«Nuestro objetivo es dejar el nombre de Asturias lo más alto posible»

«Nuestro objetivo es dejar el nombre de Asturias lo más alto posible»

La Selección Asturiana Sub 17 se enfrenta este sábado a Murcia y a Baleares en la primera fase del Campeonato de España | «Para que evolucione el fútbol tienen que formar, no competir», dice el seleccionador

Elena S. Herrero
ELENA S. HERRERO

El fútbol femenino asturiano pasa por un buen momento. Jugadoras de la talla de Toña Is, María Méndez y Paula Suárez se han ganado un merecido hueco en la Selección Española. Pero todo tiene un principio: todas ellas pasaron por la selección de su comunidad antes de despuntar hacia el triunfo y coronarse como campeonas del mundo. En esta entrevista para EL COMERCIO, Miguel Ángel Prado Alameda, entrenador actual de la Selección Asturiana Sub 17 Femenina, desvela cómo son los entrenamientos y cuenta su propia experiencia como técnico.

- ¿Cómo llegó a la selección?

Estuve muchos años entrenando a equipos masculinos asturianos y, tras una temporada en el Covadonga me llamaron de la Federación porque estaban interesados en que pudiera entrenar al equipo femenino de Asturias. Al principio fui muy reticente a esta idea y no sabía cómo iba a encajar, aunque he de decir que yo me crié entre mujeres: tengo dos hermanas y siempre trate muy bien con ellas; igualmente, no sabía el nivel que podían tener.

- ¿Cuál fue su primera impresión?

Muy buena. Vi que aunque el fútbol fuese algo más lento, ellas son más inteligentes, pues atendían más y cogían los conceptos más rápido. Todo lo hacen con más sensibilidad. Creo que si uno logra conquistar a una mujer por sus conocimientos lo tiene todo hecho, porque son super sensibles. Sin duda, si consigues caerles bien y que crean en cómo tú entrenas, consigues la combinación perfecta.

- ¿Empezó entrenando directamente en la sub 17?

No, el año pasado estuve en la sub 16 y también en la sub 12. Con unas estuve muy, muy bien y con las más pequeñas fue con quienes más me divertí en el campeonato de España y, además, quedamos terceras.

- ¿Qué era lo que le divertía de las niñas de la sub 12?

Eran muy graciosas, eso sí que era sentimiento puro y duro. A mi me llamaban Miguelin. Lo que más me conmovió, fue cuando me fui. Todas lloraban y me decían «Miguelin, te queremos», y yo que soy un hombre relativamente sensible pues me hizo mucha ilusión. Con la sub 16, también me lo pasé muy bien.

- ¿Y qué puede contar de sus jugadoras actuales?

Este año ya tenemos otros objetivos. Uno de ellos es consolidarnos un poco más dentro del ámbito nacional. Tenemos muchas menos fichas que nuestros adversarios, que en algunos casos, nos triplican o cuadriplican. Pero, dentro de las pocas fichas que tenemos actualmente, hay jugadoras muy buenas.

- Centrándonos en ellas, ¿qué es lo que tiene en cuenta a la hora de seleccionar?

Lo primero, soy fiel a unos valores que tengo como entrenador. Me gusta que las jugadoras sean de equipo, que sean buenas personas y si hay una que sea muy buena pero va a dar la lata en el vestuario... No voy a contar con ella. Para mí, lo principal es que seamos un equipo, que vayamos todas a una, que nos divirtamos y, por supuesto, que sean felices. Si no disfrutan no vamos a poder competir.

- Las jugadoras pasan por buenos y malos momentos ¿Deja a muchas fuera de la convocatoria tras un mal debut?

Convoqué más de treinta jugadoras en todas las convocatorias. Siempre les doy dos o tres entrenamientos antes de decidir nada, ya que considero que los primeros días siempre se ponen nerviosas. Intento darles tranquilidad. Les digo que no muerdo, que soy súper abierto, que fui futbolista... y que hagan lo que saben hacer: jugar al fútbol. A todas aquellas a las que tuve que dejar fuera les expliqué cuáles eran las circunstancias por las que no las seleccioné, pero siempre les digo que de cara al próximo campeonato quizá ellas entren en la convocatoria y sean otras compañeras las que se queden a las puertas. Todo puede cambiar. Busco ser lo más justo posible. Para mí es muy doloroso tomar esa decisión, pero ellas son muy fuertes, son ellas las que me animan y van a muerte con el equipo. Siempre me dicen que esté tranquilo y que lograremos ganar. Que se sigan sintiendo parte del equipo me da mucha satisfacción personal.

- ¿Y las que se quedan en el banquillo?

También animan al equipo. Da gusto ver que tanto jugadoras dentro del campo, en el banquillo o fuera de convocatoria apoyan al equipo en todo momento.

- ¿Cómo son los entrenamientos?

Vemos muchos partidos y cada miércoles hacemos la convocatoria. Todas ellas entrenan una vez por semana pero siempre de cara a una competición, no hacemos entrenamientos técnicos.

- ¿Cómo es un entrenamiento de competición?

Durante este tipo de entrenamientos no nos detenemos en corregir, por ejemplo, un mal control del balón. Damos por hecho que se ha seleccionado jugadoras que ya dominan ese aspecto. En el fútbol femenino hay mucha diferencia entre los equipos. Normalmente el Oviedo y el Sporting son los que fichan a la mayor parte de jugadoras. Las chicas de otros equipos tienen que pelear mucho y nosotros, como seleccionadores, intentamos tener jugadoras de la mayor parte de equipos. Pero es una tarea muy difícil porque, como decía, esos dos equipos lo fichan todo.

- ¿En la sub 17 las seleccionadas son mayoritariamente del Oviedo y Sporting?

Sí, pero tengo también a una niña del Urraca, que es una jugadora muy competitiva y que mete muchísimos goles. Y llevo a otra del Gijón Femenino, muy buena también.

- ¿Cuál es su filosofía a la hora de entrenar?

Llevo dieciocho años entrenando. Al principio empecé con equipos muy malos por los que no se apostaba nada. Pero yo disfrutaba mucho porque veía el esfuerzo y la evolución en cada entrenamiento y partido. Muy distinto de la Selección Asturiana Femenina, donde todas son muy buenas. Además, poder representar a tu comunidad es lo más bonito que hay. Por eso mi filosofía es que mis jugadoras lo pasen bien, que compitan y que dejen el nombre de Asturias lo más alto posible. Es un doble beneficio, pues que ellas dejen el nombre de nuestra región muy alto, significa que yo como entrenador también lo habré logrado. Me gusta aprovechar el buen estado de mis jugadoras y que sean amigas entre ellas.

- ¿Cuesta mucho formar a tu propio equipo cuando las jugadoras vienen de diversos conjuntos?

Yo soy muy observador y distingo cuándo hay feeling entre las jugadoras y cuándo no. Por ejemplo, cuando viajamos a encuentros: a aquellas a las que veo que no tienen esa conexión, las pongo en la misma habitación porque tienen que tenerlo y si no lo tienen, ninguna de las dos va a jugar. Normalmente las habitaciones las dispongo de la siguiente manera: jugadora del Oviedo con otra del Sporting. Terminan siendo todas una piña. Gracias a dios, no hay ninguna que no tenga relación con otra. Tener a una niña alegre, es lo mejor, porque se nota en el vestuario y por tanto en el juego de todas ellas. A veces también busco contar en mi plantilla con una o dos jugadoras que aunque tengan que perfeccionar su técnica, tengan ese perfil alegre para que contagien al equipo, y casualmente son las que se dejan el alma en el campo. Eso es lo que buscamos.

- Este sábado, tendrá lugar la primera fase del campeonato de España. ¿Contra qué equipos tendrá que medirse la selección?

La primera fase está formada por un grupo de cuatro donde vamos dos selecciones: la sub 17 y la sub 15. Nosotros en esa fase nos enfrentamos a dos rivales que son Baleares y Murcia. El primer partido (el sábado) será contra Baleares. Descansamos esa tarde y el domingo nos enfrentamos a Murcia. Son contrincantes de peso ya que el año pasado Baleares quedó semifinalista en el campeonato. El único 'handicap' que tenemos es que los puntos que saquemos de ambos partidos deben sumarse ya que nos clasificamos en conjunto. Eso puede ser bueno o malo.

- ¿Y si se logra pasar esa fase?

Entonces jugaríamos ya la segunda fase que se disputa a principios de febrero. En ella ya competimos a nivel individual, yo tengo esperanza en que vamos a pasar. Tenemos un buen equipo y estamos en un buen grupo. Es verdad que hemos tenido un poco de mala suerte con algunas lesiones, pero yo confío en mis jugadoras y voy con ellas a muerte.

- ¿Cuáles son los propósitos este año?

Mi ilusión sería llegar a la fase final del Campeonato de España.

- ¿Destacaría alguna jugadora en particular?

Siempre digo que no se puede destacar solo a una. Lo bueno e interesante es destacar a un equipo. Creo que lejos van a llegar unas cuantas. Pero a mí nunca se me notó cuáles son mis preferidas.

- ¿Ninguna nota cuál es su preferida?

No. Es más, les doy el mismo cariño a todas. Cuando jugaba al fútbol me trataban súper bien e incluso me hacían la pelota porque era bueno. Pero cuando me rompí la rodilla todo cambió. Como yo ya lo viví no quiero que mis jugadoras pasen por lo mismo. Todos los jugadores que yo entrené me quieren muchísimo y eso es con lo que yo me quedo como entrenador.

- Antes ha comentado que el fútbol femenino es distinto ¿Qué opina del nivel que hay actualmente en Asturias en esta categoría?

Lo primero, decir que el fútbol femenino se está trabajando muy bien en los clubs. Los entrenadores que están a la cabeza de los equipos tienen idea y ya trabajan aspectos en una mujer que antes era impensable. Creo que en un futuro, aunque el fútbol de las chicas sea mas lento, la técnica, la táctica y la calidad va a ser la misma, siempre y cuando pongan a entrenadores y formadores que valgan. Para que evolucione el fútbol tienen que formar, no competir.

- ¿Qué opina de las actuales campeonas del mundo Toña Is, María Méndez y Paula Suárez?

Las conozco a las tres, me alegro muchísimo por ellas. Personalmente, María me toca más porque es una niña con la que tengo mucho trato y me alegro un montón. Pude ver todos los partidos y las felicito a las tres.