Goirigolzarri se desmarca de González: «Nunca supe nada» del espionaje de BBVA

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, esta mañana en Madrid. /R. C.
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, esta mañana en Madrid. / R. C.

El exconsejero de la entidad, y actual presidente de Bankia, muestra su «enorme sorpresa», pero evita pronunciarse sobre su antiguo jefe «ni para lo bueno ni para lo malo» si la trama fuera real

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, no ha tenido más remedio que pronunciarse sobre la situación que vive BBVA tras las filtraciones que denuncian una supuesta trama de espionaje propiciada por el entonces presidente del grupo, Francisco González. Porque Goirigolzarri fue su consejero delegado en aquella etapa. En la presentación de resultados de Bankia, el ejecutivo se ha desvinculado de aquella operación al mostrar su «enorme sorpesa» sobre las informaciones que se están publicando en las tres últimas semanas. «Nunca supe nada, ni conocí ni participé en nada de lo que se publica», ha indicado durante su intervención, «en el supuesto de que así ocurriese, porque no lo sé».

El caso de BBVA no ha salpicado a Goirigolzarri, donde fue consejero delegado hasta 2009, y se ha mostrado tranquilo por la investigación iniciada por el propio banco para aclarar qué ocurrió a partir de 2004, cuando González habría contratado los servicios de una empresa de seguridad ligada al excomisario Villarejo, para evitar la toma de poder del banco por parte de otros empresrios como el entonces presidente de Sacyr. Goirigolzarri, cuyas relaciones con González no acabaron precisamente bien en su última etapa al frente de BBVA, ha preferido no mencionar a su antiguo jefe «ni para lo bueno ni para lo malo». Aunque sí ha reconocido que este tipo de casos «no son buenos» para la reputación del sector bancario en su conjunto. Además, ha aclarado que nunca se ha sentido escuchado ni grabado, «ni lo sospecho ahora», ha comentado. Goirigolzarri ha insistido durante su comparecencia ante los medios la necesidad de esperar al resultado de la investgación interna aunque ese tipo de práctica que revelan las filtraciones no le parecen «aceptables» si realmente se produjeron en su momento.

El presidente de Bankia, que accedió al cargo en mayo de 2012, ha querido centrarse en su actual labor al frente del banco nacionalizado, tratando de obviar el caso Villarejo y BBVA. Goirigolzarri se ha mostrado muy satisfecho con los resultados obtenidos por Bankia en 2018, un ejercicio en el que la corporación ha ganado 703 millones de euros, un 39% más que en el ejercicio anterior, una vez culminada la integración con BMN. De hecho, el presidente ha recordado que Bankia ha adelantado un año tanto en la generación de sinergias previstas en la fusión, como en la reducción de activos no productivos (NPA) frente a lo previsto inicialmente.

El banco trabaja ya de cara a este año, un periodo en el que sabe que el Gobierno no tiene la obligación de privatizar la entidad, en la que el Estado posee más de un 61% a través del FROB. Goirigolzarri ha indicado que han sido las condiciones del mercado bursátil, y no los movimientos políticos, los que han postergado esa venta en los plazos en los que estaba previsto, hasta finales de 2021. «Nosotros gestionamos de forma muy independiente», ha explicado, para «incrementar el valor para los accionistas» y maximizar la devolución de ayudas públicas.

Lo que sí ha recordado es que el banco mantiene vigente su Plan Estratético a 2020, a pesar de que algunas variables calculadas para afrontar los próximos años no evolucionan tan favorablemente como pensaban, como en el caso de los tipos de interés. El BCE no tiene previsto autorizar ninguna subida de tipos, ni siquiera después del verano, lo que impacta en el margen de interese de Bankia, muy vinculado a la cartera hipotecaria relacionada con el euríbor, aún en mínimos. En cualquier caso, Goirigolzarri ha aclarado que «aún quedan dos años por delante» de ese Plan Estratégico, aunque ha recalcado que cumplirán con el objetivo de abonar a los accionistas, con el Estado al frente, 2.500 millones de euros en dividendos.

Resultados tras la fusión

En términos ordinarios, el beneficio se situó en 788 millones, lo que supone un descenso del 3,4% respecto a los 816 millones ganados en el ejercicio anterior.

Esta diferencia se produce después de realizar una dotación extraordinaria de 85 millones después de impuestos por la venta de una cartera de activos improductivos a Lone Star de un tamaño de 3.070 millones en el momento del acuerdo. A cambio, esta operación permitirá ahorrar 200 millones de euros en los tres años posteriores a su cierre.

De esta forma, el beneficio queda en 703 millones en 2018 si se resta la provisión extraordinaria por la venta de carteras (un 39,2% más que los 505 millones del año pasado, cuando se hizo un cargo de 312 millones para la fusión), pese a las pérdidas de 40 millones de euros que se anotó en el último trimestre del año.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha destacado que el año 2018 ha sido, desde el punto de vista estratégico, «muy importante» para la entidad porque ha integrado a BMN «en un tiempo récord y de forma magnífica», lo que abre «enormes» posibilidades de cara al futuro y ha añadido que la fusión ha proporcionado ya un incremento de la base de clientela.