra'. Con ella pretendían ejercer de guía de los pequeños en su primer acercamiento a la pintura y, para ello, les pidieron que comentaran en una frase su primera impresión sobre algunas de las obras más emblemáticas de la pinacoteca madrileña, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Los niños, imprevisibles siempre, hicieron gala de su naturalidad y dejaron divertidas impresiones al contemplar por primera vez las obras seleccionadas para la actividad. 'El caballero de la mano en el pecho', a algunos no les acaba de convencer. Es el caso de un alumno del colegio Bernardo Gurdiel, de Grado, quien escribió: «Cuando lo vi por primera vez pensé: no me gusta porque el señor tiene mucha barba y porque también da miedo». En esto no coincide un estudiante del colegio Sagrada Familia El Pilar, de Lena. Para él se trata de« un señor con la mano en el pecho demostrando su valentía y su valor. Parece que quiere luchar y por eso parece muy valiente». Otros niños prefirieron no extenderse tanto en sus explicaciones y se limitaron a comentar que «el cuadro está muy oscuro».

En el caso de 'Chicos en la playa', de Sorolla, las impresiones fueron mejores y es que esta obra les recordó al verano y a los buenos ratos jugando en la orilla del mar. A los pequeños de la escuela de Cabañaquinta les produce «felicidad de ver a gente en la playa» y, a los de Grado, los traslada directamente a un arenal. «Cuando vi el cuadro, sentí que estaba en la playa», dijo uno de los estudiantes, a lo que otro, con visión algo más crítica, añadió: «Cuando vi el cuadro de los niños en la playa me pareció muy realista».

'Las hilanderas' a unos les sacó su lado más reivindicativo, mientras que con otros consiguió que la imaginación volara. En el centro Bernardo Gurdiel les produjo alegría. «Cuando lo vi por primera vez pensé: me gusta muchísimo que salgan muchas mujeres». Pero no todo iba a ser conciencia social. En Cabañaquinta dieron rienda suelta a su imaginación e inventaron su propia historia tras las pinceladas de Velázquez. «Unas señoras que estaban cosiendo y se les cayó la estantería», apuntaba uno de sus estudiantes, dejando patente que la imaginación de los niños no conoce límites.

Pero si algo ha sorprendido han sido las impresiones que ha producido el banquete representado en 'El Gusto, el Oído y el Tacto', una obra que ha logrado sacar la parte más original de los pequeños. A un alumno del colegio Sagrada Familia El Pilar, de Lena, le apetecía disfrutar de una fiesta después de verlo. «Hay un banquete con mucha gente y una banda de música, lo están pasando bien. Me dan ganas de pasarlo muy bien con la familia o con los amigos. Me gusta la fiesta». Para un alumno de Grado, lo mejor del cuadro es su título, y como confiesa, lo eligió porque «el gusto, el oído y el tacto son mis sentidos favoritos». Pero si una reflexión ha conseguido llamar la atención es la de un niño de Cabañaquinta, quien, escueto y espontáneo, ha escrito «pollo frito» y hasta ahí ha llevado sus impresiones sobre la obra de Jean Brueghel, el Viejo.

'FascinArte en el Prado' ha conseguido no solo fascinar y enseñar estas obras pictóricas a los alumnos, sino que también ha logrado maravillar y hacer reír a los adultos leyendo las divertidas e inesperadas conclusiones de los estudiantes.