Alimerka reduce la emisión de CO2 en mil toneladas con la mayor planta solar de Asturias

Iván Pravia y Paula Díaz-Caneja, sobre la cubierta fotovoltaica. / IMANOL RIMADA
Iván Pravia y Paula Díaz-Caneja, sobre la cubierta fotovoltaica. / IMANOL RIMADA

El 19% de la energía que consume su centro logístico se produce con paneles fotovoltaicos, tecnología que extenderá a 17 instalaciones

SANDRA S. FERRERÍAOVIEDO.

Alimerka produjo en septiembre gracias su nueva planta fotovoltaica el 19% de la energía que necesitó su centro logístico de Lugo de Llanera. «La instalación ha consumido un millón de kilovatios/hora. Y la producción de la planta fotovoltaica fue de 190.000 kilovatios hora», explicó ayer Iván Pravia, director de la oficina técnica de la cadena de supermercados. Trasladándolo al consumo de una vivienda unifamiliar media en España, «hubiéramos podido alimentar eléctricamente a unas 230 viviendas unifamiliares», recalcó.

Iván Pravia y Paula Díaz-Caneja, director de la Oficina Técnica y responsable de Calidad y Medio Ambiente de Alimerka, respectivamente, presentaron ayer la mayor planta de estas características «en Asturias y en la cornisa cantábrica». Fue en su centro logístico de Lugo de Llanera, desde donde dan soporte a los 166 supermercados con los que cuenta la cadena distribuidos por Asturias, Galicia y Castilla y León.

En total se instalaron sobre las cubiertas 7.500 paneles fotovoltaicos de dos metros cuadrados cada uno. «Esto hace una totalidad de 15.000 metros cuadrados de superficie expuesta al sol», de los 46.000 que ocupa el centro logístico. La inversión de este proyecto fue de «casi 2 millones de euros» que la empresa prevé amortizar en los próximos ocho años «dependiendo del precio de la luz».

Estos paneles producen energía para las dos naves con las que cuenta Alimerka, una destinada a oficinas centrales, almacenaje y distribución de productos secos, fruta, verduras, carne, charcutería y pescado, y otra para la elaboración de pan y productos de bollería. Así, los consumidores finales de esa energía son desde el frío industrial necesario para sus procesos de producción, la maquinaría de los procesos de panadería, carnicería, y también pequeños consumos como los de las oficinas y la iluminación.

Iván Pravia puso de relieve el tipo de instalación, que es «coplanar». Esto quiere decir que va adosada a la cubierta, no levantada sobre ella. Así, sus beneficios son la facilidad de montaje, que no requiere de estructuras con grandes pesos que comprometan la resistencia de la propia cubierta, una mayor superficie de captación, y un menor impacto, tanto medioambiental como visual.

Por su parte, Paula Díaz-Caneja insistió en el compromiso que la cadena de supermercados tiene con el medio ambiente. Así, respecto a la reducción de emisiones que tendrá, se traduce en mil toneladas de CO2 al año.

Díaz-Caneja anunció que la cadena de supermercados tiene planificada la instalación de este sistema de energía renovable en 16 supermercados más y también al cebadero de IGP Ternera Asturiana que la compañía tiene en Villaviciosa, y que se sumarán a la planta de Lugo de Llanera y también a la de la tienda de Laguna de Duero (Valladolid) que cuenta con 322 paneles fotovoltaico, desde 2017. La suma total de las otras 17 instalaciones alcanzará los 1,65 MW instalados, lo que reducirá en 660 toneladas las emisiones de CO2 a la atmósfera.

La responsable de medioambiente recalcó la apuesta por la sostenibilidad de la cadena, que ha impulsado en los últimos años otras iniciativas, como la conversión de su flota de camiones (69 en total), que desde marzo son propulsados por Gas Natural Licuado, lo que reduce un 20% sus emisiones de CO2. Asimismo Alimerka renovó su flota de furgonetas eléctricas.

Tras sus múltiples medidas, la compañía asturiana recibió a principios de verano el premio Lean&Green, concedido por la Aecoc (Asociación de fabricantes y distribuidores).