«El reglamento puede condicionar la venta de las plantas», advierte Alcoa

«El reglamento puede condicionar la venta de las plantas», advierte Alcoa

El comité de empresa de Avilés y CC OO tachan el estatuto de «tomadura de pelo» al considerar que no soluciona la pérdida de competitividad industrial

LAURA CASTRO GIJÓN.

Los trabajadores de Alcoa se llevaron ayer un nuevo batacazo tras comprobar que el contenido del borrador del estatuto para las electrointensivas no era el que esperaban. El nuevo reglamento no convence ni a la plantilla ni a la empresa que advierte de que «puede condicionar» el interés de compradores para las plantas de Avilés y La Coruña.

Fuentes de la multinacional aluminera apuntan que las medidas propuestas «son insuficientes e inciertas, ya que ni siquiera hay garantía de aplicación de la más relevante que es la compensación por costes indirectos de CO2». Y lanzan otra advertencia: «Ponen en riesgo la viabilidad de la planta de aluminio de San Criprián», la única que sigue produciendo aluminio primario y que no está amenazada por un posible cierre parcial de sus instalaciones. Alcoa recuerda que la energía supone el 40% de los costes de producción de aluminio primario, que necesita «competitividad y certidumbre».

Los representantes de los trabajadores de Avilés no dudan en mostrar su enfado al afirmar que «el estatuto es una auténtica tomadura de pelo». Con esta contundencia lo critica José Manuel Gómez de la Uz, presidente del comité, quien señala que «no hace absolutamente nada. Las ayudas por CO2 ya estaban y encima se remiten a unos hipotéticos presupuestos». Acusa a Raúl Blanco, secretario general de Industria, de «mentirme en la cara, pues nos meten en el mismo saco a Alcoa que consume seis millones de megavatios al año que a una fábrica que consuma 40.000».

La multinacional alerta de que también «pone en riesgo» el futuro de la planta de Lugo

También critica a las ministra de Industria, Reyes Maroto, al candidato socialista a la presidencia del Principado, Adrián Barbón, y a la vicesecretaria general del PSOE y portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, a quienes exige «menos politiqueo». «Están engañando a toda Asturias. Mantener las electrointensivas en este país cuesta 500 millones de euros, que miren a ver si compensa en empleo y actividad. Y sino que no lo paguen, pero que al menos vayan de frente», espeta.

En términos similares se expresa el responsable de la federación de Industria de CC OO, Damián Manzano, quien indica que el estatuto es «corto, poco ambicioso y con una absoluta falta de concreción». Critica que se hayan invertido cinco meses en su elaboración, pues el trabajo resultante «deja mucho que desear». Manzano responsabiliza directamente al Gobierno central del devenir de las plantas de Avilés y La Coruña y agrega que «para hacer esto, no hacían faltas visitas de la ministra de Industria ni declaraciones pomposas de Pedro Sánchez».

Para el diputado de IU, Ovidio Zapico, el borrador «ha supuesto una decepción». Considera que «no garantiza» el futuro de Alcoa y tampoco «presenta grandes ventajas» para el resto de electrointensivas de Asturias. «Es manifiestamente mejorable y claramente insuficiente», concluye Zapico. Por ello, insta al Gobierno a «replantearlo y proponer medidas más ambiciosas en consonancia con lo que demanda la industria» y a hacerlo de manera urgente, pues los trabajadores de Alcoa «no tienen tiempo que perder».