Octavos

Vinicius, furia contra el VAR y presencia ultra

Odriozola celebra el 3-0 con Vinicius

Apenas 44.231 espectadores acudieron al Bernabéu, donde Keylor Navas y especialmente el brasileño fueron los más aplaudidos en una noche en la que un grupo de radicales se coló en las gradas

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Bajaban las aguas revueltas en el Santiago Bernabéu y eso se percibía mucho más allá del verde del coliseo madridista, que recibió con más pitos que aplausos la salida del equipo blanco al calentamiento alrededor de media hora antes del inicio del partido copero ante el Leganés, situación que se repitió al retirarse los jugadores al vestuario quince minutos después. Pero si algo hizo despertar la furia del escaso público congregado en Chamartín (Al final fueron 44.231 los espectadores en la peor entrada de la temporada) en los minutos previos al choque fue el aviso a través de la megafonía y en los videomarcadores sobre el funcionamiento del VAR, protestas que se repitieron aunque de forma más tímida cuando se anunció el equipo arbitral tanto en el campo como en la sala de videoarbitraje de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.

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En la balanza contraria, los más aplaudidos a la hora de anunciar las alineaciones fueron sin duda Keylor Navas, que volvía a pisar el césped del Bernabéu como titular algo más de un mes después del partido de Copa ante el Melilla, Vinicius y el recién llegado Brahim Díaz, que partía desde el banquillo apenas dos días después de su presentación como nuevo jugador madridista. El portero costarricense apareció salvador en un remate de cabeza de Braithwaite en la primera parte y se ganó de nuevo la ovación del respetable, que no olvida al guardameta de las tres Champions consecutivas.

«El Real Madrid siempre necesita ganar y marcar goles, He tenido a Vinicius desde que llegó; es tan importante debutar bien como sostenerlo» SOLARI

Tras un buen inicio, el público comenzaba a impacientarse con el paso de los minutos sin novedad alguna en el marcador y con algún que otro aviso pepinero, una tendencia que el tanto de Ramos de penalti revirtió para apaciguar los ánimos. Ya con el partido a favor de obra, la afición blanca se animó ante las gambetas de Vinicius, que tuvo un par de oportunidades para aumentar la ventaja en el marcador antes de ceder a Lucas Vázquez el 2-0 para satisfacción de una afición aliviada después del varapalo ante la Real Sociedad unos días antes, que también regaló a Isco más palmas que pitos cuando el malagueño entró al terreno de juego.

Los decibelios alcanzaron el pico más alto cuando restaban poco más de diez minutos para el final del partido, cuando Vinicius enganchó una gran volea para materializar el tercero del Madrid a pase de Odriozola justo antes de dejar su lugar en el césped al debutante Brahim con el público puesto en pie y la eliminatoria encarrilada.

«Vinicius ha demostrado mucha personalidad con sólo 18 años, es un gran resultado pero en el fútbol no hay nada definitivo» EMILIO BUTRAGUEÑO

En resumen, una noche plácida a modo de bálsamo solo empañada por la presencia de un grupo de aficionados radicales que como ya ocurriera contra el Melilla, aprovechó que en los partidos de las primeras fases de la Copa del Rey se liberan más localidades y adquirieron entradas en el segundo anfiteatro del lateral este del Bernabéu, desde donde entonaron varios cánticos alegóricos del grupo ultra que en su día ocupase el fondo sur del estadio y contra Florentino Pérez antes de ser expulsados por la Policía y la seguridad del club.