Tenis

Kim Clijsters, la tercera oportunidad de una madre

Kim Clijsters posa con su hija Jada y el trofeo del US Open tras vencer a Vera Zvonareva en 2010./AFP
Kim Clijsters posa con su hija Jada y el trofeo del US Open tras vencer a Vera Zvonareva en 2010. / AFP

La belga, exnúmero uno del mundo, retornará al circuito con 36 años, siete temporadas después de su segundo retiro

ENRIC GARDINERMadrid

Cuatro títulos de Grand Slam, 20 semanas como número uno, tres hijos y dos retiros conforman un palmarés bastante envidiable, pero Kim Clijsters quiere más. Ha decidido volver a competir al máximo nivel pese a llevar siete años alejada de las pistas. Lo hará en 2020 y con 36 años y medio. Una historia que se remonta a hace doce temporadas. Clijsters, una de las grandes exponentes del tenis belga de principios de siglo, junto a la exquisita Justine Henin, colgó la raqueta.

Se cansó. Las lesiones, especialmente en los tobillos y las muñecas, le habían atormentado en los apenas seis años de carrera que atesoraba y le llamaba otro tipo de vida. Avistaba una boda con el jugador de baloncesto Brian Lynch y el nacimiento de su primera retoña. «Mi cuerpo no puede más», sopesaba la belga, que había ganado un Abierto de los Estados Unidos (2005) además de haberse desenvuelto con éxito y dos Grand Slam en el circuito de dobles. La carga de partidos le agotó física y mentalmente y, con 24 años, se tomó un respiro. Era una época con grandes campeonas en su máximo esplendor. Henin, Serena Williams, Maria Sharapova, Venus Williams, Amelie Mauresmo... Y Clijsters dio un paso al lado. Su último encuentro fue en Miami, en marzo de 2007, diez meses después dio a luz a Jada, su hija, y dos años y medio después del nacimiento, volvió a la competición.

Lo hizo de una de las formas más increíbles e inesperadas posible. Sin ránking, puesto que apenas había disputado dos torneos previos, la belga ganó el US Open, su segundo grande, dejando por el camino a jugadoras como Marion Bartoli, Venus Williams, Na Li, Serena Wiliams y Caroline Wozniacki, todas ellas, antes o después, campeonas de Grand Slam.

El gusanillo por volver le duró tres años más. Tras siete títulos, dos de ellos 'major' (US Open 2010 y Abierto de Australia 2011), además de un torneo de maestras (2010) y el honor de ser número uno durante una semana en febrero de 2011, la de Bilzen dijo adiós por segunda vez, en su torneo fetiche, en Nueva York. Esta vez parecía definitiva la despedida, como lo fue la de Henin, cuyo revés a una mano se apagó en 2011, con 28 años, para no volver.

Precisamente después de la finalización del último grande del año y quizás para no restar protagonismo a sus ahora otra vez compañeras, Clijsters ha anunciado el regreso. Desde aquella derrota ante la británica Laura Robson que la sacó de las canchas, han nacido dos hijos más, y ha combinado el trabajo en su academia con ser comentarista de televisión y esporádicamente entrenadora. Pero Clijsters retumbó el mundo del tenis este 12 de septiembre con el anuncio. «Durante siete años he sido madre a tiempo completo y es algo que me encanta, pero también me gustó ser jugadora profesional. Echo de menos aquella sensación. ¿Y si intento hacer las dos cosas? No siento que tenga nada que probar, pero quiero retarme. Volvamos una vez más. Nos vemos en 2020», reflexionó.

Su retorno recuerda al de otras jugadoras como el de Martina Hingis, que lo dejó con 22 años para volver en 2006 y más tarde, en 2013. El caso de la suiza fue de los más sonados, sin contar otros como el de Jennifer Capriati o Serena Williams, que estuvieron fuera pero sin retirarse, pero también hay tenistas que lo intentaron y no replicaron sus éxitos. Bjorn Borg regresó a las pistas en 1991, compitiendo con raquetas de madera y no ganó un partido en dos años, y Marion Bartoli, campeona de Wimbledon en 2013, anunció su vuelta en 2017, pero se arrepintió de ello y nunca volvió.

-Las claves:

Aquella semifinal contra Serena Williams. 2009. US Open. La estadounidense, con puntos de partido en contra, recibe una falta de pie, amenaza de muerte a la jueza de línea y pierde el partido por descalificación. Acabaría ganando el torneo ante Caroline Wozniacki.

Edad. Con 36 años, Clijsters, que tendrá que empezar recibiendo invitaciones de los torneos, sería, en caso de llegar a él, la tercera jugadora más mayor del top 200, por detrás solo de las Williams.

Maternidad. Clijsters se convirtió en la primera madre en conquistar un Grand Slam después de la australiana Evonne Goolagong en 1980.

Récords. Undécima jugadora de la historia con mejor porcentaje de victorias (80,47 %), la séptima con más triunfos en pista dura (315), la décimo quinta tenista con más semanas como número uno (20) y cuarta en la lista de ganancias (24 millones de dólares). Y suma 41 títulos.

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