Un gol de Emilio Morilla en el minuto 116 culmina la gesta del Marino

El equipo celebra el ascenso a Segunda B al finalizar el partido. /Mireya López
El equipo celebra el ascenso a Segunda B al finalizar el partido. / Mireya López

El conjunto luanquín regresa a Segunda B cuatro años después

FRANCISCO PRIETO LÓPEZ (OPTA)Sestao (Vizcaya)

Emilio Morilla pasará a la historia como el autor del gol del ascenso del Marino de Luanco, que volverá a jugar en Segunda B tras cuatro temporadas en Tercera. Hubo que esperar hasta el minuto 116 de un partido marcado por los nervios y el respeto para que se rompiese la igualdad, la tónica predominante durante los 210 minutos de la eliminatoria, y estallase de júbilo un conjunto dirigido por Oli, que estuvo arropado por 400 fieles aficionados en Las Llanas.

El ascenso del cuadro gozoniego, que consiguió terminar el 'play off' imbatido, fue festejado de forma especial por el Lenense, el Podes y el Estudiantes, beneficiados directos de la promoción del equipo luanquín a la categoría de bronce. Sestao ayer fue la fiel imagen de una localidad que respira fútbol. Desde primera hora de la mañana, las calles de la ciudad de la Margen Izquierda se llenaron de aficionados de ambas escuadras dispuestos a festejar un ascenso a decidir en una final. Pese a la espectacular entrada y al calor de una hinchada local decidida a dar el último empujón para que sus jugadores alcanzasen el objetivo, el Marino mantuvo siempre la calma.

El rigor defensivo fue la característica principal de un cuadro visitante que presentó las novedades en el once inicial de Trabanco, César Suárez y Juan Lopez. El juego directo del bando verdinegro, que tampoco quiso ser víctima del ambiente festivo de la grada y evitó asumir excesivos riesgos, no puso en demasiados aprietos a Rabanillo. Huidobro, con un tiro centrado que consiguió atrapar con seguridad el portero del bloque luanquín, y Zumalakarregi, malogrando un mal despeje que supuso la única concesión defensiva en un primer período muy parejo, firmaron las dos únicas ocasiones de un Sestao River que vio cómo el Marino fue subiendo con el paso de los minutos el nivel de la presión.

0 Sestao

Ibon; Gago, Murua, Zumalakarregi, Jonma; Huidobro, De Eguino (Arzamendi, min. 117); Aitor Villar, Txema Pan (Hugo Cabanas, min. 97), Monteiro (Pacheco, min. 84); y Oskar Martín.

1 Marino de Luanco

Rabanillo; Borja, Trabanco, Pantiga, Guaya; Emilio Morilla, César Suárez; Juan López (Álvaro, min. 53), Iván Fernández (César García, min. 76); Álex Arias y Luis Morán (Mikel, min. 120).

ÁRBITRO
Munárriz Mateos (Comité navarro). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Jonma, Murua y Huidobro y a los visitantes Iván Fernández, Guaya, Trabanco, César Sánchez, Luis Morán, Emilio Morilla, Borja y Álex Arias
INCIDENCIAS
Las Llanas. 4.400 espectadores, con cerca de 400 aficionados del Marino.
GOL
0-1 Emilio Morilla (min. 116)

Tras el paso por los vestuarios, el Marino dio un paso al frente. La entrada en juego de Álex Arias aportó un aire nuevo a un equipo foráneo al que le siguió faltando acierto en el último pase. Tampoco brilló por su acierto el Sestao, que acarició el tanto con un testarazo de Txema Pan a la salida de una falta lateral que salió rozando el palo. Trabanco, ya en un ida y vuelta marcado por las imprecisiones, tuvo la suya con un remate que salió rozando la escuadra. Para Monteiro fue la última llegada peligrosa del tiempo reglamentario. En el minuto 75, el luso consiguió una buena posición de tiro en la frontal, pero cruzó demasiado su lanzamiento.

Más información

Ambos bandos se conformaron con llegar a una prórroga en la que el Marino echó el resto. El resultado de una temporada se jugaba en media hora. Todo ello para evitar la suerte de los penaltis. El revulsivo Álvaro García pudo tocar la gloria en un buen pase de Luis Morán que no llegó a rematar por escasos centímetros. Los visitantes siguieron apretando a un Sestao que acusó el cansancio de haber realizado una sola sustitución en el tiempo reglamentario. La insistencia tuvo premio y en el minuto 116 llegó el premio. Trabanco se elevó en una falta lateral y asistió a Morilla, que anotó sin oposición para llevar al Marino a la gloria.